Sonido Indie, Buenos Aires y el comienzo de la década del 10´
Rody Infinito de Arbe *


En una de las últimas Humbert Humbert (porteño ciclo de poesía bimestral ) escuché entre copas una referencia al periodo de tiempo actual en los términos de "la década del 10", cuasi tautología que implica el origen de un nuevo siglo, el último capítulo en el libro de la Historia (si se publica ahora). Esperemos que no sea el último y haya un par más antes del epílogo. De todos modos, más que la finitud lo que me interesa es la infinidad. Multiplicidad de ahoras en este año que va de la década del diez como de espacios en este lugar a orillas del Río de la Plata. Epoca de la diferencia, de lo múltiple, que se hace eco en los sonidos de la Buenos Aires del 2011.

¿Cómo aludir a la música de lo que está sonando ahora en esta ciudad sin una breve intro postmoderna? ¿Acaso la caída de las totalidades no resuena en el espacio sonoro? ¿Qué pasó en el siglo XX? Recordemos aquella década del 10´ de 1900. Asomaba el Tango y se llevaron a cabo las primeras grabaciones que los sellos de entonces se encargaron de llevar a los pocos tocadiscos. Comienza a operar la relación triádica entre la tecnología, el producto y la música.

A la guardia vieja le siguió la época de oro y así llegaron los 40´, París, los 50´ mientras los asados más allá de la Gral. Paz se acompañaban con Milonga y otras hierbas. Ya a la altura de Piazzolla cuando algunos murmuraban en los cafés y veían con desprecio el cruce de géneros, empiezan a resonar otras texturas, profundizándose la fractura en el continente del sentido gracias a los sonidos eléctricos de las guitaras inglésas. Y así llegó el rock, y tanguito, y la balsa, mientras en otro canal estaba palito y "el clan del Clú". Siguiendo en la ola "resumística" nombramos a Spinetta, Don García, Sumo, los redondos, ¿Virus? Sí, porque usaban secuenciadores y aplicaron un sonido más tecno. "¿Eso era rock nacional?" se podría preguntar Papo, a lo que los historiadores de nuestro rock responderían afirmativamente. Llegando a fin de siglo, de la mano del 1 a 1 y del boom del cd, Rodolfo Páez rankéa primero con la venta "del amor." y esta todo funcionando al mismo tiempo: la cumbia, el punk, el metal, la clave del candombe, el redescubrimiento de la bossa nova, MTV, aparecen "las rollingas" y bardean a los kuryaki, "por chetos", a los mismos que incitaban recibir la nueva era moviendo el coolo. Para este entonces la crisis lleva a redescubrir la identidad y se busca en las raíces a la pacha (vuelve el folclore), los pibitos empiezan a tocar chacareras en las peñas, las pibitas se compran un saxo, y los ex alternativos se vuelcan a la electrónica. El furor de las pastis venidas de "uropa" convierte a los Djs en intermediarios de los dioses, los hinchas de la maconia repiten "el reguee es belleza y no monotonía", mientras que los latinoamericanistas hacen sonar a las congas, bongos, cajones peruanos tomando ron y después de comer un ceviche: pisco sour.

¿Me faltó algo? Infinidad de cosas, pero llegamos al tema de este artículo: la música indie. Este término anglosajón se aplica a la música producida de manera independiente (independent). En principio fue utilizado para caracterizar al rock alternativo en el Reino Unido y los Estados Unidos, de modo tal que los ecos de tales sonidos lograron formar un "indie rock nacional", dando lugar a una estética indie que los sellos under distribuían donde podían. El auge del Myspace fue esclarecedor, a la hora de poner estilo de música muchos ponían indie, del mismo modo que lo hacían aquellos que no tenían contrato con ninguna disquera. La internet terminó por extender en sus redes este vocablo a todos los que no forman parte del mainstage.

La tecnología terminó aliándose con la música y descartó a los sellos discográficos, se terminó una era que era la del cd. Si bien siguen habiendo multinacionales, ya no tienen el monopolio de la música y la utopía del anarquismo recorre la net. Esto se manifiesta en una ectopia, desplazamiento de los lugares donde se escucha música, después de la República de Cromañon, con dificultad los músicos llevan sus acordes a los lugares, distribuyen los discos por internet, y si los fans quieren tener el fetiche, se lo compran en los shows. El condicional material: "Si se terminan de fundir las grandes compañías, entonces todos van a ser independientes", puede ser verdadero en el mejor de los mundos posibles.

Por cierto, ¿cómo suena la música indie?. La misma pregunta me la hice cuando hace poco nos llamaron a Lo`Pibitos para una cosa de MuchMusic. Nosotros que hacemos rap, funk, rock, hip-hop, mezclado con ritmos latinos somos indie como los que hacen electro cumbia pop, o dark folk trash, o candombe roKero con aires de jazz. Es cierto que hay buenas discográficas under como Los años luz, Zizek, Indice Virgen, Ultra Pop editando discos de bandas nuevas o viejos conocidos que siempre fueron independientes (saravá Lucas Marti), pero se sostienen de un mástil en un barco que tiene la cubierta llena de agua. ¿Qué se ve desde el carajo? Una nueva tierra, un nuevo espacio habitado por "indi-os" como llamaron los españoles a los que poblaban estas costas y que considero es el término apropiado para definir el nuevo sonido local. Un derivado de la palabra indie que cambia la e por la o, siguiendo la lectura del señor Pity Alvarez expresada en su canción "Nunca quise": "Somos indios latinos con guitarra eléctrica y comunicados a través de internet".

¿Se inaugura otra fase en el calendario lunar de la música nacional? Casi podemos decir que sí, pero esperemos un poco y como indios que somos tengamos en cuenta al calendario Maya. Seguramente el Solsticio de invierno del 2012 nos aclare el panorama sobre los sonidos porteños de la década del 10'.
*Autor
Rody Infinito de Arbe (1982) nació en Comodoro Rivadavia. Profesor de Filosofía y docente en la U.B.A. Autor de la versión musical de un diálogo platónico El banquete de Platón (http://soundcloud.com/arberodolfo) y guitarrista de la banda Lo` Pibitos (www.myspace.com/lopibitos).