Decepciones
Philip Larkin
Bruno Cuneo, Cristóbal Joannon y Enrique Winter *


De THE NORTH SHIP (EL BARCO DEL NORTE, 1945)

XVI

La botella a la una está vacía,
a las dos, el libro se cierra,
a las tres, los amantes yacen separados,
hecho ya el amor y su comercio.
Y ahora las manecillas luminosas del reloj
muestran más de las cuatro,
la hora de la noche en que los vientos vagabundos
agitan la oscuridad.

Y me muero de ganas de dormir,
tanto, que me cuesta creer
que el río silencioso que sale de la cueva
no sea poderoso ni profundo,
sino apenas una imagen ingeniosa.
Me acuesto y espero la mañana, y los pájaros,
los primeros pasos bajando por las calles sin barrer,
las voces de las niñas envueltas en bufandas.

XVI

The bottle is drunk out by one;
At two, the book is shut;
At three, the lovers lie apart,
Love and its commerce done;
And now the luminous watch-hands
Show after four o'clock,
Time of night when straying winds
Trouble the dark.

And I am sick for want of sleep;
So sick, that I can half-believe
The soundless river pouring from the cave
Is neither strong, nor deep;
Only an image fancied in conceit.
I lie and wait for morning, and the birds,
The first steps going down the unswept street,
Voices of girls with scarves around their heads.


De THE LESS DECEIVED (LA MENOS ENGAÑADA, 1955)

LOS LUGARES, LOS AMADOS

No, nunca he encontrado
un lugar del que pudiera decir:
esta es mi tierra,
aquí debería quedarme;
ni he conocido a ese alguien especial
que me exigiera de inmediato
todo lo que tengo,
hasta mi nombre;

encontrar eso probaría
que no quieres elegir dónde
echar raíces o a quién amar;
les pides que te expulsen
de forma irrevocable,
de modo que no sea tu culpa
si la ciudad se vuelve aburrida
o la muchacha una tonta.

Pero incluso perdiéndolas,
estás obligado a actuar,
como si lo que te conformó,
de hecho, te aplastara;
más sabio será que te olvides
de que aún podrías encontrar
lo que hasta ahora no has llamado
tu mujer, tu lugar.

PLACES, LOVED ONES

No, I have never found
The place where I could say
This is my proper ground,
Here I shall stay;
Nor met that special one
Who has an instant claim
On everything I own
Down to my name;

To find such seems to prove
You want no choice in where
To build, or whom to love;
You ask them to bear
You off irrevocably,
So that it's not your fault
Should the town turn dreary,
The girl a dolt.

Yet, having missed them, you’re
Bound, none the less, to act
As if what you settled for
Mashed you, in fact;
And wiser to keep away
From thinking you still might trace
Uncalled-for to this day
Your person, your place.

LLEGANDO

En las tardes más largas
la luz, fría y amarilla,
baña los tranquilos
frontis de las casas.
Un zorzal canta,
rodeado de laurel
en el jardín deshojado.
Su voz fresca y clara
sorprende al muro de ladrillo.
Pronto llegará la primavera,
pronto llegará la primavera;
y yo, para quien la infancia
es un olvidado aburrimiento,
me siento como un niño
que llega a una escena
de adultos reconciliándose,
y no entiende nada
salvo la sonrisa inusual,
y comienza a ser feliz.

COMING

On longer evenings,
Light, chill and yellow,
Bathes the serene
Foreheads of houses.
A thrush sings,
Laurel-surrounded
In the deep bare garden,
Its fresh-peeled voice
Astonishing the brickwork.
It will be spring soon,
It will be spring soon –
And I, whose childhood
Is a forgotten boredom,
Feel like a child
Who comes on a scene
Of adult reconciling,
And can understand nothing
But the unusual laughter,
And starts to be happy.

NECESIDADES

Más allá de todo esto, el sueño de estar solo:
aunque el cielo se cubra de invitaciones
aunque sigamos los avisos publicitarios del sexo
aunque la familia se retrate al pie de la bandera;
más allá de todo esto, el sueño de estar solo.

En el fondo de todo, fluye el deseo de olvidar:
a pesar de las astutas tensiones del calendario,
el seguro de vida, los ritos de fertilidad programados,
la costosa aversión de los ojos a la muerte;
en el fondo de todo, fluye el deseo de olvidar.

WANTS

Beyond all this, the wish to be alone:
However the sky grows dark with invitation-cards
However we follow the printed directions of sex
However the family is photographed under the flagstaff –
Beyond all this, the wish to be alone.

Beneath it all, desire of oblivion runs:
Despite the artful tensions of the calendar,
The life insurance, the tabled fertility rites,
The costly aversion of the eyes from death –
Beneath it all, desire of oblivion runs.

