| Cosmorama |
|
| Alejandro Mendez* |
|
|
|
Brasilia
El atardecer en el palacio de Itamaraty se refleja en los ventanales, y en las siluetas de los funcionarios del P.T.
El polvo de los Sin Tierra llegó a la que alguna vez fue la ciudad del futuro.
Alguien dijo que era poesía concreta, mientras las pasarelas de Niemeyer conducen –directo- al cerebro negro de Piranesi.
Racionalismo tropical o Bauhaus à la Carmen Miranda.
Dizem que minhas maos falam.
Algo vivo que sepultado se agita desesperadamente; algo del sueño de Kubischek y sus celdas comunistas; algo de la ausencia picnoléptica.
Dizem que minhas maos falam.
Para suplir este pliegue del tiempo, una compañía alemana
ya está vendiendo celulares para acompañar al muerto, con batería suficiente para varios meses… …si sus manos llegaran a hablar. La risa solar atrapada en la fragua del cemento. Nadie se pierde en los jardines de piedra de Burle Marx; todos los caminos conducen al Planalto y a nuestra Señora de la Aparecida: gran plato volador; Brasilia desplegando su forma de avión o de mariposa en la supercuadra 202 Norte.
La risa solar atrapada en la fragua del trópico.
Zaum
En este ahora, en aquel entonces; los ojos cerrados y la visión rápida del futuro.
Indicios del gruñido transmental.
Zaum…
Cada letra contiene al mundo. Sus capas de sentido inundan la garganta y prolongan el tañido del campanario más alto.
*
La zeta es el reflejo de un punto móvil desde la superficie de un espejo hasta un ángulo igual al ángulo de incidencia. El impacto de un rayo sobre una superficie sólida.
La eme es la desintegración de cierta cantidad en infinidad de pequeñísimas partes (dentro de ciertos límites) igual a la totalidad de la cantidad original.
La ese es un punto fijo que sirve como inicio para el movimiento de varios otros puntos que comienzan allí su trayectoria.
La ele es la expansión de la más pequeña ola en la más ancha superficie posible perpendicular a un punto móvil. La formación de un cuerpo sinuoso en el desierto.
*
Esas letras pueden curar, siendo el puro efecto o imantación suave de repetición inmemorial.
Son lo que podrían provocar, su contundencia clara de edificio conjetural; o el temblor irradiante de sinestesia telepática.
Zaum…
Más allá del lenguaje de los pájaros, su gorjeo, o del lamento de los árboles y sus raíces parlantes. Es el balbuceo de los hombres diciendo:
liberados de los poderes secretos del lenguaje,
extendemos ahora nuestra ley sobre el abismo;
incluso la creación de mundos está a nuestro alcance.
Onhava o el laberinto de Charles Kinbote
La mariposa detenida en la roca simula la naturaleza mineral y es un detalle mínimo pero brillante.
Es un haz de luz, que tiene idénticas probabilidades de estar en un momento dado en dos puntos del espacio;
como los previsibles versos del hijo del ornitólogo asesinado en la última línea.
Su reflejo convexo en la sombra,
John Shade en lo múltiple, en las notas (más frondosas que el poema póstumo).
Un árbol ramificado que avanza y retrocede.
La digresión lateral y anfibia es la posible locura de Kinbote, rey o pobre refugiado, el bienamado comentarista.
Del otro lado existe una Onhava paranoica con agentes secretos y déficit fiscal cero.
La función oblicua
Un agobiante día de verano de 1968, frente a una cámara de televisión, el arquitecto explica el punto de vista opuesto a la verticalidad, y a los rascacielos de Nueva York.
-En el plano inclinado
no hay otra cosa más que suelo.
La estructura está en todas partes.
La función oblicua es una revolución coreográfica- dice pausadamente.
En medio del reportaje se desvía del tema, o eso parece, para evocar al pintor, yudoca y rosacruz que grabó las huellas de la lluvia en un lienzo especialmente preparado, atado al techo del auto, a 110 km/h.
El mismo que depositó la fórmula, en el Instituto de la Propiedad Industrial, para patentar un color con su propio nombre: azul Klein;
o
el que dejó en el Monasterio de Santa Rita de Cascia -patrona de los imposibles- una curiosa caja de plexiglás pintada de rosa, azul y dorado, acompañada de una inscripción:
Te ruego que intercedas por mí,
ante Dios padre todopoderoso
para que me conceda la gracia
de habitar en mis obras.
Que todo lo que provenga de mí
sea bello.
En este punto, y notoriamente perturbado, el periodista intenta reencausar la charla.
-¿Qué es la función oblicua?-
-Hacer olas y luego enderezarse de tanto en tanto,
como la rampa en espiral del museo Guggenheim,
o la danza de las escaleras de Palladio-
Para terminar propone que las paredes sean sustituidas por corrientes de aire, y que se compren espacios vacíos a cambio de algunas monedas de oro.
Shigeru Ban
La sibilante columna de sonido áspero, transportada por el viento, le otorga al desierto africano una dimensión de infierno musical.
Deshilacha las banderas de la ONU, que están frente al hospital de campaña, para más tarde perforar las letras blancas de su sigla.
Los nubarrones aplastan las delgadas tiendas y anuncian la debacle en forma de lluvia.
Sus paredes de papel y tubos de cartulina son un purgatorio inestable, creado por el arquitecto Shigeru Ban, quien proyectó envoltorios de golosina para miles de refugiados.
La opción es el diseño en la tragedia, los métodos alternativos y baratos para drenar el excedente humano.
Estos origamis apilados en la frontera arman el diorama de la familia rodante;
en el papel lábil y en el agua,
naufragan silentes.
