"El fugitivo" y otros poemas
De Michael O’Loughlin
Jorge Fondebrider *


CUCHULAINN (1)

Si viviera mil años en este lugar
nunca podría interpretarte, Cuchulainn.
Tu nombre es un fósil, un árbol petrificado
Tu nombre significa menos que nada.
Menos que Librium, o Bizcochos Burton
o Sistemas Audio-Visuales Phoenix —
Nunca lo oí susurrado
por el viento en los cables del teléfono
ni lo vi garabateado en el muro
en la parte de atrás del parque donde juegan los niños.
Tu nombre significa menos que nada
para el ama de casa a la deriva en el Shopping
a las once y cuarto de la mañana de un martes
con el viento que sopla fragmentos de concreto
en ojos ya rotos y golpeados
por cuatro paredes estrechas
en un departamento de un monobloc
que lleva el nombre de un patriota irlandés
que murió con tu nombre en sus labios.

Pero mirando TV la otra noche
empecé a interpretarte, Cuchulainn;
llegaste como un espectro cursi
en una serie americana de ciencia ficción
en blanco y negro hecha para TV
un obvio marciano disfrazado de humano
irrumpiste con grandes botas
con un rostro infinitamente confundido y tenso
y tu profunda voz bramando en letras mayúsculas:
Qué Es Esta Cosa De La Que Hablan Terrícolas


CUCHULAINN
If I lived in this place for a thousand years/ I could never construe you, Cuchulainn./ Your name is a fossil, a petrified tree/ Your name means less than nothing./ Less than Librium, or Burton's Biscuits/ Or Phoenix Audio-Visual Systems —/ I have never heard it whispered/ By the wind in the telegraph wires/ Or seen it scrawled on the wall/ At the back of the children's playground./ Your name means less than nothing/ To the housewife adrift in the Shopping Centre/ At eleven-fifteen on a Tuesday morning/ With the wind blowing fragments of concrete/ Into eyes already battered and bruised/ By four tightening walls/ In a flat in a tower-block/ Named after and Irish Patriot/ Who died with your name on his lips.// But watching TV the other night/ I began to construe you, Cuchulainn;/ You came on like some corny revenant/ In a black-and-white made for TV/ American Sci-Fi serial/ An obvious Martian in human disguise/ You stomped about in big boots/ With a face perpetually puzzled and strained/ And your deep voice booms full of capital letters:/ What Is This Thing You Earthlings Speak Of



EL FUGITIVO

Una hora antes de que abra el Metro
te recuerdo, Richard Kimble
con mis manos hundidas en los bolsillos de mi campera
caminando las calles de una ciudad extranjera.

Esta noche recordé de pronto todo —
las húmedas noches de invierno en Dublín
la sala con la cortina corrida
y la luz de la calle metiéndose adentro

y yo, silencioso, hipnotizado
tendido sobre el linóleo anaranjado
perdido en las imágenes misteriosas
del brillo en blanco y negro de la TV

y marcado por humo y amaneceres ciudadanos,
el sordo gruñido de los acentos norteamericanos
llegando fuerte y filosos como navaja
por encima de la interferencia local.

Ya no puedo recordar las historias
pero al final lo único que importa son los íconos,
la silenciosa y anónima ciudad americana
con la lluvia escurriéndose por la alcantarilla

y el fugaz reflejo del hombre con un sólo brazo
sumiéndose atrás en las sombras,
la víctima real, el verdaderamente culpable,
el hombre al que estás destinado a seguir.

Esta vida, esta ciudad me calza
como una vieja campera de cuero
conseguida por nada
en un mercado de segunda mano.

Y enciendo un cigarrillo
relajado en la armonía ocasional
que flota a través de la ciudad
que une otras vidas a la mía

y como muchas otras veces antes
me subo el cuello contra el viento
y me alejo por el lado oscuro de la calle
soñando ya con otra ciudad

recordándote, Richard Kimble
y a la manera de vivir que me enseñaste;
terminando otro olvidado episodio
todavía yo mismo, todavía el Fugitivo.