ENGAÑOS

“Por supuesto que estaba drogada, tanto, que recobré la conciencia a la mañana siguiente. Me aterró descubrir que me habían jodido, y durante un tiempo nada pudo consolarme; lloré como una niña para que me mataran o me enviaran de vuelta con mi tía”. Mayhew, London Labour and the London Poor.

Incluso a la distancia -puedo sentir el dolor
amargo y punzante como estaca- él te hizo tragar saliva.
La huella ocasional del sol, la fugaz y enérgica
ocupación de las ruedas en la calle,
donde un Londres nupcial mira para otro lado
y la luz, irrefutable, alta y amplia
prohíbe que las heridas cicatricen y saca
a la vergüenza de su escondite. Todo este apacible día
tu mente ha estado abierta como el cajón de los cuchillos.

Las poblaciones, los años, terminaron por sepultarte.
Aunque pudiera, no te consolaría. Qué podría decirte,
salvo que el sufrimiento es exacto; cuando el deseo opera,
¿se vuelven erráticas las versiones?
Poco te importaría saber
que fuiste menos engañada en esa cama
que él, tropezando sin aliento con los escalones
hasta irrumpir en el desolado ático de la satisfacción.

DECEPTIONS

“Of course I was drugged, and so heavily I did not regain my consciousness till the next morning. I was horrified to discover that I had been ruined, and for some days I was inconsolable, and cried like a child to be killed or sent back to my aunt.”- Mayhew, London Labour and the London Poor.

Even so distant, I can taste the grief,
Bitter and sharp with stalks, he made you gulp.
The sun's occasional print, the brisk brief
Worry of wheels along the street outside
Where bridal London bows the other way,
And light, unanswerable and tall and wide,
Forbids the scar to heal, and drives
Shame out of hiding. All the unhurried day,
Your mind lay open like a drawer of knives.

Slums, years, have buried you. I would not dare
Console you if I could. What can be said,
Except that suffering is exact, but where
Desire takes charge, readings will grow erratic?
For you would hardly care
That you were less deceived, out on that bed,
Than he was, stumbling up the breathless stair
To burst into fulfilment's desolate attic.


De THE WHITSUN WEDDINGS (LAS BODAS DE PENTECOSTÉS, 1964)

DÍAS

¿Para qué son los días?
Los días son donde vivimos.
Llegan, nos despiertan
una y otra vez.
Son para que seamos felices en ellos,
¿dónde podríamos vivir sino en los días?

Ah, contestar esa pregunta
hace que vengan el cura y el doctor
con sus abrigos largos
corriendo por los campos.

DAYS

What are days for?
Days are where we live.
They come, they wake us
Time and time over.
They are to be happy in:
Where can we live but days?

Ah, solving that question
Brings the priest and the doctor
In their long coats
Running over the fields.


De HIGH WINDOWS (VENTANAS ALTAS, 1974)

LOS ÁRBOLES

Los árboles comienzan a dar hojas
como algo a punto de ser dicho;
brotes recientes ceden y se abren,
su verdor es un tipo de tristeza.

¿Acaso ellos renacen y nosotros
envejecemos? No, mueren también.
Su truco anual de verse nuevos
se anota en los anillos de la veta.

Aún así, los castillos incansables
trillan en la espesura cada mayo.
Murió un año, parece que dijeran,
comienza otra vez, comienza otra vez.

THE TREES

The trees are coming into leaf
Like something almost being said;
The recent buds relax and spread,
Their greenness is a kind of grief.

Is it that they are born again
And we grow old? No, they die too.
Their yearly trick of looking new
Is written down in rings of grain.

Yet still the unresting castles thresh
In fullgrown thickness every May.
Last year is dead, they seem to say,
Begin afresh, afresh, afresh.

VENTANAS ALTAS

Cuando veo a una pareja de jóvenes
y supongo que él se la tira y que ella
toma pastillas o usa la T,
sé que éste es el paraíso

que los viejos soñaron toda su vida:
dejar las ataduras y las poses de lado
como a una vieja trilladora
y cada joven deslizándose por una larga pendiente

hacia la felicidad, sin fin. Me pregunto
si alguien al verme hace cuarenta años
pensó: así será la vida,
no más Dios ni sudar cuando esté oscuro

por el infierno y lo demás, debiendo
ocultar tu opinión sobre el cura.
Él y su pandilla se deslizarán
como malditos pájaros libres. Y de inmediato

más que en palabras, pienso en ventanas altas:
el vidrio que contiene al sol
y más allá, el profundo azul del aire, que muestra
nada, que está en ninguna parte y no tiene fin.

