La película
Sol Rodríguez Seoane *


(Oscuridad)

(Luz) A veces tengo la sensación de que en cualquier momento me va a dar un derrame cerebral. ¿A ustedes no les pasa?

(Oscuridad)

(Luz) En serio. Yo tenía un compañerito en la primaria que se sentaba conmigo, pero yo nunca le hablaba porque era medio raro, de esos chicos que, bueno, que tienen problemas. La cuestión es que él me escribía papelitos que decían "Morite, morite" y me los dejaba adentro del cuaderno cuando nos íbamos al recreo, y cuando volvíamos yo los leía y me angustiaba mucho, porque yo no sabía quien me los escribía. Al final pasaron unos meses hasta que decidí decirle a la maestra, que se dio cuenta de que era mi compañerito de mesa, pero no le dijo nada. Digo, no lo retó, habló con él, simplemente. Después vino y me dijo que no me angustie más, que mi compañero me escribía eso en papelitos porque estaba enamorado de mí. Me pidió que por favor comprenda lo que le pasaba y le tenga paciencia. Así que me quedé tranquilo. Me sentía un poco incómodo, eso sí, pero por lo demás estaba todo bien. Después no lo vi más, me contaron que tuvo un derrame cerebral.

(Oscuridad)

(Luz) Todo lo que se escuchó acerca de la película no es cierto. Las películas son para ser vistas, si contás la película la matás, la matás. El público cree que leyendo una sinopsis ya está, la sinopsis es una idiotez, la sinopsis no existe. El público no sabe lo que quiere. El público es masa, y ésta no es una película de masas, las masas son malas, las masas engordan. La película está basada en una novela de Dostoiesvki, eso es una masa, Dostoievski, andá a hablarle de masas a Dostoievski. Los personajes caminan todo el tiempo por la calle. Es una película de calle. Hay unos monólogos rarísimos, que los tipos no se saben a quién le hablan. Monólogos a cámara. Y en un momento aparece Ánton Chejov en la película, pero no se sabe muy bien por qué. Un encuentro personal, con Dostoievsky, en una esquina. Porque bueno, porque es una película de calle. Yo soy Dostoievsky.

(Oscuridad)

(Luz) Por supuesto que a mí no me gustaba mi compañerito de banco. Después de todo ni le hablaba, pero que se yo, se sentó conmigo tanto tiempo, y ahora está así, me resulta terrible todo esto del derrame. Cuando pienso en él me deprimo mucho. Me agarra una cosa acá en el pecho como una contractura en las costillas. Cuando me pasa del lado izquierdo me preocupo bastante. Creo que es un paro, un infarto. Me tomo el pulso así, en la yugular, para ver si estoy vivo.

(Oscuridad)

(Luz. Se toma el pulso en la yugular.)

(Oscuridad)

(Luz) Si hay algo de lo que no quisiera hablar en este momento, es de teatro. El teatro no existe. Yo soy un actor de cine, no un actor de teatro. El teatro pasa, el cine no. Al teatro lo ponés en un libro y lo mandás a guardar, y es suficiente. Estuve leyendo este libro, es muy raro. Los personajes casi ni se mueven. Hablan pero no dicen nada. Además no trabajan, no hacen nada en todo el día y si intentan algo les va mal. Eso no es vida. En un punto es cierto que me siento identificado con los personajes, pero no se muy bien en que punto. Puede ser porque todo el tiempo tratan de matarse. No es que yo esté todo el tiempo tratando de matarme. Hoy ya la gente no quiere matarse, no lo necesita. Hay cosas mejores, como por ejemplo...

(Oscuridad)

(Luz. Pausa) Como por ejemplo.

