Lecturas de siglo XX
Ana Claudia Diaz


Lecturas de siglo XX. Viaje, límite, umbral, de Laura Isola (comp.)

(Ediciones Cabiria, 2013)




Entonces se pudo constatar que las gentes volvían mudas del campo de batalla. No enriquecidas, sino más pobres en cuanto a experiencia comunicable. Y lo que diez años después se derramó en la avalancha de libros sobre la guerra era todo menos experiencia que mana de boca a oído. No, raro no era. (…) Una generación que había ido a la escuela en tranvía tirado por caballos, se encontró indefensa en un paisaje en el que todo menos las nubes había cambiado, y en cuyo centro, en un campo de fuerzas de explosiones y corrientes destructoras, estaba el mínimo, quebradizo cuerpo humano.”

Experiencia y pobreza, Walter Benjamin




El siglo XX , caracterizado por las guerras y la destrucción, por las catástrofes, el desastre y la experiencia del despojamiento, genera un movimiento literario desde ese registro de la historia a partir de una noción de crisis. Una materialidad que logra ubicarse, un rumor que se vuelve un rótulo. El carácter disruptivo de lo informe, de lo monstruoso, será el motor que izará los vectores que apuntalan el porvenir o que por lo menos, dejan huellas fuertes en el devenir. La pasión por lo real es esa “nueva verdad” que despierta al calor del siglo, floreciendo entre el modernismo y las vanguardias, siendo sus coordenadas el cambio y la esperanza de un nuevo comienzo.


Este libro de ensayos surge de la cátedra a cargo de Daniel Link: Literatura del siglo XX de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires y reúne tanto la Lección Inaugural del mismo Link, como una serie de ensayos escritos por Claudia Kozak, Diego Bentivegna, Laura Isola, Max Gurian, Miguel Rosetti, Marcela Groppo, Paula Croci y Valentín Díaz.


Los textos, con rigor pedagógico, plantean los diversos matices de la relación entre lo institucional y lo existencial dentro de la literatura, proponiendo una arqueografía de las letras del siglo pasado a través de un recorrido por lecturas canónicas, con el fin de interpelar el eje y la estética de sus obras más referenciales. Como postula Link en el texto inicial: “No leemos meramente los textos de un canon pretérito sino que sometemos esos textos a criterios de articulación que, creemos, sirven para interrogar el hilo de sombra que va trazando el sol en su movimiento (hacia la noche que es nuestra propia noche pero también la promesa de una nueva alborada).”


En un siglo con manifestaciones artísticas tan diversas, los ensayos exploran el lugar determinante de los medios de comunicación, la imprenta y la cultura electrónica, entramando a la vez las estéticas; distintas hipótesis para pensar la periodización de este siglo tan complejo y la figura del umbral, del pasaje como disparador productivo para pensar lo fronterizo, distancias y cercanías.


En el texto ¿Por dónde comenzar? Desplazamiento y umbral en la literatura del siglo XX, Kozac reflexiona sobre: “¿Cómo leer entonces la literatura y en general el arte del siglo XX? Lo que implica ya no solo una periodización en relación con procesos sociales, económicos y políticos sino también una periodización que focalice en el terreno del arte. La idea sería así trazar algunos puentes entre ambos tipos de periodización.” El libro a través de una concepción del tiempo no lineal trabaja en una multiplicidad cualitativa de ese registro. El arte del siglo pasado se centra en el acto, en la propia vida, hace eje en el presente como mercancía y de ahí surgirá ese uso propio del lenguaje en el que radicará su identidad diferencial.

Los textos diseñan un itinerario literario del siglo XX, abordando autores como Kafka, Borges, Deleuze, Dalí, Badiou, Faulkner, Flannery O´Connor, Roth, Celan, Lowry, Vonnegut, entre otros. Una nueva genealogía, la de una literatura camaleónica que puede adaptarse y camuflarse dentro de una expresión no lineal y sus antecedentes.


En Lecturas de siglo XX. Viaje, límite, umbral, cada texto critico presenta distintas formas de cruce, de traspasar de un lugar a otro los bordes de la propia escritura. Retomando a Kozak: El “umbral como potencia de cruce hacia lo otro radical. Estos umbrales serían momentos de puro presente intensivo que tanto para las vanguardias como para algunos modernismos (y habría que ver hasta cuándo en el resto del siglo es posible leer de todos modos esos umbrales) funcionarían como espaciamiento de heterogeneidad creativa”, siendo capaz de producir nuevos significados con cada re lectura.


Este es un libro que no pasará desapercibido para quienes gusten de la búsqueda y exploración literaria. La literatura se construye o se desarma y cualquiera de esos dos movimientos traza en el tiempo una actitud subversiva que genera una posibilidad, un nuevo modo de reinventarse.



Los pueblos desaparecen, los imperios se disipan en el aire. […] El deber del escritor es el de retener lo que de singular y al mismo tiempo de humanamente característico hay en aquello que pasa y se disipa en el aire.

Helmuth Nürnberger, Joseph Roth



*Reseñadora

Ana Claudia Díaz nació en Santa Teresita, en 1983. Publicó Limbo (Pájarosló editora, 2010) y La One Hit Wonder Cartonera, 2012, Ecuador) y Conspiración de perlas que trasmigran (Zindo & Gafuri, 2013). Las plaquetas Vuelto Vudú (Pajarosló editora, 2009), La ecología de las poblaciones (Pájarosló, 2010) y Al antojo de las anémonas (Color Pastel, 2011). Poemas suyos integran las antologías Pájaros en la frente (Pajárosló, 2011), La Juntada (APOA, 2012), Canciones (Ediciones presente, 2013), Re-Invención (Proyecto Madonna, 2013), Estaciones (La Parte Maldita, 2013), Poesía Deliberada (Textos Intrusos, 2013) y Poesía de hoy y de siempre (Eloisa Cartonera, 2014).

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