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Peina el interior de un acolchado
Pau Soruco*
Rutas
desde el cielo líneas azuladas que se cruzan
formando un mosaico irregular
de trasfondo verde y marronado
irse a ningún lado
desde el cielo
un insecto que muere aplastado por su propio peso

rutas
toda posibilidad es el camino helado
donde se estrellan las mariposas
después del chispazo fugaz y la breve luz
una vaca pudriéndose en la banquina
gusanos tornasolados
moscas vibrando
tapizan las fauces de la carne coagulada
arriba
el titilar de las estrellas
señala la continuidad
de la noche negra.


Es un hermoso Día gris
la ruta de noche tiene una belleza
difícil de explicar

la cuidad todavía escondida en el curvo horizonte
es un halo sobrenatural
difuminándose fantasmal
en la nublada oscuridad

son extensos volcanes y su polvo gris blanquecino
cráteres de blanca luz nublada

apariciones radioactivas
fantasmas como sabanas algodones en el petróleo horizonte
plano y nublado

hasta que después se ven
constelaciones rojo-naranjas
del alumbrado publico
cuidad

constelaciones como constelaciones

un espejo denso
neblinoso y flameante:
las constelaciones estelares.


Cuando dimos la vuelta al dique con
mi hermana y los teros nos buchoneaban
se iban pasando el tero, tero de unos a otros
cada unos diez, quince metros
para que las gacelas se vallan
lo que serían cuadras antes de nuestra llegada

todo un campo de flores, de florcitas y de abejas
volvimos caminado en el agua
con los pies entre livianas algas
sus cabelleras suave babosa caricia en las pantorrillas
los renacuajos y pececitos plateados
con el sol pelado
amarillas, encandiladas, diosas egipcias
con remeras de algodón;
shorcitos de jean y los hombros fritados
(ni hablar del miedo de morirnos
un zumbido constante perverso el campo
las florcitas asesinas nuestros cuerpos picados
y ella decía se te cierra la garganta si te pica una mas se te cierra la garganta
es el veneno combinado
es una abeja negra y amarilla una hermosa abeja
y no existe el apicultor
no te lo creen


cruzando el paredón
fritadas
almorzando coloradas, paspadas
ensaladas mixtas con pejerreyes crocantes
odia la coca cola
así que nos pedimos una soda


El camino de cornisa
a Salta
es una tira finita con verde azulado
frío suave
y algunos techos arbolados
enredados cruzando al otro lado
pálidas florcitas silvestres a la altura de mi mano
la montaña verde
a medio metro de la ventanilla
no se puede parar
porque si viniera otro auto
no podría pasar
es un camino en fila india
pero nunca hay nadie más
igual, vamos despacio
cuando nos encontramos con alguno
que llega de frente a veces un auto tiene que retroceder lo que serian cuadras enteras
buscando un rincón para darse paso
alguna vez paramos y sacamos fotos
a mi mamá le gustan los cabritos
a mí me gusta la maleza
y en los descampados, que es donde más cabritas se encuentra
no hay mucho que hacer
pero eso es después

en la cornisa la selva esta acá, encima tuyo
enredándote
antes de que te dieras cuenta ya estabas adentro
verdes fibras de plantas que no se sabe donde comienzan
donde terminan
te acarician el cuello
te enredan una pata
pero la selva te protege
un tropiezo nunca se concreta
antes hay millones de otras plantas de las que agarrarse
verde musgo denso
frondoextendido
de recovecos humus negro, castaño oscuro
barro agusanado por seres blancos, cobres
brillantes y mojados

una flor carnívora te mira
a medio metro de tu pie
espera, esbelta.


Es una hermosa mañana
la tormenta cubre el día y no puede saberse la hora
truena
y las luces de la ciudad
aún no se apagan
es una mañana extrañísima
los colectivos pasan transpirados
con manos, palabras escritas con los dedos en las ventanillas

arriba truena
las baldosas se secan y se mojan
se secan
y van a mojarse otra vez
lo saben
no me voy a trabajar
vuelvo
en mi último día
medialunas no más velaran por mí
me voy para no volver
me echaron para que no vuelva
guarden sus olores, endurézcanse
salen almohadas de todos los rincones
almohadas en el boulevard
almohadas doblando la esquina
almohadas
dulces y suaves almohadas
cayendo como plumas
de los balcones de los edificios
una almohada atiende en el quiosco
y me vende un cospel
desde lejos me lo dice duermeee

mañana alumbrada
el vapor se condensa y son gotas gordas y brillantes
con reflejos de luces en la ventanilla
junto a mí
ahora el horizonte quiere amanecer
pero kilómetros de niebla dan al este
la textura y el color de un algodón
de frutilla
cada tanto, un relámpago
como espasmos en el algodón
la azúcar eléctrica
los cables de los trolebuses
camino al sol
con su rastro de plástico y cobre invisible

las nubes en el cielo
lo cubren como mantas
como enredaderas en el interior de un acolchado

una marea alta
se mueven y son millones de pequeñas olas en terreno pedregoso

el cielo
es un terreno pedregoso

Igual,
no confió en el vidrio
¿cómo se puede ser tangible
y traslucido a la vez?


