Línea verde
Yosa Vidal


Línea verde


Aunque el destino es fijo, el hombre se siente desorientado. No cabe un alfiler en la muchedumbre y el olor de la señorita de enfrente lo deja aturdido. Poco a poco se le endurece la duda. No sabe como acomodarse.

Ella siente un disgusto, pero la vergüenza evidente del hombre le ablanda la convicción.

-Disculpe, no quiero molestarla. Si quiere se corre un poquito más al lado-, le dice el hombre, ni tan fuerte para que no se escuche, ni tan bajito para que no se mal interprete.

-No se preocupe, no me molesta.

El viaje es largo y quisieran estar solos. La multitud les ayuda a estar más juntos.



Antígona de los objetos


El cuerpo del plato se separó en muchos pedazos irregulares, y cada uno tomó la forma que el impacto le asignó. La nueva y múltiple individualidad de sus partes maldijo el accidente, pues su identidad moría a la vez que pasaban a formar parte la inmensa cantidad de desperdicio. De pronto, una mano levantó el pedazo más grande y lo incrustó en el ojo de quien antes lo lavara. Al principio cada parte que quedaba en el suelo lamentaba tan triste destino, pero más tarde lo envidiarían: él sería el único que tendría un entierro digno, junto a la mujer, en el fondo del patio.



Solterona o abuelita


No le gustaba mucho, la verdad no le gustaba nada, pero a esas alturas sólo tenía dos opciones. Cerró los ojos y aguantó la respiración.



*Autora

Yosa Vidal es profesora de Castellano, licenciada en Literatura por la Universidad de Chile y Master en Arts por la Universidad de Oregon. Ha sido becaria del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes y también de la CSWS Foundation de la Universidad de Oregon. Ha publicado poemas y cuentos en diversas antologías, entre ellas Voces menos 30 (2011), es autora del libro de cuentos infantiles Érase otra vez (2011), y de la novela El Tarambana (Tajamar 2013).