Pantallas (2012)
Gabriela Schevach y Ariel Authier
  • Gabriela Schevach
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Todos los días miles y miles de cámaras se dedican a registrar imágenes de sucesos que acompañan el relato de las cosas. Al observar las fotos, no veremos contradicción entre palabra e imagen. Mientras tanto, en otros cruces, se desarrolla una guerra entre representación y abstracción que nos hace desconfiar del realismo y del ilusionismo.

En la fotografía, específicamente, la realidad puede quedar impresa, tomando la forma de un ícono reconocible. Pero, sobre todo, la foto guarda con su referente una relación de contigüidad, ya que son las luces que lo iluminaron las que quedan registradas química o digitalmente.

Si examinamos el modelo clásico de la perspectiva renacentista, veremos cómo la mirada parte de un punto y se abre hacia el infinito para detenerse quizás en un objeto, en un punto de luz. Considerando a su vez que ese objeto puede abrirse hacia el observador devolviéndole la mirada, el modelo clásico se duplica, invertido. Justo en el medio, ambos triángulos se cruzan en un plano invisible que proyecta las fantasías y los saberes. Ese plano-pantalla protege y a su vez mantiene alejado al espectador de lo Real, mientras en su superficie imaginaria suceden las operaciones simbólicas (proyección, identificación, etc.) entre el observador y su entorno, entre visión y mirada. Ver sin esta pantalla sería estar cegado por la mirada o tocado por lo real.

¿De qué trata entonces la relación de la fotografía con lo real? ¿De la producción de un ilusionismo, donde es posible reconocer la realidad y su apariencia? ¿O se trata acaso de un dispositivo que, más allá de producir imágenes reconocibles, se acerca a lo real, atravesando, por momentos, la pantalla de lo visible?

En el proyecto (pantallas), quisimos crear una serie en que cada imagen funciona de manera referencial, pero a la vez crea un diálogo con otras imágenes: encerrándolas, reflejándolas, disolviéndolas, olvidándose de la anécdota, esquivando la metáfora, inventando su propio lenguaje y su propia relación con el mundo al que cree representar.
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