bellísima luna con avión

en el cielo estrellado
negro lacto
leche cocacolada
con finas burbujas
que estallan detenidas en el tiempo

estrellas
un viento helado
hielo destellado en brizna
se filtra por las aberturas
de mi ropa, boca
orificios nasales
negros pelitos
negro pelo
mi campera
el pantalón pegado secándose en mi cuerpo
incompleto
bolsillos helados
billetes que se me desarman

me congelan
no puedo hacer nada más que
sacudirme y tener espasmos
explosiones
erupciones
de lava fija en el estomago
dando vueltas por las piernas
los brazos
la circulación no es lo suficiente
lenta para seguir el ritmo de un domingo de pascuas
hoy
es día de mudanza
ya me mude una vez,
y fue violento torpe y desconsiderado
como debe serlo.


Ars Colanchanga
veo arañas en el techo
veo arañas y vislumbro como lamparazos
luciérnagas en el tupido bosque
las uniones de la tela
estrellas fantasmaticas de blanca luz
la luz mala

una mariposa con tapizados en el lomo
tapizados burgueses
del XIX o el barroco
una lord mariposa
se rasca las patitas
polvo de ciegos en la mesa de pino
al rededor de lord,
le maripos

es absoluta esta cocina
obnubilo
desenfoco
vuelvo
me vuelvo y veo
adentro hay imágenes repetidas
idílicas del tiempo de los álbumes
del tiempo de las fotos del tiempo de familia
complejizadas
las veo moviéndose
lo que se escribe son
las sensaciones de un recuerdo hipertrofiado
de nosotros mismos, no el recuerdo

flash al follaje 45 grados al cielo
los árboles se desprenden como fantasmas blancos
de la noche oscura
se desenredan pálidas ramas en su brillo congelado
muerto vivos en el cielo negro

lucidez como una manta
mirando las estrellas en el firmamento
las mas fuertes
las que se unen
las que forman
tus propias constelaciones.


Ars Colanchanga +
es justicia divina vomitar
es el acceso al firmamento con el alma purgada
todo lo que haya que purgar esta en mi panza
estoy segura

imágenes simples y precisas de uno mismo
de mis nalguitas, mis hombros dorados dorándose, mi redonda y empacada
carita
haikus perfectos
juego con una palita
la arena y el mar de Santa Rita
santa Rita
la enredadera fuccia
al rededor de la puerta de roble

viaje lucido

siento todo mi cuerpo cuando me distraigo
las vísceras sobre todo
(ya dije que ahí esta todo lo que habría que purgar
si es que purgar hubiera que)

viaje comando
tus coordenadas en una pantalla verde y negra
me veo
y soy el Titicaca
una canoa de paja
cruzando el azul
como fenicios
barcos egipcios
y esfinges doradas

cruzando
suavemente baja
la luz de la luna por lo que mas bello tiene de inmóvil
pero eso es leer

(mientras mi gata se lame
y relame su suave piel
mientras él la desea y se olvida de todo
porque desea
quiero decirme: no siempre mi relamer funciona
casi nunca incluso).



++++
extras




el espacio exterior

planetas con aros en la cintura
galaxias espolvoreadas
sobre un fondo azul

una nave que se estrella y después se queda dormida

hablo de mi, por supuesto.


desabillé de saliva
deja una madre y se consigue una hija

so what?

con una estrella marina puesta de quepi

guiándonos como un teletransportador
derecho al sexo
derecho al sueño.



cuerpo dulce-delicado-caliente
me quita las sabanas
llama por teléfono
y voy
se aburre y tenemos que irnos


cuerpo dulce-delicado-caliente

se lava los dientes
cuando las películas terminan
pide cambiar de canal.


ACLARACIÓN
Lo primero pertenece a Cornisa y los extras son de Illinois.
*Autora
Pau Soruco nació y vive en Jujuy, estudio y trabajo de cosas que verdaderamente no vienen al caso. Hoy se divierte como fotógrafa de casamientos, cuando alguien se casa y la llama, y toma champagne y trabaja. Eso se llama vida, le parece. Publicó Illinois en la creciente en el año 2005 y Cornisa en Llanto de mudo año 2008, ambos en Córdoba donde supo residir y reincidir. Aficionada a sacar palabras de una sopa de imágenes actualmente trabaja en Ilob también poesía. Con mucho placer tuvo la suerte de participar en distintas antologías como Espuma de rabia, plaqueta de poesía perra (La creciente, Córdoba 2003) y Antología Poetas Argentinas 1961-1980 (Ediciones del Dock, 2007). Ama abrir su casilla y tener mails: spaulam@hotmail.com