THE FUGITIVE
In the hour before the Metro opens/ I remember you, Richard Kimble/ With my hands dug deep in my jacket pockets/ Walking the streets of a foreign city.// Tonight I suddenly remember it all —/ The damp winter nights in Dublin/ The living room with the curtain undrawn/ And the streetlight spilling in// And myself, silent, hypnotised/ Stretched out on the orange lino/ Lost in the numinous images/ Of the TV's black and white glow// And scarred by smoke and city dawns,/ The muffled snarl of American accents/ Coming in loud and razor sharp/ Over the local interference// I can't remember the stories now/ But in the end it's only the ikons that matter,/ The silent, anonymous, American city/ With the rain running down the gutter// And the snatched glipse of the one-armed man/ Sinking back into the shadows,/ The real victim, the truly guilty,/ The man you're destined to follow.// This life, this city fits me/ Like an old leather jacket/ Picked up for nothing/ In a second-hand market// And I light up a cigarette/ Relaxing in the casual rhyme/ That floats through the city/ Binding other lives to mine// And like so many times before/ I turn up my collar against the wind/ And walk off down the dark side of the street/ Dreaming already of another town// Remembering you, Richard Kimble/ And the way you taught me to live;/ Ending another forgotten episode/ Still myself, still the Fugitive.



OYENDO LEER A MICHAEL HARNETT
SU POESIA EN IRLANDES

Primero, la irrecuperable flecha del camino militar
trazando una línea a través de todo lo que antes se ha ido
su lenguaje un puñado de monosílabos brutales.

A un costado del camino los edificios se suavizaron;
la vigorosa sintaxis de castillo y barracas
el adorno rococó de un hogar majestuoso

la perfección formal y la gracia
de los templos del gobierno neoclásico
las avenidas que indican un elegante período. Luego,

las construcciones de ladrillo rojo con una esquina común
para ser tratadas en piedra local, y más allá de ellas
el corriente desparramo de los suburbios demóticos

con el sabor del hielo de sus noches más amargas
donde soñé en las vacilaciones de los yambos imperiales,
como hileras de destrozadas casas georgianas.

Oigo nuestra historia en mi lengua,
¡la música de lo que ha pasado!
las chozas que se amontonaron alrededor del feudo

los escondrijos que maldijeron debajo de la Catedral de Christchurch
elevándose como un madrigal al cielo de Dublín
— pero esta noche, por primera vez,

oí el sonido
de la nieve cayendo con los rayos de luna
en los campos vacíos.


ON HEARING MICHAEL HARNETT READ
HIS POETRY IN IRISH

First, the irretrievable arrow of the military road/ Drawing a line across all that has gone before/ it's languae a handful of brutal monosyllables.// By the side of the road the building eased up; The sturdy syntax of castle and barracks/ The rococo flourish of a stately home// The formal perfection and grace/ Of the temples of neoclassical government/ The avenues describing an elegant period. Then,/ The red-brick constructions of a common coin/ To be minted in local stone, and beyond them/ The flueent sprawl of the demotic suburbs// Tanged with the ice of its bitter nights/ Where I dreamt in the shambles of imperial iambs,/ Like rows of shattered Georgian houses.// I hear our history on my tongue,/ The music of what has happened!/ The shanties that huddled around the manor// The kips that cursed under Christchurch Cathedral/ Rising like a madrigal into the Dublin sky/ — But tonight, for the first time,// I heard the sound/ Of the snow falling through moonlight/ Onto the empty fields.


PARTIDA DE NACIMIENTO: AMSTERDAM, 22 DE JUNIO DE 1988

1944: Odio esos números como alambres de púa,
cristales malignos que descomponen la luz,
la fórmula herrumbrada de la muerte.

Dos cruces rotas.
Las huellas de un pájaro monstruoso
grabadas en un siglo que termina en dolor.

No hay camino. Nuestros cuerpos
son débiles puentes
sobre el río atroz,

y por esas calles
que cubrió la sangre
te llevaremos, sola.

Pero este año de tu nacimiento
tiene una forma agradable:
dos ochos anillados

como el breve eclipse
de los cuerpos cuando
tu carne fue hecha carne.

Aunque sé que esto nada resuelve
aunque sé
que esto nada remedia

tú haz nacido:
Saar, grabo tu nombre
en la aurora

y el engranaje de diamante
de tu tierna canción
gira otro centímetro la rueda.

BIRTH CERTIFICATE : AMSTERDAM, 22 JUNE 1988
1944: I hate those barbed-wire numbers/ evil crystals breaking the light,/ death's rusted formula.// Two broken crosses./ The clawprints of a onstrous bird/ gouged in a century come to grief.// There is no road. Our bodies/ are flimsy bridges/ across the unspeakable river,// and out in to these bloodswept streets/ we will carry you, alone.// Yet this year of your birth/ has a pleasing shape:/ two annealing eights// like the brief eclipse/ of bodies when/ your flesh was made flesh.// Though I know it solves nothing/ though I know/ it salves nothing// you have been born./ Saar, I carve your nae/ on the dawn// and the diaond ratchet/ of your small song/ turns the wheel another inch.