(Oscuridad)

(Luz) ¿Cómo era? Ah, sí. Una vez tenía trece años y soñé con hombres que se besaban, pero como juego, se pasaban como unas fichitas, o monedas de boca en boca y bueno, me invitaron a jugar. Pero ellos se podían besar porque, bueno, porque a ellos no les gustaban los hombres y podían besarse sin, que se yo, comprometerse o, sentir algo y de pronto me estaba por tocar a mí y uno me dice (se señala la ingle) "¿Qué tenés ahí?" ¿En donde? Le digo. (se señala la ingle) "Ahí" me dice. "Ah, sí" le digo. "Guasquita, siempre me pasa" Y en ese momento por lo general me despierto. Un sueño recurrente, que tengo desde entonces. Hace un par de meses me desperté luego de este sueño y vi que había escrito sonámbulo en el vidrio empañado de mi cuarto el nombre de mi compañerito de banco con letra de imprenta.

(Oscuridad)

(Luz. Gesto apático. Pausa) Ah, sí, a esa obra la leí. Sí, maravillosa. Maravillosa. Me gustan los pájaros grandes. Me dan risa. La primera vez que Leí "La Gaviota" lloré tres días. Y no, la verdad debería leer más teatro, leer más, que se yo. Pero no es fácil eso de leer. Hay que tener el tiempo y la dedicación, para eso de leer.

(Oscuridad)

(Luz) Cuando me pongo nervioso me vuelve a doler la bala que tengo incrustada en el cráneo. De chico jugando con mi hermano me pegué un tiro, pero un hueso desvió la bala y acá estoy. Claro que me lo pegué por error, aparte siempre usábamos balas de cebada, pero justo ese día le puse balas de verdad. Yo quería destrozarle la caja torácica a mi hermano, tenía un plan y todo, pero en la mitad me perdí y me lo pegué yo al tiro. Cosas de la vida.

(Oscuridad)

(Luz. Gesto.) Cosas de la vida.

(Oscuridad)

(Luz) Sí, de vez en cuando tengo elipsis, no me acuerdo bien que me pasa, pero por lo demás estoy bien. Ahora no pienso en matarme ni en matar a nadie. Respecto a este tema del suicidio, tengo unas cuantas cosas para decir.

(Oscuridad)

(Luz) ¿Perdón?

(Oscuridad)

(Luz) Bueno, bueno, estamos un poco subidos de tono. Respecto de eso no voy a hacer declaraciones. Por ahora estoy abocado a desarrollar mi mundo interno. ¿De qué estábamos hablando?

(Oscuridad)

(Luz) Sí, ya sé. Hay actores mucho mejores que yo. Pero esta pregunta ¿Cuál es el sentido de esta pregunta?

(Oscuridad)

(Luz) ¿Va a salir por cable o por televisión de aire esta entrevista?

(Oscuridad)

(Luz) Totalmente de acuerdo, totalmente de acuerdo, si no tuviera hermanos mi vida sería, infinita, infinitamente mejor. De chiquitos todos lo preferían a mi hermano, y eso que él me pegaba. Mi mamá nos contaba cuentos en donde un hermano mataba a otro, parece que hay muchos cuentos de ese estilo, yo me hacía pis en la cama. Todavía a veces me sigo haciendo pis en la cama.

(Oscuridad)

(Luz) Una o dos veces al año me sigo haciendo pis en la cama.

(Oscuridad)

(Luz) Así que me acostumbré de chiquito a ser el "menos preferido" como yo le decía siempre a la terapeuta infantil, a lo que ella me contestaba que no, que "no era el menos preferido sino que yo no era el preferido y punto, que así es la vida" Entonces empecé mi madurez pensando "así es la vida".

(Oscuridad)

(Luz) También me iba mal en la facultad, me iba mal en el trabajo, se me estaba cayendo el pelo y concretamente no sobresalía en ningún aspecto ni laboral ni afectivo. Traté de convertirme en escritor pero fracasé porque siempre que escribía algo alguien ya lo había escrito antes.

(Oscuridad)

(Luz. Se ríe sacudiéndose con la boca abierta.)

