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9 poetas chinos
Miguel Angel Petrecca*
1. Duo Duo (Pekín, 1951)
2. Yao Feng (Beijing, 1958)
3. Yi Sha (Chengdu, 1966-)
4. Song Lin (Xiamen, 1958)
5. Xiao Kaiyu (Sichuan, 1960)
6. Xi Chuan (Xuzhou, 1963-)
7. Yang Jian (Maanshan, 1967)
8. Han Dong (Nanjing, 1961)
9. Yu Jian (1954)


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1. Duo Duo (Pekín, 1951)

Duo Duo nació en Beijing en 1951. Comenzó a leer y escribir poesía a los 16 años, luego de ser enviado al campo junto con su familia durante la Revolución Cultural. Fue también por entonces que conoció a varios de los que serían más tarde los "Poetas oscuros" (Bei Dao, Gu Cheng y Mang Ke), según la denominación despectiva que les impuso el establishment literario. El mismo día en que desencadenaban los eventos de la Plaza Tiananmen, en junio de 1989, Duo uo se encontraba casualmente abordando un avión a Londres, donde tenía programada una serie de lecturas. Ante la forma que fueron tomando los hechos decidió permanecer en ese país, donde vivió hasta 2004, año en que regresó a China. Actualmente vive y enseña en la isla tropical de Hainan, la misma donde Su Dongpo pasó varios años exiliado.

5 años

5 copas de alcohol, cinco velas, cinco años
cuarenta y tres años de edad, una ráfaga de sudor a medianoche
las palmas de cincuenta manos golpean contra la mesa
una bandada de pájaros con las garras cerradas viene volando desde ayer

5 cohetes resuenan en el mes cinco, en cinco dedos el trueno retumba
pero en el mes cuatro cuatro hongos alimentándose
de la lengua de cuatro caballos muertos no mueren
en el día cinco cinco velas se apagan a las cinco y cinco
pero el paisaje vociferante del amanecer no muere
el pelo muere pero la lengua no muere
el temperamento recuperado de una carne bien cocida no muere
cincuenta años el mercurio infiltra el esperma pero el esperma no muere
el feto se pare a sí mismo y no muere
cinco años pasan, cinco años no mueren
en cinco años, veinte generaciones de insectos mueren.



2. Yao Feng (Beijing, 1958)

Yao Feng es el nombre de pluma de Yao Jingming, nacido en Beijing en 1958. Estudió portugués en la universidad y trabajó como diplomático por un tiempo, pero actualmente vive en Macao, antigua colonia portuguesa


En el hospital

Sacás de adentro de la sábana blanca una mano,
seca y delgada, las uñas cubiertas de esmalte
igual que las flores del cerezo
iluminando las ramas en invierno.
Estas uñas, estas flores, una y otra vez te las recortás,
una y otra vez dejás que crezcan furiosas
Ubicadas en la frontera entre tu cuerpo y la nada
aparecen siempre tan impecables, tan
flamantes, incluso en este hospital
caótico como nuestro país. Agarro tu mano
y siento cómo las venas se hinchan, se contraen
mientras la sangre repta hasta la punta roja del dedo y da la vuelta
Recuerdo entonces lo que escribiste en un poema:
que en el cuerpo muerto las uñas
son lo último que se pudre.



Ofreciendo incienso

Con cada paso que doy
el templo en la cumbre
se agranda un poco más
Finalmente diviso
el portón rojo oscuro:
cerrado cerrado
No sé si los monjes
estarán o no
sólo sé que es agosto
y dentro del templo
las flores del osmanto
ya deben haber abierto.


3. Yi Sha (Chengdu, 1966-)


Yi Sha nació en Chengdu en 1966 y a los dos años de edad se mudó con su familia a la ciudad de Xian, en la provincia de Shaanxi. Publicó sus primeros poemas mientras se encontraba todavía en la escuela, luego estudió literatura china en Universidad Normal de Beijing, y se convirtió en una figura conocida entre los estudiantes poetas de las universidades chinas. Participó en varias revistas literarias, trabajó como presentador de televisión y editor independiente, y actualmente es profesor en la Universidad de Estudios Internacionales de Xian. En 1988 publicó su primera colección (mimeografiada) y en 1994, por una editorial oficial, su libro Maten de hambre a los poetas! (1994).


