De Tema del adiós
De Milo de Angelis
María Julia De Ruschi *


Contar los segundos, los vagones del Eurostar, verte
bajar del número nueve, el carrito, la sonrisa,
el palpitar del corazón, la noticia, la gran noticia.
Esto sucedió, fue en 1990. Sucedió, por cierto,
sucedió. Y antes, la zambullida en el Ticino,
mientras desaparecía la pelota. Sucedió.
Vimos lo abierto y lo oculto de un instante.
Las hadas regresaban a las viviendas populares, el huracán
llenaba un cielo alucinado. Cada cosa estaba allí,
desierta y plena, para nosotros que estamos esperando.


Contare i secondi, i vagoni dell'Eurostar, vederti / scendere dal numero nove, il carrello, il sorriso, / il batticuore, la notizia, la grande notizia. / Questo è avvenuto, nel 1990. È avvenuto, certamente / è avvenuto. E prima ancora, il tuffo nel Ticino, / mentre il pallone scompariva. È avvenuto. / Abbiamo visto l'aperto e il nascosto di un attimo. / Le fate tornavano negli alloggi popolari, l'uragano / riempivva un cielo allucinato. Ogni cosa era lì, / deserta e piena, per noi che attendiamo.

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Milán era asfalto, asfalto líquido. En lo desierto
de un jardín llegó la caricia, la dulce penumbra
que invadió las hojas, ya sin juicio,
espacio absoluto de una lágrima. Un instante
en equilibrio entre dos nombres avanzó hacia nosotros,
se hizo luminoso, se posó respirando sobre el pecho,
sobre la gran presencia ignota. Morir fue ese
derrumbe de las líneas, nosotros allí y el gesto en cualquier parte,
nosotros dispersos en las supremas tensiones del verano,
nosotros entre los huesos y la esencia de la tierra.

Milano era asfalto, asfalto liquefatto. Nel deserto / di un giardino avvenne la carezza, la penombra / addolcita che invase le foglie, ora senza giudizio, / spazio assoluto de una lacrima. Un istante / in equilibrio tra due nomi avanzò verso di noi, / si fece luminoso, si posò respirando sul petto, / sulla grande presenza sconosciuta. Morire fu quello / sbriciolarsi delle linee, noi lì e il gesto ovunque, / noi dispersi nelle supreme tensioni dell'estate, / noi tra le ossa e l'essenza della terra.

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Ya no se nos da. El llanto que se transformaba
en risas enloquecidas, las noches que pasábamos
corriendo por Via Crescenzago, en pos del neón
de un kiosco de diarios. Ya no se nos da. Ya no es nuestro
el palpitar del corazón que espera la medianoche, que espera
hasta que medianoche entra en su verdadero tumulto,
en el frenesí de todas las horas, de todas las horas.
Ya no se nos da. Uno solo es el tiempo, una sola
la muerte, pocas las obsesiones, pocas
las noches de amor, pocos los besos, pocas las calles
que nos llevan fuera de nosotros, pocos los poemas.

Non è più dato. Il pianto che si trasformava / in un ridere impazzito, le notti passate / correndo in Via Crescenzago, inseguendo il neon / di un'edicola. Non è più dato. Non è più nostro / il batticuore di aspettare mezzanotte, aspettarla / finchè mezzanotte entra nel suo vero tumulto, / nella frenesia di tutte le ore, di tutte le ore. / Non è più dato. Uno solo è il tempo, una sola / la morte, poche le ossessioni, poche / le notti d'amore, pochi i baci, poche le strade / che portano fuori di noi, poche le poesie.

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Ya todo estaba en camino. Desde entonces hasta aquí. Todo
el tiempo, luminoso, rozaba apenas los labios. Tu respiración
toda se centraba en el collar. Las sombras
de Lambrate cerraron la puerta. Toda la habitación,
absorta, se transformó en el primer latido. El negro
de tus cabellos contra el amarillo del último rayo.
Desde entonces hasta aquí. Era el primer día del verano.
El silencio nos llenaba la frente. Todo estaba
ya en camino, desde entonces, todo estaba aquí, único
y perdido, nuestro y remoto, ardiente. Todo pedía
ser esperado, retornar a su verdadero nombre.