TALITH (2)

Dormimos debajo del talith de tu abuelo
Fina lana de oveja con rayas blancas y negras
Un código de barras gigante para que escanee Dios
El vellón de una bestia fabulosa.

Carpa pequeña, templo portátil
Sobrevivió a los ladrones holandeses y a los propietarios de Dublín
Para ampararme en esta noche irlandesa incluso a mí
No circuncidado, y la mayoría de las veces, no lavado.

Tu padre lo clavó a la pared de su estudio
Una bandera sin escudo. Edredón de eternidad,
Tu abuelo no creyó que iba a necesitarlo
Cuando tomó el tren en Amsterdam.

“¿Qué?”, dijo burlándose de tu padre,
“¿Acaso van a matarnos a todos?”


TALITH

We sleep beneath your grandfather’s talith/ Fine lamb’s wool striped black and white/ A giant barcode to be scanned by god,/The pelt of a fabulous beast.// Little tent, portable temple/ It survived Dutch looters and Dublin landlords/ To shelter in this Irish night even me/ Uncircumsized, and all too often, unwashed.//Your father pinned it to his study wall/ A flag without a shield. Eternity’s quilt,/ Your grandfather didn’t think he’d need it/ When he took the train in Amsterdam.// ‘And what,’ he mocked your father,/ ‘Are they going to murder us all?’

Los poemas pertenecen a In This Life, New Island, 2011
Notas
(1) El héroe Cuchulainn, el hijo del gran dios Lug —deidad céltica del rayo, el relámpago y el cielo brillante—, es el principal protagonista del llamado Ciclo de Ulster —así llamado por el lugar preponderante de los ulates, habitantes del actual Ulster—, cuyo centro es la Tain, epopeya irlandesa que reúne historias correspondientes a tiempos muy diversos (siglos VI y VII). A Cuchulainn se lo ha comparado con Aquiles y se ha advertido la influencia clásica sobre los poemas del ciclo, aunque, según Jean Marx (cfr. Las literaturas célticas, Eudeba, Bs. As., 1964), "los rasgos del héroe, la naturaleza de sus hazañas, el carácter mágico y fabuloso de los tabúes a los que se somete y las proezas sobrehumanas que cumple, son evidentemente célticos".
(2) El talith es el chal que usan los judíos religiosos para rezar en el templo.
Autor
Michael O'Loughlin (Dublin, 1959) publicó los libros de poesía Stalingrad: The Street Dictionary (1980), Atlantic Blues (1982), The Diary of a Silence (1985), Another Nation: New and Selected Poems (1994) y In this life (2011); también los cuentos de The Inside Story (1999); y el ensayo After Kavanagh: Patrick Kavanagh and the Discourse of Contemporary Irish Poetry (1985).
*Traductor
Jorge Fondebrider (Buenos Aires, 1956) es poeta, ensayista, traductor y periodista cultural, colaboró con los principales diarios y revistas de Argentina. Entre 1986 y 1992 fue secretario de redacción de la revista Diario de Poesía, cuyo consejo de dirección integró durante los primeros diez años de existencia de la publicación. Desde el 2002 hasta 2006 se desempeñó como coordinador de eventos y publicaciones del Centro Cultural Ricardo Rojas de la Universidad de Buenos Aires. En 2009, junto con Julia Benseñor, creó el Club de Traductores Literarios de Buenos Aires, organización que en la actualidad está en pleno funcionamiento. A la fecha, sus libros de poesía son: Elegías (1983), Imperio de la luna (Buenos Aires, Libros de 1987), Standards (1993) y Los últimos tres años (2007) Asimismo, compiló, editó y publicó los volúmenes Conversaciones con la poesía argentina (Buenos Aires, Libros de Tierra Firme, 1995), que reúne entrevistas con 29 poetas nacidos entre 1919 y 1940, Tres décadas de poesía argentina (Buenos Aires, Libros del Rojas, 2006), Una antología de la poesía argentina. 1970-2008 (Santiago de Chile, LOM, 2008), Giannuzzi. Reseñas, artículos y trabajos académicos sobre su obra (Buenos Aires, Ediciones del Dock, 2010) y Otro río que pasa. Poesía argentina 1910-2010 (Buenos Aires,Bajo la luna, 2010). Su bibliografía se completa con La Buenos Aires ajena Testimonios de extranjeros de 1536 a hoy (2001), Versiones de la Patagonia (2003), Licantropía. Historias de hombres lobo de Occidente (2004) y La París de los argentinos (2010).