La cara que recuerdo de un año

Ese hombre: describirlo
como repulsivamente feo
sería lo más preciso
y a la vez lo más simple
pero también parece
un poco irresponsable
decirlo equivaldría a no decir nada
porque todavía no entenderías
cómo se veía al fin y al cabo
Sea como sea
entre todas las caras desconocidas
que vi el año pasado
esa es la única que recuerdo
la cara pálida_____común
de un incinerador de la funeraria
Ese día_____yo avanzaba
empujando los restos de mi madre
cuando se interpuso en mi camino
diciendo “No puede entrar acá”
Le dí la caja de cigarrillos
que tenía preparada de antemano
La recibió sin reaccionar
y luego, dándose vuelta
se alejó con el carro
el hombre que llevaba a mi madre


4. Song Lin (Xiamen, 1958)

Song Lin nació en Xiamen, una ciudad costera de la provincia de Fujian, en 1958. Participó de Jintian (Hoy), una de las revistas de poesía china más influyentes de las últimas décadas, y a fines de los 80 estuvo involucrado en las revueltas que terminaron con la represión de Tiananmen, por lo que pasó un tiempo en la cárcel. Al salir vivió varios años en París, volvió a China y luego a finales de 2001 vino a Buenos Aires, donde pasó tres años viviendo con su esposa, estudiando español y viajando por distintos lugares del país. Actualmente vive en Beijing.

Barrio chino

Una vez al mes me dirijo en tren hacia Belgrano,
a donde está mi patria sola entre dos calles.
Sentado sobre un banco en el andén
miro los peatones a ambos lados de los rieles, tras las rejas,
mientras espero al tren que viene del Tigre.
El sol sudamericano me hace arder la piel.
La virgen dentro del altar se ve pálida,
ojos caídos, expresión neutra: ni buena ni mala.
El reloj averiado marca como siempre las 8:45,
advirtiéndome una vez más
que el futuro es la terminal de algo:
una mala noticia que ya está en camino;
una nieve que tapa todo, que cubre todo;
un error del que no dejamos nunca de arrepentirnos...
La puerta del vagón se abre y siento una satisfacción indecible,
porque una vez por mes
Belgrano ocupa de nuevo el lugar de mi patria
trayéndome su pereza, su bondad y su embrujo;
y una vez más vuelvo con mi bolsa pesada,
llena de arroz, salsa de poroto, cebolla y zanahoria.


5. Xiao Kaiyu (Sichuan, 1960)

Xiao Kaiyu nació en 1960 en Zhongjiang, un pueblo del centro de la provincia de Sichuan. Estudió la carrera de Medicina China Tradicional y trabajó durante un tiempo como médico, pero durante la década del 80, mientras empezaba a escribir poesía y publicar sus poemas en diferentes revistas, abandonó la medicina. Su ingreso a la escena poética le permitió entrar en contacto con otros poetas de vanguardia como Ouyang Jianghe, Sun Wenbo, Liao Yiwu, and Li Yawei, lo cual llevó a una transformación de su escritura y a su participación como editor en dos revistas claves del circuito no oficial: Años noventa (1990-1993), y Contra. A partir de 1993 Xiao vivió algunos años en Shanghai, y luego en 1997 en Alemania, de donde regresó hace cuatro años. Actualmente vive en Beijing.


Cuervo


Un día, en una clase de primaria,
aprendí este ideograma.
Ese misma tarde vi sus alas negras
recortarse contra el cielo
como un paraguas cayendo en círculos
sobre mi cuerpo y el de mi hermana.
Ah, mi hermana: desde el nogal del patio
se dirigió vacilando hacia su cuarto,
entró en la boca negra de un cuervo.
Más tarde en otro país, entre edificios abandonados
en la pared de mi corazón sentí otra vez al cuervo
volar como un presentimiento de muerte,
como nubes negras, y pensé en mi hermana.
Ella se había casado con un hombre común
y en la breve y única calle del pueblo
atendía un pequeño almacén.


