Estrellas girando en torno de un vacío y haciéndose señas a la distancia luego de la explosión
Javier Martínez Ramacciotti *


Vida en Común, de Pablo Natale
(Editorial Nudista, 2011)


"El lenguaje es el juguete de un monstruo"
Damián Tabarovsky
"Después de caminar una cuadra, el niño comenzó a hablar"
Mario Bellatín


Bueno. Te voy a contar por décima vez
la historia de la civilización

(Pablo Natale)


Una intuición que hace un tiempo viene guiando mis lecturas es la siguiente: lo verdaderamente importante es constatar cuál es la escena mítica que funda un poemario y desde la cual habla, ese pequeño mundo que agrega a El Mundo y que es la única justificación de comenzar a escribir aunque más no sea una letra. A mi parecer, la fábula cósmica de "Vida en común" podría parafrasearse del siguiente modo: una multitud de personas despiertan en medio de un entorno simultáneamente distante y reconocible; hay ecos en sus cabezas que les recuerdan una catástrofe general luego de la cual desertaron, se fueron al desierto y se encontraron teniendo que inventar reglas colectivas para vivir juntos. Aunque haya adultos, animales, hombres y mujeres, todos tienen rostros infantiles: ahí constatan que todo aquel que se despierta del sueño proscripto, nace en este mundo como un niño perdido

Mi hermana intuye
que detrás del ojo que recorta lo que ve
no hay nada. Igual éste es su momento:
permanece feliz, satisfecha y presente
en el desierto. Polvo de imágenes baila a su alrededor

(Pablo Natale)

El libro de Natale es al mismo tiempo un testimonio, una defensa y un catálogo de reglas de convivencia sobre el día después del fin. El conjunto de los poemas nos transmiten el sentido, el cómo y el porqué de Vivir en común el día después del final (de un final, cualquiera, no importa cuál), en el que todo continúa al mismo tiempo imperfecto y realizado. Convivir con ese estado -que es la intemperie de cada uno, su ser abandonado de los ideales-, exponerlo en su amabilidad, es el ejercicio de su palabra: hacerlos llegar a su imagen. Los poemas de Natale hacen del estadio de la caída, del derrumbe, un paraíso.

aunque quizá estemos
básicamente de acuerdo:
son fragmentos de existencia ajena
donde todo al comienzo
parecía posible

(Pablo Natale)

De este modo, cada uno de los personajes que aparece es conducido al lugar del ejemplo: hay en ellos una experiencia que los poemas ponen a disposición del uso común (también se trata de vivir en común con una tonalidad emotiva y experiencial) y es la del sobrenombre: nadie es enteramente presupuesto a sí mismo, son tan singulares, tan ellos, que podrían ser cualquiera: madre, padre, gato, hermana, son todos vocativos que antes que referir a objetos constituidos, identidades cívicas y jurídicas, apuntan a lo que queda de todo eso luego del derrumbe; estos personajes, en cuanto puros sobrenombres ejemplares, son como espacios ahuecados que muchos cuerpos pueden atravesar sin ser por ello indiferentes: son una constelación de afectos en la que cada uno gira a su manera.

Querida hermana
esto es un cuento y una canción
que canto otra vez
para que me escuches y corras
melódicamente conmigo.

(Pablo Natale)

Y si bien la voz poética de hecho también comparte ese rango, hay en ella una particularidad: es el juguete de un monstruo, ese monstruo que en el epígrafe del libro ("Se levanta como un monstruo y devora la casa de mis padres") se levanta para inaugurar la catástrofe -la suspensión del sentido del mundo-. Es la voz del poema la que trae el vacio al mundo o, dicho de otro modo, la que expone a las cosas a su propia pequeñez, la que conduce a todo lo que le aparece a su propio devenir minoritario. Esta operación no la realiza, ciertamente, desde una postura melancólica ("somos tan poco") que denigra a ese vacío, sino -como habíamos dicho al principio- casi como una apología del vacío: hablar, en los poemas de Natale, es levantar al monstruo, derrumbar las casas, y mostrar que en realidad éstas nunca fueron otra cosas que gigantomaquias endebles girando en torno a una oquedad. Destruir una casa, entonces, resulta en destruir la inmunidad pretendida del Domus, de la seguridad interior frente a los avatares e inclemencias de la existencia; destruir las casas poéticamente es saber construir chozas, moradas, en el vacío, casas conectadas unas a otras por túneles y madrigueras secretas: en última instancia, la voz-topo-monstruo de Natale convierte a los túneles-espacios vacios de tránsito- en las únicas casas disponibles para el día después del derrumbe. ¿Qué es un poema sino un túnel hecho a la lengua para permitir escaparse a los afectos dopados en los códigos? ¿Qué es una familia allende el linaje sino una galaxia de madrigueras conectadas para elaborar mejor la gimnasia de las lejanías, saberse cerca pero al mismo tiempo con la libertad de huir, estrellas girando en torno a un vacío y haciéndose señas a la distancia luego de la explosión?

Paz
en la panza de pequeña hermana, amor y reposo
ante cada pequeño nacimiento
el cariño como un secreto de la respiración
y aquel monstruo que crecía arriba de mi estómago
haciéndole señas de fuego a los agentes de la niebla.

(Pablo Natale)

Vida en común, en resumen, es un libro de ética para el último de los días (todos los libros de Ética lo son), son poemas para existencias póstumas, destinados para las familias por venir luego de la catástrofe que borrará toda herencia. Se trata, retomando la escena mítica, de un manual de turismo imposible para todos los niños extraviados que se despertaron en un país del que no tienen ninguna pista y cuyos habitantes no tienen nombre, no hablan sino por medio de gestos inconclusos y cuyas existencias son simultáneamente finitas y perfectas. Vida en común es esa fábula indispensable para los que aún creemos en la intemperie, tenemos fe en la potencia redentora de los monstruos y todavía queremos vivir juntos. A pesar y en el pesar de todo.

¿La foto es como nuestra casa?
No. La foto no se puede vender
en ella sólo estamos vos y yo.
No es un contrato de nada.
No es un documento de nadie.

(Pablo Natale)
Autor
Javier Martínez Ramacciotti (Córdoba, 1985). Actualmente está en curso de realizar la Tesina de la Licenciatura en Letras Modernas en la UNC. Poemas suyos aparecieron en revistas, y participó de la antología de jóvenes narradores de Córdoba Es lo que hay (Editorial Babel) Mantiene el blog http://www.noeranecesariorama.blogspot.com/ Mail: ramacciottijavier76@gmail.com