Las nuevas olas
Alejandro Farías


El arte tiene nombres. Nombres que, como planetas, se extienden hacia el infinito sobre una enorme galaxia que brilla en un horizonte sin tiempo. Los nombres se van acumulando. Los muertos, los vivos y los no natos en algún punto terminan por tocarse. El toque a veces es un mimo, otras veces se transforma en empuje. Los nombres, sin querer, o con demasiada conciencia, intentan ocupar un mismo espacio. Una silenciosa y grotesca guerra se desencadena…


Hay nombres que se quedan y se vuelven referentes. Paradas obligadas. Hitos. Ya nadie puede desplazarlos. Otros consiguen ocupar un lugar importante por algún tiempo, pero después pasan. Otros, ni siquiera. La forma en la que eso ocurre o deja de ocurrir escapa a mi comprensión. Sólo sé que en la historieta, y más aún en la historieta nacional, los limitados espacios de producción hacen que ese listado de nombres sea todavía más restringido, que los empujes sean mínimos pero violentos, y que los nuevos artistas llenen con su arte miles de revistas auto editadas en las que aprender el oficio.


Muchos de los autores nuevos tienen cosas que decir y se las ingenian para hacerlo. Surgen de talleres, se agrupan y salen a gritar su obra en fanzines o revistas autogestionadas.


Este número de No Retornable abre sus puertas para que sus gritos lleguen un poco más lejos. Sabemos que esta lista es apenas la punta de un listado mucho más grande. Esperemos que otros, desde otros medios, nos ayuden a abrir más puertas para que todos los otros autores que vienen cabalgando de lejos, consigan dar a conocer sus trabajos a más y más lectores.


Por lo pronto, acá van algunas palabras preliminares sobre los que hoy ocupan este espacio.


Gustavo Guevara y Martín Lietti se formaron en la escuela de “La Productora” y son dos verdaderos maestros en esto de contar en viñetas (Lietti, de hecho lo es, ya que ahora es profesor de la escuela en la que se formó).


Gravis también compartió clases con ellos en esa famosa escuela de Morón. Los tres tienen un dibujo de línea simple. Esos dibujos que tienden a lo mínimo pero con la mayor explotación, ya sea con los trazos, los claro oscuros o la cámara. Sus historias también son historias mínimas, en las que el sentido explota por la originalidad de la mirada, o el tono, o el humor.


Teleniño y Federico Di Pila comparten fanzine y taller, ambos son alumnos de Fernando Calvi y los dos poseen una personalidad envidiable a la hora de encarar la forma de contar, herederos de un profesor en el que originalidad, función y estética van de la mano.


Di Pila ya asoma como un autor de gran proyección, con dos novelas gráficas publicadas.


Pau Roldán y Beto Ledes, pasaron por las aulas de la UP, bajo la tutela de Agrimbau, Ginevra y Mallea, grandes nombres de la historieta contemporánea. Beto Ledes está terminando lo que será su primer libro “El fin de la cuenta larga”, en el que se ve un trabajo muy marudo de sombras, gestos y puesta en página.


Pau Roldán, publica una tira costumbrista, de forma semanal, en Facebook, en la que se deja ver su influencia del manga y su buen ritmo para la comedia de situación.


Ziul Mitomante es un autor cordobés de trazo claro y a la vez sinuoso que me gusta mucho. Sus historias son personales y muy originales. Vienen desarrollando su estilo y obra a través de “Mitomante”, nombre con el que publica sus trabajos.


Hernan Schamber publica el fanzine "El Boceto" dedicado a la contracultura suburbana y lleva adelante el blog de relatos cortos "El Lado Feo del Asunto". Giuliano Lorca, también edita un fanzine: "Low Fi", dedicado a sus dibujos y escritos y colabora habitualmente con bandas punk realizando afiches y portadas. Se conocieron en un taller de fanzines y se transformaron en dupla colectiva. “El mismo grito” fue su primer trabajo en conjunto.