Años ochenta

La primera vez que nos vinos (dónde?) vestías con ropa de fotógrafo;
hablamos de cualquier cosa y también comimos (creo) algo.
La segunda vez (o la primera?), de imprevisto,
viniste a mi casa prestada, con la noticia de la muerte de Haizi.
Yo ya había enviado mis condolencias pero me hundí de nuevo en la aflicción;
cuando murió mi abuelo me sentí ahogado
pero esta vez parecía como si no fuera un muerto,
aunque el muerto era uno más entre los muertos,
y ni siquiera me gustaba su poesía. Lo mismo vos.
Tu punto de vista te trajo lágrimas? Yo un poco admiraba
la audacia del muerto, aunque no quisiera admitirlo. Encontré
tu casa, busqué y no encontré, pero en ese lugar
no viviste mucho tiempo. Ahí vimos películas,
freímos rodajas de papas y bebimos cerveza.
No encontré la casa de tus padres. Ellos pensaban
que la poesía era para vos una excusa para la vagancia.
No estaban equivocados. En tu casa temporaria
yo escribí varios poemas y una novela, vos escribiste mucho más.
Alegría en medio de la tragedia, desaliento y esperanza mezclados;
levantarse a la tarde, el sol alto en la ventana, y adelante
campos sin trabajar: esa era la mañana del noctámbulo!
Ibamos a la librería a robar y a comprar, el botín era grande,
la noche larga; al saber viejo se sumaba un hartazgo nuevo.
Qué impresión sacabas de tus visitas a mi casa? Eso era el campo,
y no el campo de tu imaginación, mi casa apenas
podía llamarse casa, el pequeño pueblo no es un pueblo,
ambos me expulsaban. No estaba nada mal ahí,
vivía arriba del director del hospital, junto a la enfermería,
alteraba las cosas y personas
de la calle, y el río Kai resonante
me daba mis palabras. En los atardeceres de ese verano no hubiera pensado
que los años pronto me pasarían por arriba. Me he acostumbrado.
Lo que deseaba se alteró ligeramente, desapareció de golpe.
Callejones, caras conocidas, insultos…
El desenlace de una partida de ajedrez en una casa de te al pie de la montaña.
De los personajes que habitaban en aquellos poemas que me diste sólo resto yo,
yo no vivo ahí. Intenté recuperar
aquel yo. Fue en vano. Te mudaste a Beijing.
Chengdu no era tu ciudad, Beijing tampoco lo es.
Caminás rodeado por un círculo de sombra. Escribís el nombre del lugar,
o dibujás de golpe unos pechos en tu cuaderno. No cambiaste.
De haber cambiado, el día no sería día,
la noche no sería noche. Yo, por mi parte, me muevo lento
como si protestara. El papel blanco te encierra en la punta del lápiz,
no hay tiempo, tampoco hay espera.
Puedo ir a la estación a buscarte. En cualquier momento, cualquier estación.


6. Xi Chuan (Xuzhou, 1963-)


Xi Chuan nació in 1963 en Xuzhou en la provincia de Jiangsu. Durante los ochenta y noventa colaboró con revistas de poesía no oficiales de Bejing, Shanghai y Sichuan, y participó del grupo editor de la revista Tendencia. La poesía de Xi Chuan es incluida con frecuencia dentro del grupo de los llamados “intelectuales”, cuyo enfrentamiento con el grupo de los poetas “populares” es una de las principales líneas de tensión que atraviesan la década del noventa. Sin embargo, Xi Chuan no resulta fácilmente clasificable en ninguno de estos grupos. Su poesía dio un giro a partir de la muerte de dos de sus amigos poetas en 1989, el mismo año en que, no casualmente, tienen lugar los eventos de la plaza Tiananmen. Gran parte de su producción durante los noventa y hasta la fecha está constituida por poemas en prosa que combinan el absurdo, la imagen onírica y el reciclaje de recursos y materiales de la tradición clásica.