(Oscuridad)

(Luz) Un taller barrial. Fue muy lindo me acuerdo, muy linda experiencia. Me acuerdo cuando entré me acuerdo el profesor me dijo "Bueno, no te prometo nada". Se ve que no le caí bien porque al año me echó del grupo. Éramos cincuenta personas, era una taller gratuito, y me echó. Así que me fui, pero la terapeuta infantil -a veces sigo yendo todavía, es muy buena conmigo- me dijo que vuelva y que me quede en el grupo, hasta averiguar por qué me habían echado. Así que seguí yendo. Estuvo bueno.

(Oscuridad)

(Luz) Sí, estuvo bueno.

(Oscuridad)

(Luz) Y ahora estoy filmando una película. Es una película de calle. Se llama "Plutonio".

(Oscuridad)

(Luz) No se qué tiene que ver el plutonio con Dostoievski.

(Oscuridad)

(Luz. Se ríe sacudiéndose con la boca abierta)

(Oscuridad)

(Luz) No sé que va a hacer de mi vida. A veces tengo miedo de morirme y no terminar de filmar la película. Estoy en el set y pienso que me puedo morir en cualquier momento. Como ese actor que se murió y no pudo terminar el rodaje. A los actores les pasa mucho eso, de morirse de repente.

(Oscuridad)

(Luz. Se ríe desaforadamente. Oscuridad)

(Luz) De pronto podría tener un derrame cerebral. No se.

(Oscuridad)

(Luz.) Por lo menos esta película es algo.

(Oscuridad)

(Luz) No se. No se. (Se ríe. La luz baja, baja, baja. Oscuridad)
*Autora
Sol Rodríguez Seoane Sol Rodríguez Seoane nace en Buenos Aires en noviembre de 1983. Es Licenciada en Actuación egresada del Departamento de Artes Dramáticas del Instituto Universitario Nacional de Arte (IUNA), completó el curso de Dramaturgia de la Escuela Municipal de Arte Dramático (EMAD) coordinado por Mauricio Kartún y también ha cursado algunas materias de la carrera de Letras en la UBA. Actualmente es becaria de investigación de la Maestría en Dramaturgia del Instituto Universitario Nacional de Arte. Entre otros docentes, estudió actuación con José Cáceres (2002 y 2005), Silvina Sabater (2005) y Ricardo Bartís (2007). De 2005 a 2007 estudió escritura teatral con Lola Arias, en 2008 realizó el taller de dramaturgia de Mauricio Kartún y durante 2009 y 2010 realizó el curso de dramaturgia en la EMAD, donde tuvo como docentes a Mauricio Kartún, Alejandro Tantanián, Luis Cano e Ignacio Apolo. Estudió puesta en escena con Rubén Szuchmacher durante el año 2006.
En 2007 su texto body Art recibió el primer premio en el concurso "Primera obra" organizado por Argentores y el Instituto Nacional del Teatro y se estrenó en 2008 bajo la dirección de Miguel Israilevich, espectáculo en el cual también participó como actriz. body Art fue seleccionada para participar del VII Festival Internacional de Buenos Aires - FIBA 2009. En 2011 su texto Plantas de interior recibió una mención en el concurso Germán Rozenmacher de Nueva Dramaturgia.
Entre otros trabajos como actriz se encuentran El Perpetuo Socorro de Sergio Boris, Visages de Hubert Colas dirigida por Miguel Israilevich y en cine Lo mejor del Mundo, dirigida por Julián Lucero. Entre sus trabajos como dramaturga y directora se encuentran Ostende estrenada en 2010 en ElKafka Espacio Teatral y La Película, monólogo que formó parte del ciclo de teatro sub 30 "El Porvenir" 2010. Forma parte del grupo de investigación Topología de la Crítica Teatral, dirigido por la Doctora Liliana Beatriz López desde el año 2007. Actualmente dicta talleres de actuación y de lectura y escritura teatral, cursa el Seminario dictado por Horacio Banega "Hechos dramáticos y textos filosóficos: convergencias, divergencias y referencias" en Argentores, estudia piano con Osvaldo Belmonte y cursa el primer año de la Maestría en Dramaturgia en el Instituto Universitario Nacional de Arte.