Tutto era già in camino. Da allora a qui. Tutto / il tempo, luminoso, sfiorava le labbra. Tutti / i respiri si riunivano nella collana. Le ombre / di Lambrate chiusero la porta. Tutta la stanza / assorta, diventò il primo battito. Il nero / dei tuoi Capelli contro il giallo dell'ultimo raggio. / Da allora a qui. Era il primo giorno dell'estate. / Il silenzio ci riempiva la fronte. Tutto era / già in camino, da llora, tutto era qui, único / e perduto, nostro e remoto, ardente. Tutto chiedeva / di essere atteso, di tornare nel suo vero nome.

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Ya no quedaba tiempo. La habitación había entrado en una jeringa.
Ya no se daba compartir la esencia. No tenías
el collar. No tenías más tiempo. El tiempo era una luz
marina tras las persianas, una fiesta de hermanas,
la herida, el agua hasta la garganta, Villa Lita. No había
más día. La sombra de la tierra llenaba los ojos
con el miedo de los colores perdidos. Cada molécula
estaba aguardando. Miramos el remiendo
de las manos. Ya no había luz. Una vez más
nos están llamando, juzgados desde una estrella fija.


Non c'era più tempo. La camera era entrata in una fiala. / Non era più dato spartire l'essenza. Non avevi / più la collana. Non avevi più tempo. Il tempo era una luce / marina tra le persiane, una festa di sorelle, / la ferita, l'acqua alla gola, Villa Litta. Non c'era / più giorno. L'ombra della terra riempiva gli occhi / con la paura dei colori scomparsi. Ogni molecola / era in attesa. Abbiamo guardato el rammendo /delle mani. Non c'era più luce. Ancora una volta / ci stanno chiamando, giudicati da una stella fissa.

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En ti confluyen todas las muertes, todos
los vidrios rotos, las páginas secas, los desequilibrios
del pensamiento, confluyen en ti, culpable
de todas las muertes, inconclusa y culpable,
en la vigilia de todas las madres, en la tuya
inmóvil. Confluyen allí, en tus
débiles manos. Las manzanas de este mercado están muertas,
estos poemas retornan a su gramática,
en la habitación del hotel, en el tugurio
de lo que no se une, ánimas sin descanso,
labios envejecidos, corteza arrancada al tronco.
Están muertas. Confluyen allí. Se han equivocado,
se han equivocado de operación.


In te si radunano tutte le morti, tutti / i vetri spezzati, le pagine secche, gli squilibri / del pensiero, si radunano in te, colpevole / di tutte le morti, incompiuta e colpevole, / nella veglia di tutte le madri, nella tua / immobile. Si radunano lì, nelle tue / deboli mani. Sono morte le mele di questo mercato, / queste poesie tornano nella loro grammatica, / nella stanza d'albergo, nella baracca / di ciò che non si unisce, anima senza sosta, / labbra invecchiate, scorza strappata al tronco. / Sono morte. Si radunano lì. Hanno sbagliato, / hanno sbagliato l'operazione.

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Inmóvil el lugar, oscura la palabra. Era ese
el lugar dispuesto. Adiós memoria de noches
resplandecientes, adiós gran sonrisa. El lugar era allí.
La respiración una oscuridad de persianas, un permanecer primitivo.
Silencio y desierto se intercambiaba el rostro y nosotros
le hablábamos a una lámpara. El lugar era ese. El tranvía
pasaba de tanto en tanto. Retornaba Venus a su tugurio.
Se desprendían episodios de la garganta guerrera. No dijimos
nada más. El lugar era ese. Allí
te estabas muriendo.

Il luogo era immobile, la parola scura. Era quello / il luogo stabilito. Addio memoria di notti / lucenti, addio grande sorriso. Il luogo era lì. / Respirare fu un buio di persiane, uno stare primitivo. / Silenzio e deserto si scambiavano volto e noi / Parlavamo a una lampada. Il luogo era quello. I tram / Passavano radi. Venere ritornava nella sua baracca. / Dalla gola guerriera si staccavano episodi. Non abbiamo / detto più niente. Il luogo era quello. Era lì / che stavi morendo.

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Un instante de la tierra,
un estar con las cosas,
don matinal que se ofrece
y se recuerda, morada
hallada en el tumulto: un tiempo
que entendías poco a poco, lentas
construcciones, poco a poco, calendario
terrestre. No sé qué pasó
después, qué
pasó, amor mío, por
qué, por qué.

