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Giovanna Rivero
Giovanna Rivero*

1 - La tecnología ha permitido que resulte igual de fácil escuchar discos pirateados que discos comprados. ¿Pasa lo mismo con el libro? ¿Hay un público lector preparado para leerlo todo desde la pantalla?

Creo que hay menos piratería de libros en la red que en los puestos callejeros. Por lo menos en Bolivia, la piratería consiste en libros físicos, reales, que si bien están impresos en papel de menor calidad y no vienen cosidos, sino pegados con saliva, y alguna vez la decepción de que le falten diez páginas en lo mejor del cuento, se han convertido en una alternativa para el lector hambriento y con poca plata en el bolsillo. Por supuesto, estos piratas no tienen la osadía de Johnny Depp y jamás harían una propuesta-pirata de un autor desconocido y demasiado vanguardista.
La pantalla: yo creo que hay un público todavía pequeño, que proviene del consumo de la televisión y del game boy y otras pantallitas portátiles, que está listo para leer cosas más largas y complejas en red. El blog también ha ido preparando a ese lector mutante. Y sin ir más lejos, en los ámbitos académicos de las universidades norteamericanas, la mitad de las cosas para leer sólo está en el sitio oficial de sus bibliotecas, precisamente para controlar asuntos de derechos de autor, de modo que si el problema es la costumbre, a todo nos acostumbramos...

2 - Si el libro, como soporte, ha modificado las pautas de escritura y de lectura de manera significativa (el tránsito de la cultura oral al mundo de la escritura lo es también de la poesía a la prosa). ¿La aparición de Internet implicaría algún cambio de formato? ¿Hacia qué dirección?

Tengo un blog, pero durante mucho tiempo me resistí a la posibilidad de abrirlo, pues temía "enviciarme" del fragmento fácil, perder resistencia, perder perspectiva de lo que es un relato largo, sostenido. Sin embargo, fui aceptando que parte de la nueva educación técnica-sentimental del escritor pasa también por tener un blog, es saludable; allí podés poner esa hiperenergía que no siempre decidís vaciar en un texto literario. Escoger las pics que ilustrarán el texto es, para mí, la parte más placentera de postear. Soy editora, y debe ser por eso que valoro muchísimo el modo en que una imagen potencia un texto corto, el género del blog me permite desarrollar esa lectura alterna texto-imagen con muchísima frecuencia, y estoy segura que esto puede afectar positivamente zonas no exploradas de mi trabajo "clásico" como escritora. En resumen, creo que vamos hacia la construcción de un lector-editor superestimulado, un maestro del haiku virtual, por decirlo de algún modo, pero cuyo principal desafío será profundizar, ser capaz de establecer antítesis a esa propuesta instantánea que le puede quedar bonita por un día, pero que no es una verdad rompedora todavía.

3 - Hay quienes afirman que este cambio afectará los modos de lectura y, por consiguiente, llevará a la decandencia al reinado del libro impreso, pero, ¿es esto así? ¿Uno reemplaza y perjudica al otro inevitablemente?

No se lo hizo la televisión al cine, ni la radio al periódico, y entre todos se han prestado códigos que han metamorfoseado sus funciones. Lo mismo pasa en la relación internet-libro, creo que las propuestas virtuales son un desafío para la industria impresa del libro, pues aspectos como costo-producción, precio, acceso, marca, van a ser revisados, y en algunos casos podrán tambalear; sin embargo, el fenómeno no puede darse de manera masiva y homogénea y los e-books son un lujo, aunque... no lo sé... hoy todo el mundo prioriza la compra de un teléfono celular súper trendy... En todo caso, el libro sobrevivirá porque en el corazón de la gran cultura lectora persiste el fetichismo, la posesión, y ya sabemos que los fetichistas necesitan tacto, olor, acumulación. Acumular virtualmente es demasiado abstracto en este instante. Ahora, es posible que en un par de décadas el libro se convierta en un artículo de lujo, algo que sólo adquiere quien tiene espacio para guardarlo y exponerlo.
Más que esas bifurcaciones tecnológicas, sin embargo, mi profecía va por lo textual: los libros, sus propuestas de diagramado, su estética, van a ir incorporando con gran naturalidad la onda de los blogs y de la paraliteratura, es decir, de un lector que permanece afuera o que puede tomar un camino ortogonal a su propia intimidad, pienso inicialmente en Jonathan Franzen.
Finalmente, el que tiene que defender su capacidad lectora, su ideología a la hora de armar su biblioteca personal, la tradición que le da identidad, su privadísima mitología, es el lector. Ningún paquete virtual o combo de e-book debe formatear ese proceso de aprendizaje que hasta ahora ha sido razonablemente libre.