Murciélagos al atardecer

En los cuadros de Goya traen pesadillas
al artista. Volando hacia arriba, hacia abajo,
a derecha y a izquierda, murmuran
furtivamente sin llegar a despertarlo.

Una felicidad indecible aparece en sus caras
casi humanas. Estas creaturas que parecen
pájaros pero que no lo son, completamente negros
se funden con la oscuridad, como semillas que nunca florecerán

Como demonios sin esperanza de redención
ciegos y crueles, llevados por su voluntad,
cuelgan a veces boca abajo de las ramas
igual que hojas secas, excitando nuestra lástima

En algunas historias
se concentran en húmedas grutas;
cuando el sol cae tras la montaña es su momento
para salir de caza, parir, luego desaparecen

Pueden obligar a un sonámbulo a unírseles,
arrebatarle la antorcha de la mano y apagarla;
pueden alcanzar a un lobo merodeador
y hacerlo caer mudo por un precipicio

En la noche, si un niño no puede dormir
es sin duda porque un murciélago
evadiendo los ojos hinchados del guardia
llegó hasta su lado para hablarle del destino

Uno, dos o tres murciélagos,
no tiene riqueza ni patria, ¿cómo puede ser
que traigan felicidad? La luna creciente y menguante
gastó sus plumas. Son feos, sin nombre.

Su corazón de piedra nunca pudo conmoverme
hasta que un verano hacia el atardecer
al pasar por mi vieja casa vi unos chicos jugando
y sobre sus cabezas aún más murciélagos

El atardecer arrojaba sombras sobre la calle
y doraba el cuerpo de los murciélagos
Revoloteaban sobre las puertas descascaradas
pero nada tenían para decir sobre el destino

Entre las cosas antiguas un murciélago
es de aquellas que generan una especie de nostalgia.
Su postura pausada hizo que me detuviera un largo tiempo
en ese barrio, en la calle donde crecí.


Invierno

Este es el momento en que el pelo se vuelve blanco, el momento en que la constelación de Orión pasa cerca nuestro, las almas se deshidratan y la nieve cae fuerte sobre la oficina a la entrada de la fábrica, una muchacha sentada recibe una invitación y atraviesa el suelo del salón de baile con sus luces fantasmagóricas, un escritor aficionado deja de escribir, y comienza a preparar el alimento para los gorriones del amanecer.

La nieve cae, la bosta de caballo se congela. El contador de pueblo bailando entra a la ciudad.
Un gato se detiene a medio camino, se debate utilizando dos voces.

Un cuadro no comprendido durante la infancia permanece incomprensible.

El taxi cubierto de nieve parece un oso polar. Su motor está roto, la temperatura ha bajado hasta cero. No soporto verlo rendirse, por eso escribo con un dedo en su ventanilla: “Te amo”. Cuando mi dedo se desliza por el vidrio este emite un ruidito “chchch” de felicidad, como una muchacha que, esperando un beso, despide un brillo.

Las enfermedades no se ponen de moda en el invierno, las enfermedades tiene su propio plan.

La canilla congelada ahorra cada gota de agua; el mar congelado nos ahorra nuestra muerte.

Cada vez que me despierto en medio de la noche, justo es el momento en que el fuego de la estufa acaba de apagarse. Bajando de la cama descalzo camino hacia la estufa, juego con las tenazas hasta que la llama (que se había ido sin despedirse) regresa al mundo con un chisporroteo, entibiando el aliento y la saliva de la noche. Para el hombre que ahora está soñando con una manada de lobos, mi fuego puede ser su salvación. Tengo ganas de decirle: que incluso en el corazón del invierno el fuego sigue quemando; que si la manada de lobos le teme al fuego, sin duda, es porque entre ellos hay alguien que en el pasado se quemó con fuego.

Héroe que irrumpís en mi cuarto rompiendo la puerta: podés llevarte el dinero que guardo bajo mi cama, podés llevarte el fuego de mi estufa, pero no podés llevarte mis ojos ni mis pantuflas- no podés simular que sos yo viviendo en este mundo.