Un istante della terra, / uno stare con le cose, / bene matutino che si offre / e si ricorda, dimora / trovata nel tumulto: un tempo / che capivi a mano a mano, lente / costruzioni a mano a mano, calendario / terrestre. Non so poi / cosa è accaduto, cosa / è accaduto, amore mio, come / mai, come mai.

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A veces, al regresar, encuentra la ira de los muertos,
el desconcierto pálido de las calles que una vez
fueron nuestras y les dimos las gracias, fueron escalofrío
nocturno y un vestido levemente acariciado en el balcón: susurran
que solo uno fue el instante, solo uno fue el beso, el nombre
del palpitar del corazón, solo uno, susurran
el antiguo estribillo: "no regreses, no, no regreses
a los lugares que ten han visto feliz."

Ma a volte, tornando, s'incontra l'ira dei morti / il pallido sconcerto delle strade che una volta / furono nostre e ringraziate, furono brivido notturno / e veste sfiorata nel balcone: bisbigliano / che solo uno fu l'istante, solo uno fu il bacio, il nome / dei batticuore, solo uno, bisbigliano / l'antico stornello: "non tornare, oh, non tornare / nei luoghi che tu hanno visto felice."

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En la hora consagrada, en la claridad
de los cuerpos estuvimos, y era
lo íntimo que de sí desborda, ese soplo
que mueve las hojas en Villa Scheibler
como en un mínimo roce está la plenitud,
como una mujer se hace ritmo y silencio.

Nell'ora consacrata, nella chiarezza / dei corpi siamo stati, ed era / quell'intimo che in sé trabocca, quel respiro / che muove le foglie di Villa Scheibler / come nel minimo tocarse c'è l´intero, / come una donna si fa ritmo e silenzio.

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Te levantas y te hundes, quieres devorar la vida
e invocas la flor de la luna, el gran
hosanna oscuro que da todo el placer
a los amantes. Invocas el acuerdo de los cuerpos
y el fulgor que resurge, el tumulto de la sangre
la espalda en lo absoluto. Afuera, manchas de gasoil,
excavaciones detenidas, fragmentos de réquiem. Sientes su amenaza
hasta en el crujido de las sábanas. Me preguntas
si llegarán aquí, si todavía podremos salvarnos.

Ti alzi e ti tuffi, vuoi inghiottire la vita / e invochi il fiore della luna, il grande / osanna oscuro che dà tutto il piacere / agli amanti. Invochi l'unisono dei corpi / e la scintilla risorta, il sangue in tumulto, / le spalle nell'assoluto. Fuori, macchie di gasolio, / cavi sospesi, pezzi di requiem. Ne senti la minaccia / fino allo stridere delle lenzuola. Mi chiedi / se giungeranno qui, se noi potremo ancora salvarci.

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En los extremos gestos de resistencia, en los labios sensitivos,
en el ímpetu que no se hace palabra, te buscas
y te consumes, afloras, arañas, te aferras
y gritas que este es el bien eterno, que las estrellas
arden en las frentes, que permaneceremos aquí
para siempre. Te respondo que toda morada
se aleja de quien la habita, que es esta
nuestra última representación.

Negli estremi atti di forza, nelle labbra sensitive, / nell'impeto che non si fa parola, ti cerchi / e ti consumi, affiori, graffi, ti aggrappi / urlando che questo è il bene eterno, che le stelle / s'incendiano sulla fronte, che rimarremo / qui per sempre. Ti rispondo che ogni dimora / si allontana da chi l'abita, che è la nostra / ultima recita.

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Caminabas con la conciencia de la sangre
y el instante arrebatado a su día,
arquera mía, traspasada mía
que te enciendes en el cielo cada noche
ahora que el cuerpo se ha hecho música
de las esferas, voz consagrada, silencio.

Camminavi con la coscienza del sangue / e l'attimo strappato al suo giorno, / mia arciera, mia traffita / che ogni notte ti accendi nel cielo / ora che il corpo si è fatto musica / delle sfere, voce consacrata, silenzio.

