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El amante imperfecto
de Carlos Chernov (Norma – 2008)
Marcelo López*

La nueva novela de Carlos Chernov –premio de novela La otra orilla 2008- es, al igual que otros pasajes de su obra anterior (1), un verdadero viaje por el laberinto infernal de las pasiones. El protagonista, Guillermo, es un enamorado enfermo. Con la manía y la ambición de un animal tras su presa, vive pensando en ese oscuro objeto de su deseo: Helenita. Como la troyana, esta también dispara un conflicto entre dos hombres y una disputa muy singular. Tanto el protagonista como Ramón Izarreta llevan, a través de los años, una larga confrontación que se dilata hasta el final de la novela y, por momentos, es tan cómica como absurda.

Guillermo, el enamorado enfermo –en algunos pasajes de la novela el narrador omnisciente lo caracteriza con algunos adjetivos dignos del Humbert Humbert de Nabokov en Lolita, novela a la que, por momentos, parece hacer más de un guiño, aunque estos sean en clave paródica-, se propone conquistar el corazón de Helenita cuando ella apenas tiene quince años. Es invitado a la fiesta y ambos terminan debajo de una mesa, con la niña bonita haciéndole una linda felatio a Guillermo. De aquí y en adelante, la escena de dominación estará siempre a cargo de Helenita, luego devenida en mujer fatal –aunque, incluso, esto será ridiculizado, porque su belleza es algo artificiosa, operaciones y cremas mediante-.

Ramón, la parte restante de ese triángulo bélico/amoroso es un ser repulsivo, que practica la caza de animales y también boxeo; es el prototipo del adinerado idiota que se lleva el mundo por delante y no repara en sus propias acciones. Cuando el padre de este muere, la fortuna de los Izarreta va rumbo a una estrepitosa decadencia que termina en la ruina total. Guillermo, anoticiado de esa “mala fortuna” se propone llevar a cabo un plan estratégico de acercamiento a Helenita: en pocos años se hace de una fortuna considerable y logra salir fotografiado en algunas revistas como “uno de los jóvenes más exitosos del año”. Está seguro de que su nueva fama y dinero obtenido lo harán más atractivo a los ojos de la mujer.

Sin embargo, antes de que esto ocurra, se sucederán una serie de hechos que hacen de la novela un relato hilarante. Guillermo es humillado por su rival en el aeropuerto cuando va a despedir a la feliz pareja en su viaje de luna de miel: Ramón le rompe la nariz de un cabezazo y esto, a su vez, es tomado como una prueba de amor que la mujer guardará para más adelante. El paralelismo entre el amor y la competencia entre machos de una misma especie animal recorrerá toda la novela.

Como si fuera poco, Helenita tiene un método de selección para llegar al amor verdadero que es semi literario: inspirado en una novela de Julio Verne (El rayo verde), si una pareja logra ver el rayo verde (que es un efecto solar, supuestamente, dado cuando está por dejar de ofrecer su luz y dar paso al anochecer) es capaz de ver en el corazón del otro y esas dos personas no dejarán nunca de amarse.

En palabras de la propia Helenita, el amor es algo inasible, más allá de la razón: “¿Se puede decir que amamos a alguien cuando, en verdad, siempre lo amamos por algo? ¿cómo podemos estar seguras de que amamos, si todo el tiempo estamos esperando algún tipo de beneficio: sexo, dinero, protección? Entonces todo da igual” (p.167/8). Pero Chernov logra darle a sus personajes características tan contradictorias entre lo que dicen y hacen, que por momentos conmueve, incluso cuando intenta ser patético. Una línea más abajo, Helenita terminará diciendo: “me gustaría vivir un amor libre de intereses, inexplicable, misterioso”.

En este juego entre lo patético y lo terriblemente confesional están siempre “dilettando” los personajes del trío amoroso (nunca realmente consumado). Quizás, porque son tan humanos, tan parecidos a los enamorados ciegos y codiciosos, es que los protagonistas de la novela de Chernov terminan siendo encantadores, siempre corriendo, agobiados, detrás de esa cosita loca llamada amor.

Notas
(1) Como en algunos cuentos de Amor propio (2007), o la novela La pasión de María (2005).
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