Una dirección sin nombre y apellido me deja largo rato en silencio, una cara ha sido olvidada, y sin embargo: otra vida, otra manera de pasar el tiempo, ha creado la sangre y la carne de otra parte mía. Con la dirección en la mano camino por la calle llena de viento y nieve, ¿por qué persona seré rechazado o bienvenido?

Restos de flema: señal de vida.

El frío ha subestimado nuestra resistencia.


7. Yang Jian (Maanshan, 1967)

Yang Jian nació en la ciudad de Maanshan (ciudad cerca de la cual se encuentra una de las tumbas de Li Po), en la provincia de Anhui, en 1967. Pasó varios años viajando por diferentes provincias del oeste y el norte de China, trabajando en la construcción y en el campo, antes de regresar a su ciudad, donde actualmente vive. Yang Jian es un poeta budista, algo que se observa en el tono y las imágenes de sus poemas, que entroncan a la vez principalmente con la tradición de Tao Yuanming, un poeta de inspiración taoísta del siglo V, cuyos poemas están marcados por la celebración y observación de la vida campesina.


Templo de Zhen Shan

¡Qué distendido parece el banano!
Un perro ladra, mordiendo sus propias pulgas,
y cansado de ladrar más tarde se tira a dormir.

Una chica da vuelta las hojas de loto,
mientras su hermano va con un balde hacia la huerta;
todo alrededor, montañas montañas
como el hábito abierto de un monje.

Unos campesinos cavan en el campo de ajo,
y la luz penetra en la tierra:
así es cómo los muertos obtienen la felicidad.

El barro extraído del fondo del estanque
se apila junto al borde:
vivimos en una época llena de revelaciones.


Al pie del monte

Al pie del monte donde hay santos enterrados,
los campesinos con sus gorros azules
que dejan solo los ojos al descubierto
parados junto al estanque de piedra gris, humeante.
A su alrededor: un páramo interminable.

Durante mucho tiempo no quise escribir
sobre los campesinos con sus gorros azules
parados junto al estanque de piedra gris, humeante
al pie de la monte donde hay santos enterrados.


8. Han Dong (Nanjing, 1961)

Han Dong nació en 1961 en Nanjng, una de las antiguas capitales imperiales, y vivió en esa ciudad hasta los ocho años de edad, cuando junto con toda su familia fue enviado a la zona rural al norte de la provincia de Jiangsu. Han Dong pasó el resto de su infancia y adolescencia en el campo, experiencia que reflejó en su novela Echar raíces, donde cuenta el proceso de inserción y asimilación de una familia de intelectuales urbanos en un medio campesino. Cuando las universidades reabrieron a finales de la década del 70 ingresó en la carrera de filosofía, y luego de graduarse en 1982 se dedicó a enseñar marxismo durante varios años, hasta que a partir de 1992 se dedicó full-time a escribir. Han Dong hizo su reputación como poeta de vanguardia a mediados de los 80, convirtiéndose también en uno de los impulsores de importantes revistas no oficiales como Tamen (Ellos).


Duelo por un gato

Enterramos al gato. Enterramos
también a las hermanas del gato.
Sacudimos la bolsa de papel
para esparcir las cenizas

Llevando una pala
caminamos hacia la montaña del otoño
movemos una piedra de lugar
y nos ponemos al sol

Vamos de viaje
visitamos el mercado de Heping
y en un mostrador con conservas
vemos un gato muerto a la venta

Te contamos por carta la noticia
magnificando la muerte, pero en el momento
en que alcanzamos tal grado de conciencia
ya estamos completamente recuperados.



Solsticio de invierno


Alguien quema papel-dinero en la calle:
es solsticio de invierno otra vez
Las llamas iluminan los árboles de las veredas
los vivos se transforman en sombras
para aproximarse a los muertos
Al costado de la calle, al pie de un muro, en el patio
donde los seres queridos vivieron
la pérdida y la culpa nos dejan palpitar la existencia de otro mundo
tan oscuro como este mundo
tan flexible y cálido como las llamas.