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La cantera del último encuentro, el nombre
pronunciado sin nada, el universo
que retorna aquí, en el círculo de Via Davide
Silvagni, el eterno bar, la alianza
entre el dolor y tus labios. Aquí,
en la única hoja, de regreso aquí
donde se acaba el piso, en el vertiginoso
abismo de todo amor, de todo amor,
te cedo la palabra, te pido un poco
de muerte, malabarista del momento.

La miniera dell'ultimo vedersi, il nome / pronunciato senza nulla, l'universo / ritornato qui, nel cerchio di Via Davide / Silvagni, l'eterno bar, l'alleanza / tra il dolore e le tue labbra. Qui, / nell'unico foglio, ritornato qui / dove il pavimento finisce ed è il rápido / gorgo di ogni amore, di ogni amore, / ti cedo la parola, ti chiedo un po' / di morte, giocoliera del momento.

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Invocas la respiración, la justa
posición de la almohada, el acento
que desde los límites del mundo llega hasta aquí,
abre la ventana, llama
cada poesía a la curación.
Ya no tiene un contorno
la herida que habitaba el seno,
presiona vidrios y ollas,
sale hasta los semáforos
de la Prenestina, grita que nada
se convertirá en palabra, que todo
estaba escrito.

Invochi il respiro, la giusta / posizione del cuscino, l'accento / che dai limiti del mondo giunge qui, / apre le finestre, chiama / ogni poesía alla guarigione. / Non ha più contorno / la ferita che abitava nel seno, / preme sui vetri e sulle pentole, / esce tra i semafori / della Prenestina, grida che niente / diventerà parola, che tutto / era scritto.

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Poemas del libro TEMA DEL ADIÓS (2005) que figuran en la antología bilingüe de la poesía de Milo De Angelis titulada Biografía sumaria (Hilos Editora, 2011), en versión de María Julia De Ruschi.

Acerca de Tema del adiós
Pareciera que los primeros cinco libros de Milo De Angelis anticiparan a los dos últimos, Tema del adiós y Perderse en la sombra de los patios, de la manera subterránea en que trabajan el destino o la providencia; o quizás a la inversa, tal vez estos dos últimos libros arrojan una luz de profecía sobre aquellas sombras de suicidas, esas escenas de hospital, sirenas de ambulancias, asfalto, astillas, vidrio y sangre de la obra anterior del poeta. Podría decirse que a este punto la obra misma, toda ella, se hace metáfora de su contenido. Tema del adiós son los poemas que escribe Milo De Angelis cuando muere su mujer. Uniendo la palabra al más desierto de los silencios, en torno a esa ausencia de nombre que es la muerte, vibra esta serie de breves textos -canciones, canciones de cuna, diría- traspasados de un amor que lleva a las palabras más allá de su sonido y de su significación. La musicalidad de la poesía anterior de Milo De Angelis alcanza en estos poemas una música más acrisolada, y me refiero por música más acrisolada a esa que captura aquello que hace de los sucesos lo que son, antes de su aparición fenoménica. Por eso quizás la palabra tema en el título no es sólo una referencia a la música, sirve también para definir un adiós que no está circunscripto a una persona y a una situación, sino que es un sello, la máscara de todos los adiós debajo de la cual sólo hay música.
Autor
Milo De Angelis vive en Milán, donde nació en 1951. Ha publicado seis libros de poemas. Obtuvo el premio Viareggio con Tema dell'addio (Mondadori, 2005). En 2001 apareció Dove eravamo già stati, una antología de su obra en verso. Su poesía reunida, Poesie, fue editada por Mondadori en 2008. Fundó y dirigió la revista Niebo. También publicó narrativa (La corsa dei mantelli, 1979) y ensayos (Poesia e destino, 1982) y ha realizado traducciones del francés (Baudelaire, De Vigny) y del latín (Virgilio, Lucrecio). El volumen Milo De Angelis. Colloqui sulla poesia (2008) recoge un revelador conjunto de entrevistas al poeta. Ha sido traducido a diversos idiomas.
*Traductora
María Julia De Ruschi nació en Buenos Aires. Poeta, ensayista y traductora. Por su versión de Viaje terrestre y celeste de Simone Martini de Mario Luzi obtuvo en 2002 el premio del Ministero degli Affari Esteri de Italia. Publicó una antología de la obra poética de Milo De Angelis titulada Por ese arrebato innato (2004).