Cinco poemas de Shôtetsu (1381-1459)
Liliana Ponce *


Para entender el lugar de Shôtetsu en la historia de la literatura japonesa hay que tener en cuenta que el desarrollo artístico del período medieval está ligado a las cortes y el lugar que éstas daban a la poesía. A su vez, la rivalidad política entre los herederos de distintas líneas imperiales, hacía que los poetas, identificados o protegidos por una u otra, también tomaran partido y defendieran sus respectivas orientaciones estéticas. Innumerables fueron los discípulos de Shôtetsu, tanto cultivadores de la forma renga (versos encadenados) como de los tradicionales waka (poemas de 31 sílabas). Se lo considera uno de los últimos poetas antiguos, antes del surgimiento del haiku y de las figuras desligadas de la relación cortesana.

1
Luz de otoño
-un hilo más débil
que la tela de una araña
en nubes que se mueven
como el suave ondular de la hierba.

aki no hi wa
ito yori yowaki
sasagani no
kumo no hatate ni
ogi no uwakaze



2
La caída de la noche
imprime al corazón
desfallecientes matices.
El gong vespertino del templo
infunde su aura sonora.

yûgure no
kokoro no iro o
some zo oku
tsukihatsuru kane no
koe no nioi ni



3
Un hombre avanza
desde lejos en silencio,
sin decir nada.
Suenan las pisadas en la nieve
a lo largo del camino helado.

kuru hito no
mukau fubuki ni
mono iwade
yuki fumu oto no
sayuru michinobe



4
Las redondas gotas del rocío matinal
se reúnen y van cayendo
sobre las hojas de loto.
Son corrientes de joyas
sobre vestidos blancos.

asatsuyu no
marobiau ma ni
shirotae no
tama no o nagaku
otsuru hasu no ha



5
Se oye el viento.
Las hojas de la cima de la montaña
son sopladas
dentro del cielo,
y caen y suenan, una a una.

kaze kikeba
mine no konoha no
nakazora ni
fukisuterarete
otsuru koegoe
*Autor
Shôtetsu nació en el interior pero a los diez años se trasladó a la capital, Kyoto, con sus padres, y allí permaneció toda su vida estudiando poesía bajo la guía de reconocidos maestros. Tomó la tonsura y durante algunos años fue escriba en el Tofukuji, uno de los grandes templos zen. Pero a pesar de su actividad clerical, su trabajo artístico fue intenso y sumamente valorado. Tiempo después, por ignotas razones, el Shôgun Ashikaga no Yoshinori le quitó su apoyo y no fue incluido en la segunda etapa de la famosa antología Shinkokinshû, de 1439.
*Traductora
Liliana Ponce (Buenos Aires, 1950) egresó de la carrera de Letras de la Universidad de Buenos Aires; es poeta y estudiosa de la lengua, la literatura y la escritura japonesas. Publicó Trama continua (1er Premio Fondo Nacional de las Artes, Corregidor, 1976), Composición (Ultimo Reino, 1984), Teoria de la voz y el sueño (tsé-tse, 2001) y Fudekara (tsé-tsé, 2008); y poesías, ensayos y traducciones de poesía japonesa en revistas literarias argentinas y extranjeras. Fue editora y colaboradora del libro El Teatro Noh de Japón (Bs. As., tsé-tsé, 2002).

Realizó lecturas en numerosos ciclos de poesía, entre los que se encuentran La Voz del Erizo (Centro Cultural Ricardo Rojas), Zapatos Rojos, Jornadas de Poesía del Centro Cultural San Martín, la Casa de la Poesía, ICI (Instituto de Cooperación Ibeoramericana); y en encuentros en Chile, Uruguay, Costa Rica, etc. Integra antologías de poesía como Antología de la Poesía Argentina (Casa de las Américas, Cuba), Antología de Poetas Argentinas. 1940-1950 (Ed. del Dock, 2006), Poesía Manuscrita, vol. 2 (Bs. As., 2009) y 200 años de Poesía Argentina (Bs. As., 2010); traducida al francés, integra Voix d´Argentine (París, 2006).