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La demolición
Gabriel Cortiñas*
En dos meses terminan dijo el soldado de la puerta
Caseros dejará de existir
nombre que vuelve a su infancia, una avenida
más atrás
un pueblo,
más atrás: una batalla.
Todo mezclado en un proyecto
verde ruidoso grandilocuente
el loro gigante de voces con el pico oxidado:
la zamba de la ley

un día se va a ir y se fue
se cerró de golpe, el vasito telescópico
en la mochila del soldado.



*


una cárcel a medio demoler
y el ruido continuo de un helicóptero
martillo eléctrico
del aire, que no despega
por la madeja del recluso
minotauro
a Caseros la consume una hélice invisible



*


en la doscuarenticinco toman mate
en una latita de atún
mate oxidado en la yerba, sulfatada
la garganta se transforma en un velo metálico
el atún la yerba todos nadan en el agua
del mate bien lavado
lo deja en la mesita y sale
al pasillo de los cardúmenes: compañeros enlatados.

Pedro toma mate con ritmo braquial
la trucha que baja a contracorriente
en agua de bombilla succionada
desova en el fondo de la yerba
con caviar de sangre
de mate con sal



*


deja la Biblia a un costado del día
quiere tocar el jugo
bebe mojar los labios en el charco
plateado
se derrite por salir invisible
mente al entierro leyó en la pared
de la celda de al lado
al tiempo se lo hierve en mercurio
con el polen de la guerra



*


¿viste que rápido que van?
en dos meses no la vamos a ver



faltan sesenta días para el parto
los colectivos seguirán pasando por ahí
el barrio verá crecer otro hijo
un parque, edificios, oficinas
o el ruido que nacen las moscas



*


ellos matean
con un mate chiquito de metal marrón
que no es metal
es un mate Taurus, vitrificado
en Caseros el mate empuja
el agua que pela
el calor al mate
agarralo de la punta sino te quemás
eso es vitrificado, que te quemás.
Bien caliente mate empuja
mate toro
mil cabezas apiñadas
en el mate
un ganado sin pastura, y el agua
bien caliente
en el tónico la sangre,
los dedos bien calientes
pasalo que quema.

El mate vitrificado no absorbe el calor, lo expulsa
siempre hay un toro
adentro de cada mate.



*


ya no queda nada
donde una vez estuvo Caseros, sólo hay un cráter
producto tardío de las palas mecánicas
sólo queda, el cráter y un soldado
descendiente del último colimba.

Donde estuvo el penal la incertidumbre ahora
¿qué harán en el secreto
espacio de la ciudad?
¿a quién le darán el honor
de subir al podio con el mate en la mano?

un puño que pega en la mesa, suelta
el equilibrio de las cartas
y el castillo se derrama al charco de figuras
el cráter es lago cuando llueve
el eco desaparece con la última celda
no
el eco es el vuelto que sube, del estómago a la boca
cuando no queda nada persiste
sólo una imagen
de vuelta
el eco del viejo que vendía café, en la cola de los familiares
el viejo que siempre contaba
la misma historia por un par de monedas
“asomate al abismo que si volvés
ganás en cuento de fábula la chica
caminaba sola
siempre
por el bosque rojo, de rojo y capucha
en el abismo de la boca, capitana
de los dientes en la panza
y de la panza
el recuerdo de los dientes
de la historia mordida por el mismo lobo”.



*


Hoy cumple Cristian y festeja
con la costra blanca de los labios
azúcar impalpable de la celda
veintitrés años adentro de una esponja.



*


Noche a noche se come los dientes
Alan brucsa con militancia, mastica
las muelas arena de calcio arena
de muelas
un día de tanto chirriar
la chispa en los dientes
y el humo un día te vas
a quedar con fuego en la lengua

encía el esmalte comido y mordillo
de esponja
colchones al rojo
humo en la boca.


Cuando suben las llamas Alan rebota
como un canguro: de la cama a la pared
no hay colchón que resista en la celda
de un canguro de fuego.


cuando empezó tiró el mate al carajo
mate abollado y yerba en el piso
vestigios de un motín



*


Los primeros habitantes fueron alcalinos: blancos de litio,
aparecidos brillantes, de porcelana.
La segunda noche los despertaron con un baño de lavandina
dice en las paredes eran veinticinco, recubiertos de ampollas dicen
venían cansados
de enfrentar a los ciegos.
*Autor
Gabriel Cortiñas nació el 3 de octubre de 1983. En 2007 publicó Brazadas (ed. huesos de jibia).