9. Yu Jian (1954)

(Yu Jian) nació en la provincia de Yunnan (al suroeste de China) en 1954. En 1966, en medio de la Revolución Cultural, la escuela donde estudiaba fue cerrada y mientras sus padres eran enviados al campo para reeducación pasó meses vagabundeando por los calles de su ciudad, Kunming, junto con sus compañeros. En 1969, a los 16 años, entró como aprendiz en una fábrica del norte de la ciudad. Durante los frecuentes cortes de luz en la fábrica, Yu Jian se convirtió en un lector voraz. En 1980, cuando las universidades abrieron nuevamente, Yu Jian entró en la Universidad de Yunnan en la carrera de Letras. Participó de varios proyectos de revistas de poesía independiente, entre ellas la influyente Tamen (Ellos).


La piedra de Katajuta


Acá estoy en un valle en las montañas de Katajuta
famoso destino turístico de Australia
parado en esta fortaleza de piedra del país
Por todas partes_____una cantidad sin fin de piedras
aborígenes color ocre_____como huevos dejados por quién
con pequeños pájaros adentro_____que podrían salir un día
Mientras imagino qué tipo de pájaro sería_____jugueteo con una
hasta que los pasos del sol cayendo sobre el cañón me alcanzan
y tengo que decidir_____si llevármela o no_____es tan hermosa
dándola vuelta_____de repente me doy cuenta_____su parecido
con los habitantes de acá_____la escultura de una cabeza quemada por el sol
lo mejor sería colocarla en mi biblioteca_____De esta piedra a mi casa
hay más de 6000 kilómetros_____en toda China sería única_____Me decido
Rodeando furtivamente los carteles_____la escondo en mi mochila
y vuelvo al hotel_____ Sin embargo no logro dormirme_____ parece que hubiera traído
un especie de fuego salvaje_____su cuerpo no se adapta a este habitación con olor a shampoo
en medio de la noche rompe su caparazón_____bailo con fuego en mis manos
dando vueltas_____ medito_____sobre cómo hacerla pasar la aduana
sólo es una piedra_____ pero por qué quiero llevarla_____ por qué?
no es por ejemplo_____ una joya_____ o lana_____ un crema facial_____una estampilla_____ sino
una piedra_____No estoy seguro_____ tal vez por su parecido con los nativos de acá?
tal vez porque podrían salirle alas?_____ puede ella hacer
que un gordo comehamburguesas de la aduana_____ de golpe
se convierta en un detective suspicaz_____ buscando tenazmente
un móvil detrás_____ asociándome con alguna parte medio oscura del mundo
por ejemplo_____con un anacrónico traficante de esclavos?
Me gusta esta piedra_____ fuerza primal divina_____ conmovedora
demasiadas cosas artificiales_____ya me han vuelto insensible
Pero a la vez me pregunto_____ si este pequeño robo no ofenderá
a algún dios de la montaña_____ Entre las piedras de Katajuta
sentí todo el tiempo su presencia__________ No administraba el parque
no recaudaba entradas_____ Pero silencioso_____ oculto_____ planeaba sobre todo
A veces_____un indio de pelo enrulado y ojos brillantes
me sonreía furtivo_____en cuclillas al borde del bosque_____Otra vez
vi una lagartija llena de estrías_____ bajando por el tronco de un árbol
como un viejo monarca sobre su alfombra real__________y temblé de miedo
En Australia_____ igual que un avestruz_____ guardando una piedra pasé toda una noche
lleno de suspicacia__________Cuando amaneció__________ atemorizado
la coloqué de vuelta afuera del hotel_____ en un páramo_____ otro páramo
distinto_____ Agarré una pequeño objeto de este planeta
y lo moví_____182 km. hacia el sur__________De esta forma
secretamente alteré el orden_____ de este mundo
pero espero que mi pequeña travesura_____ no me atraiga ninguna desgracia
*
Miguel Angel Petrecca nació en Buenos Aires en 1979. Publicó El gran furcio (2004) y El Maldonado (2007), ambos en Gog y Magog ediciones, que codirige junto con Laura Lobov, Julia Sarachu y Vanina Colagiovanni. Estos poemas pertenecen a Un país mental: antología de la poesía china contemporánea, en preparación.