The smashing machine
Ah el martirio / rosa de nunca / tener hijos a /
quienes llamar / Rocamadour Abel Luke Skywalker.
Ricardo Domeneck
Nektarios, el más alto de los luchadores, baila el vals como una gacela con su compañero Torsten, el de nariz plana y belleza demoledora.
La música afloja los cuerpos magullados y provoca las primeras risas; aunque la mirada atenta de Ulf les avisa que el recreo está por terminar.
El último compás, el punto ciego de sudor y caras incrédulas, es el inicio de la charla técnica.
El entrenador esboza una teoría del miedo y sorpresivamente les cuenta su período miserable en la Selva Negra.
Tal como hizo Luke Skywalker en la Guerra de las galaxias, Ulf debió luchar contra su padre.
No perdió su mano derecha, ni su espada láser ni siquiera cayó por el pozo de ventilación de Ciudad Nube; pero recibió del padre algo más duradero: su brutalidad simétrica, el roce ominoso del sexo.
El silencio en el gimnasio es absoluto. Nektarios y Torsten saben que lo que acaban de escuchar contribuirá a su fortaleza. Será el combustible necesario para ganar las peleas del fin de semana.
Un grito inhumano sale de la garganta de Ulf, para luego retomar la charla como si nada hubiera ocurrido.
Les menciona a un famoso filósofo, y repite -como el estoico- que toda la filosofía se basa en dos palabras: sustentarse y abstenerse.
Dromología, o una estética del accidente
I. La defensa siciliana
La campeona de ajedrez camina por el hotel masticando aros de cebolla en su brillante cajita naranja.
Esto no le impide el análisis de la defensa siciliana (peones entregados al fragor de la pequeña ilusión).
Tampoco olvida los senderos invisibles del Pato Donald, ni la filiación errática de sus sobrinos pródigos.
Admira la pequeña historia, los sueños de expiación en el sendero supersónico de la saga familiar.
La campeona de ajedrez no sabe dónde pisar, hipnotizada por la retama ultra amarilla de la Florida.
Suspendida del sueño, abolida en vuelo libre desde el balcón,
cae sonámbula
inexpugnable en el más allá.
II. Blackout
Si fuera un cuadro, soportaría el lienzo una caligrafía lejana, pero no es más que una hilera de árboles.
La textura de la corteza interfiere el diálogo de la luz matinal. Es un punto suspensivo sobre las formas caprichosas de las hojas.
Todo cede plácidamente ante los rayos que horadan la fragante planicie, y sueldan la resistencia vegetal detenida en el páramo.
Es un punto fijo que da sentido al movimiento de los pájaros.
Alambres tensados, tranqueras, líneas discontinuas en el albor cromático de la pradera; sobreimprimen lo real en el silencio de la ruta.
Atrás, el monasterio trapense de Nuestra Señora de los Ángeles es el grado cero de la pampa mística, su campo de sombras.
El camión que viene de frente es el faro que resplandece en cada curva, en la exacta conjunción del rayo, y el auto que va a su encuentro.
Blackout
Como una flecha, un movimiento imposible, una falla del tiempo; el vidrio teje una trama de astillas, un mapa desbocado en el lugar de lo que llega por accidente.
Las huellas del desvío sucumben al viento para develar un nuevo punto fijo.
El auto al costado de la ruta, rodeado por un coro de hojas lanceoladas, asume su modesta catástrofe.
III. La otra vida de Matej kus
Al volante de una moto, y lejos de su Praga natal, Matej sabe que la fuerza proviene de la velocidad.
Ser uno con la máquina, en línea recta, aún en las curvas. Un artefacto aerodinámico, el cuerpo al servicio del viento.
Sólo un error en el cálculo, la aceleración inadecuada en un estallido accidental produce la colisión.
Después del choque se levanta y comienza a hablar en un perfecto inglés, idioma que jamás había estudiado.
Recibe el don de lenguas símil Pentecostés, para bromear con los enfermeros en el huidizo slang de Whitechapel.
¿De dónde viene esa fluidez? ¿Y eso que repite?.¿Habrá sido punk en su vida pasada?
I wanna be sedated,
Regina Constrictor.
I wanna be Anna Livia
Regina Plurabelle.
El servicio de salud británico, tan literal, le aplica una dosis superlativa de valium.
Ataraxia del motociclista que cede al narcótico sin dejar de balbucear
I wanna be Anna Livia
Entra a la habitación del hospital no ya con palabras, sino con letras que caen de su boca.
|
|
|
|
| *Autor |
 |
|
Alejandro Mendez nació en Buenos Aires, el 23 de Agosto de 1965. Integró el colectivo interdisciplinario: Academia Medrano. Tradujo al español a Francis Ponge: El asparagus (Jimmy Jimmereeno. 1993). Publicó los siguientes libros de poesía: Variaciones Goldberg (Ediciones del Dock. Buenos Aires. 2003); Medley (Suscripción/Larga distancia. Barcelona. 2003); Tsunami (Crunch! Editores. México. 2005); Chicos índigo (Bajo la luna. Buenos Aires. 2007).Sus poemas han sido incluidos en numerosas antologías y revistas del país y del exterior. Algunos de ellos fueron traducidos al portugués y al italiano.
Escribe cotidianamente en su blog: www.chicosindigo.blogspot.com. Coordina la primera curaduría autogestionada de poesía contemporánea argentina: www.laseleccionesafectivas.blogspot.com, y el laboratorio de poesía: www.laboratoriopoetico.blogspot.com. Participó el III encuentro de poesía latinoamericana: Poquita Fe (Sgo. de Chile. Octubre 2008) |
|
|
|