HIGH WINDOWS

When I see a couple of kids
And guess he's fucking her and she's
Taking pills or wearing a diaphragm,
I know this is paradise

Everyone old has dreamed of all their lives -
Bonds and gestures pushed to one side
Like an outdated combine harvester,
And everyone young going down the long slide

To happiness, endlessly. I wonder if
Anyone looked at me, forty years back,
And thought, That'll be the life;
No God any more, or sweating in the dark

About hell and that, or having to hide
What you think of the priest. He
And his lot will all go down the long slide
Like free bloody birds. And immediately

Rather than words comes the thought of high windows:
The sun-comprehending glass,
And beyond it, the deep blue air, that shows
Nothing, and is nowhere, and is endless.

ANNUS MIRABILIS

Las relaciones sexuales comenzaron
en mil novecientos sesenta y tres
(un poco tarde para mí),
cuando le levantaron la censura al Chatterley
y los Beatles grabaron su primer long play.

Hasta ese año sólo había existido
algo así como un regateo,
disputas por un anillo,
una vergüenza que comenzaba a los dieciséis
y se extendía luego sobre todo.

Hasta que un día se acabó la pelea:
todos sintieron lo mismo
y vivir se volvió
un brillante hacer saltar la banca,
un juego difícil de perder.

De modo que la vida nunca fue mejor
que en mil novecientos sesenta y tres
(aunque ya muy tarde para mí),
cuando le levantaron la censura al Chatterley
y los Beatles grabaron su primer long play.

ANNUS MIRABILIS

Sexual intercourse began
In nineteen sixty-three
(Which was rather late for me) –
Between the end of the Chatterley ban
And the Beatles' first LP.

Up to then there'd only been
A sort of bargaining,
A wrangle for a ring,
A shame that started at sixteen
And spread to everything.

Then all at once the quarrel sank:
Everyone felt the same,
And every life became
A brilliant breaking of the bank,
A quite unlosable game.

So life was never better than
In nineteen sixty-three
(Though just too late for me) –
Between the end of the Chatterley ban
And the Beatles' first LP.

DINERO

Es así, periódicamente el dinero me reprocha:
“¿por qué me dejas aquí tirado y sin usar?
Soy todos los bienes y el sexo que nunca tuviste.
Puedes conseguirlos firmando unos cuantos cheques.”

Miro entonces qué hacen los demás con el suyo:
seguramente no lo guardan bajo el colchón.
Ya poseen una segunda casa, un auto y su mujer:
está claro que el dinero algo tiene que ver con la vida

–de hecho, tienen mucho en común, si te fijas:
no puedes postergar la juventud hasta que jubiles
y por más que deposites tu sueldo, al final
con tus ahorros apenas te pagarás una afeitada.

Escucho el canto del dinero. Es como mirar
desde lo alto de un ventanal una ciudad de provincia,
sus poblaciones, el canal, las iglesias adornadas y furiosas
bajo el sol de la tarde. Es intensamente triste.

MONEY

Quarterly, is it, money reproaches me:
‘Why do you let me lie here wastefully?
I am all you never had of goods and sex.
You could get them still by writing a few cheques.’

So I look at others, what they do with theirs:
They certainly don't keep it upstairs.
By now they've a second house and car and wife:
Clearly money has something to do with life

– In fact, they've a lot in common, if you enquire:
You can't put off being young until you retire,
And however you bank your screw, the money you save
Won't in the end buy you more than a shave.

I listen to money singing. It's like looking down
From long french windows at a provincial town,
The slums, the canal, the churches ornate and mad
In the evening sun. It is intensely sad.
Autor
Philip Larkin (Coventry, 1922 - Hull, 1985) se licenció en literatura inglesa en Oxford y fue un conservador bibliotecario el resto de su vida. En poesía publicó El barco del norte (1945), La menos engañada (1955), Las bodas de Pentecostés (1964) y Ventanas altas (1974). También escribió dos novelas, Jill (1946) y Una chica en invierno (1947), y los artículos compilados en All What Jazz: Escritos sobre jazz 1961-71 (1985). Su detallado escepticismo y su lúcido desvelamiento de la belleza experimentada a ras de suelo (que sólo puede desengañarnos), lo convierten, quizás, en el poeta más importante del último medio siglo.
*Traductores
Bruno Cuneo (Valparaíso, 1973) es doctor en filosofía con mención en estética y teoría del arte. En poesía ha publicado Verano (2005).
Cristóbal Joannon (Santiago, 1974) es magíster en teoría de la argumentación. En poesía ha publicado Tabula rasa (2005) y Sumario (2011).
Enrique Winter (Santiago, 1982) es abogado. En poesía ha publicado Atar las naves (2003), Rascacielos (2008) y Guía de despacho (2010).