4 - Hay textos muy malos en los blogs, también cosas buenas pero ¿hay una literatura específica a dicho formato?

Creo que hay rasgos comunes: intimidad, algo o mucho de exhibicionismo, ficción que asume la enunciación de lo autobiográfico pero que explícitamente romantiza lo supuestamente real, alusiones a música, películas, libros, construyéndose así un imaginario rizomático, ya que si esto va linkeado te lleva a otros bosques ad infinitum y entonces tenemos un reciclaje del moderno enciclopedismo, sólo que en esta ocasión, la autoría se diluye. Y ahí otro tema: un autor que lucha por significar su propio nombre, pero que aunque se resista se dispersa en el mar de autores de un registro tan aparentemente democrático y caníbal como es internet.
Ahora, creo que el fragmento en cuanto a extensión y en cuanto a la tendencia a contar la realidad como anécdota, es decir, a despedazar esa totalidad insabile que es la vida, su base teleológica, y postularla como partículas caóticas, es lo que define el formato blog.

5 - Si bien es evidente que la circulación de revistas o libros por Internet tiene ciertas particularidades respecto a su circulación impresa ¿Hay realmente un cambio sustancial en cuanto a la forma de consagración de las obras?

No lo sé, pues formo parte de esta generación que coexiste con la referenciación de Internet. No pienso estrechamente que "si no está en google no existe", pero sí hay una gran dosis de confianza en algunos sitios y voces virtuales. De todos modos, sospecho que la cadena de consagración va más o menos así: publicación en España- Internet- consagración. En ese orden de eslabones. Quizás soy ingenua hasta el llanto y me falta algún eslabón bien sucio.

6 - Si estar on-line sería indispensable porque la conexión global, masiva, lleva a pensar que estamos cerca, dada la propia comunicación, precisamente con quien no está a nuestro alcance real e inmediato; entonces ¿la conectividad implica pobreza?

¿Pobreza de espíritu? ¿Te referís a que la conectividad es una ilusión que mantiene a los pobres en sus sitios, ya que de vez en cuando lo maravilloso puede rozarlos mediáticamente?, ¿hacerles creer que no están solos, que los acaricia el mundo, que los comprende el extraño? Sí, de acuerdo. ¿O la NO conectividad es síntoma de pobreza por falta precisamente de acceso a esos mundos virtuales que hoy por hoy definen tu experiencia, lo que vivís, lo que creés del mundo, y por lo tanto, el chico que no chatea, la adolescente que no tiene facebook, el escritor provinciano que no es referido en ninguna página, es periférico? También. Pero no hagamos de la conectividad o su ausencia un estigma, una cosa contra la que yo lucho con pasión es la autolástima; trato de que algunos aspectos sociológicos no precisamente ventajosos, como ser escritora boliviana o ser escritora mujer, o ser escritora no tan joven, o ser escritora sobreempleada, no me debiliten en ningún momento, y la falta de conectividad no puede convertirnos una vez más en escritores parias. Hay que sentirse parte del mundo.

*Autora
Giovanna Rivero nació en Montero, Santa Cruz, Bolivia (1972). Ha publicado los libros de cuentos: La dueña de nuestros sueños (cuentos para niños, 2002) , Contraluna (2005), Sangre dulce (2006), y las novelas Las camaleonas (2001, 2006) y Tukzon, historias colaterales (2008). Recientemente, su libro Niñas y detectives fue editado en España (Bartleby, 2009). Sus cuentos forman parte de diversas antologías nacionales e internacionales, tales como El futuro no es nuestro, nueva narrativa latinoamericana (2009), Conductas erráticas, primera antología boliviana de no ficción (2009) y Alta en el cielo, narrativa boliviana contemporánea (2009). En el otoño del 2004 participó del prestigioso programa de escritura Iowa Writing Program, en University of Iowa, USA. En el 2006 obtuvo la beca Fulbright-LASPAU a través de la cual hizo una maestría en Literatura Hispanoamericana en University of Florida, USA (2007-2008). Obtuvo el Premio de Cuento Franz Tamayo el año 2005. Trabaja como editora en el Grupo Editorial La Hoguera, escribe disciplinadamente en su blog http://dark-paranoid-park.blosgspot.com y actualmente dirige un taller de escritura creativa en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra.