El grito de Lenz
Emilio García Wehbi *


La verdad de la vida yace en el ímpetu de la materia. La mente del hombre ha sido
envenenada por los conceptos. No le pidan entonces que esté satisfecho, pídanle únicamente
que esté tranquilo, que crea que ha encontrado su lugar.
Pero sólo el Loco está realmente tranquilo.


Antonin Artaud, Manifiesto en un Lenguaje Claro.

Post Scriptum:
Quiero quejarme por haber encontrado en el electroshock
a muertos que no hubiese deseado ver.
Pregunto tan solo: ¿por qué?


Antonin Artaud, Escritos.

You used to be alright
What happened?


Radiohead, 15 Step.





El 20 de Enero Lenz gritó
Caminaba por la montaña
Las nubes grises
corrían por el cielo
Hacía un frío húmedo
pero él era
como un cactus
Seco por fuera
húmedo por dentro
Su grito también era seco
como la coraza de la piel que lo cubría
El 20 de Enero Lenz pasó por la tierra


LENZ (en un grito –pura expiración-)
A veces
me desagrada
no poder caminar
cabeza abajo
Odio todo este grave matiz gris
Odio a mis ojos cansados por el llanto
Quisiera recuperar todo lo que hacía
correr más velozmente mi sangre
Cobrar ánimo
y no poder callar más
ser una cabeza de Medusa
abarcarlo todo en mí
arrancar a Dios
y arrastrarlo entre sus nubes
aferrarme a todos los objetos
como si no hubiera nada más
como si con mis dientes
pudiera triturar al mundo
ya que todo lo que de él vi
son marionetas
Pero mientras antes había intentado llenar
el terrible vacío
como si el infinito
sólo existiera en mi imaginación
ahora me resulta insoportable
y aquí quiero quedarme
mientras los objetos se pierden en la oscuridad
haciéndose cada vez más umbrosos
y el universo se presenta
lleno de heridas
Algo me aprieta el pecho
algo como sueños perdidos
algo que los hombres no pueden soportar
ni comprender
El viento suena como
una canción de titanes
un canto de triunfo del infierno
que dice:
Muerto muerto pero ¡Muerto!
como si yo
precisamente yo
fuera el condenado eterno
Entonces no busco camino
no me importa ya
el camino
no siento
odio
ni amor
ni esperanza
no tengo que preguntarme
qué es malo
qué bueno
Y sin embargo
sin embargo debo partir
El dolor me devuelve al mundo
porque lo que sí siento
es miedo
como el de los niños
que duermen en la oscuridad
Y con los ojos y la boca bien abiertos
brotan ríos de mis párpados
beso la tierra de las tumbas aquí arriba
y por primera vez hablo
a los muertos:
“Ustedes son los únicos seres humanos
a los que yo podría soportar”
Y como si un cadáver querido
viniera a mi encuentro
-a veces creo que mi madre
debería adelantárseme desde un árbol-
entonces me siento más aliviado
y puedo echar todo lo demás al fuego
como si yo fuese doble
y una parte buscara salvar a la otra
Pero ya me estremece
una angustia sin nombre en esta nada:
ni la huella de un hombre en ninguna parte
ni un presentimiento
ni un impulso
ni un ruido
ni un movimiento
ni un ave
Le pregunto a esa sombra
inclinando el cuerpo hacia delante:
“¿Irme de aquí
irme a casa?”
y siento como si la locura
corriera en caballos detrás de mí
como si algo terrible debiera alcanzarme
para susurrarme la verdad:
“Por la noche no se te ha aparecido
tu madre
sólo han pasado ante ti
las sombras chinas del pasado”
Con esas dos palabras se estropea
otra vez el mundo
Volver entonces
a echarme tierra encima
retorcer las manos
llamar al silencio
para aterrarme nuevamente
atreverme apenas a respirar
estar sentado largo tiempo
rígido
ausente
muy lejos
Como si el cielo fuera demasiado ancho
como si el suelo hubiera cedido debajo
para poder oler
el yermo caos de mi espíritu
Casi un placer que duele
Es menos el deseo de la muerte
que el ruego de que me golpeen
Yacer sólo ahora
ver venir con angustia la partida
transmutar en mí la tormenta
teniendo que recorrer todo
con unos pocos pasos
para poder volver
a habitar mi patria
ahí donde las tinieblas
lo devoran todo
Estoy en el vacío
me levanto y vuelo
en el más cálido llanto
solo
completamente solo
con ojos en vela heridos
pero sin la gracia
de poder andar cabeza abajo
Entonces aumenta mi angustia
caigo medio loco
me entra miedo
salto
voy de un lado a otro
siento como si solo yo existiera
necesito salir al aire libre
y aunque estoy a la intemperie
vuelvo a caer en un terrible estado
Golpeo la cabeza contra el suelo
tratando de encontrar el alma
de las piedras
metales
y plantas
buscando la pura sensación de lo bello
para que la pena
sea mi servicio divino
¿Nunca volverá a hacerse noche?
¿Por qué
por qué?
El agotamiento me hace descansar al fin
poco a poco me tranquilizo
me aquieto
me extiendo
y yazgo en la tierra
reclinando la cabeza sobre el musgo
Y mientras más me acostumbro a la vida
más calmado me siento
Ese poquito de tranquilidad
me es tan precioso
El que quiera descansar
¡qué más podría tener!
Si alguna vez pudiera volver a dormir
Sólo un poco de paz
ahora que me va algo bien
Sólo un poco de paz
y poder dormir
Pero entonces
es como si de la oscuridad
volvieran a salir las viejas figuras
calladamente
La locura de la pesadilla
se sienta a mis pies
como en un sueño crepuscular
Si aunque más no fuera
pudiese distinguir si sueño
o estoy despierto
¿Qué quiere mi padre?
¿Puede él pedirme más?
Ese venerable perfil grave
esos rasgos
ese rostro callado
que tiene que pudrirse
habla
Habla alto y firme
Dice: "Honra a padre y madre"
Aterrado recito sonetos de Shakespeare
con la más terrible angustia
recordando otra vez el día
El difunto progenitor
con expresión de pena
por haber asustado
a las buenas gentes
confiesa que allí se siente
muy muerto
Le pregunto por mi madre
“Seguramente está muerta”
Y agrega:
“Pero conmigo todo se ha acabado"
Le grito
le digo que me da lo mismo
a dónde lo llevan
me arrojo sobre el cadáver
y me estremezco cuando toco sus miembros fríos
“Jeroglíficos
jeroglíficos”
se despide
completamente indiferente
Entonces oigo en sueños
cómo repica el reloj
en la paz sorda de la noche
lindante con el no ser
La naturaleza
los hombres
todo como en sueño
Una sombra en el vacío
La nada
Yo soy el sueño de mí mismo
¿Cómo había llegado hasta aquí?
¿Dónde estoy?
Ya me acomete un indescriptible sentimiento
de sinsabor
y como si pudiese lanzar
un monstruoso puño al cielo
para preguntarle a Dios
qué sabe de estas cosas:
Porqué
como en el pesar de un niño
sollozo con lágrimas colgando de las pestañas
Porqué
a veces siento como si me hablaran
con poderosos tonos
Por qué
en este mundo no tengo alegría
Por qué
en mí hay un hueco atroz
que no puedo rellenar con nada
Pero Él sigue escondido y mudo
como si sólo tuviese ojos y oídos
Quiero desafiarlo
y entonces bajo al valle
entro a la casa
teñida de ceniza en la desgracia
tomo las manos blancas
aún tibias de la niña
-que aún parece dormir
en la sala penumbrosa
como si toda la felicidad estuviera
guardada en sus pequeños puños-
y deseo con todas mis fuerzas
resucitar a la muertita
Decirle "Levántate y anda"
tratándola como se trata a un enfermo
acariciando su pálido rostro infantil
como si todavía sonriese
Decirle
que así está dilapidando su vida
perdiéndola inútilmente
y que nada ni nadie ha de sernos
demasiado humilde o demasiado feo
que no hay dolores santos
que no hay paz ni esperanza
en la muerte
y que es preferible seguir jugando
como la niña
que hasta hace poco fue
Quiero intentar todo
pero frío
frío
Entonces la muerte me aterra
todo se funde en una línea
y juro
blasfemo
escupo
en el rostro del Creador
obligándolo a guiar al cielo
a este pequeño ser atormentado
Estoy tan conmovido
por esta vida que me abandona
que salgo de la casa
tratando de alcanzar lo antes posible
otra vez la cima
Y necesito mucho tiempo
para ascender por la pendiente
agitando mi voluntad
para recobrar ese un punto lejano
Tanto esfuerzo
me causa un violento dolor físico
y tiemblo
se me eriza el pelo
tropiezo con las piedras
me quejo de una gran debilidad
en los miembros rígidos
y me rasgo con las uñas
el cuerpo
sintiéndome
como si fuese un ciego
que sólo puede ver
continuamente hacia adentro
Así
como obligado
por un poderoso instinto interior
de conservación
repaso con delirante velocidad mi vida
y veo que todo es tan pesado
tan pesado
como de sueño
repugnante
como si algo fuera tras de mí
o alguien
que me recordase tantas cosas:
que la música
el dolor
me conmueven
que el mundo tiene una grieta monstruosa
que soy débil e infeliz
que me voy poniendo más y más desolado
y viejo
que mi angustia se despierta ahora
y se sienta sobre mi corazón
que mi existencia
me es una carga necesaria
pero que nada por dentro
está tranquilo y callado
y todo está tan frío
que me aferro temerosamente a las cosas
y me detengo con el pecho
desgarrado
enrojecido
para hablar con la noche:
“Tenga a bien no juzgarme por ello"
le digo también:
"consecuente consecuente"
“Que la pena
sea todo mi provecho”
Y por último:
“Vea usted
el aburrimiento
el aburrimiento
¡tan aburrido!"
Estoy tan horrorosamente solo
que discuto en voz alta conmigo mismo
Así llego a la cima
y tengo que sentarme
Pero la luna
que arroja su luz sobre mis rasgos
entre los relámpagos
me obliga a callar
a callar como mi sombra
Todo ha sido dicho
Me sacuden presentimientos
de mi viejo estado
¿Volverme loco aquí?
Y vuelta a empezar
aún sin poder caminar cabeza abajo
Me postro
me refugio tan en mí mismo
que las noches se hacen más tranquilas
Todo resulta pequeño
cercano
húmedo
El mundo obra ahora
benéficamente sobre mí
Y con la secreta esperanza de una enfermedad
amigablemente
recobro el ánimo
y cierro los ojos a medias
hasta que así
con la risa
cunde en mí
el ateísmo
recorriéndome con una convulsión
los ojos y el derredor de la boca
¿Qué oscuro instinto me impide salvarme?
Soy transportado a una especie de sonambulismo
que me arrastra al abismo
con un poder inexorable
Lloro quedamente
luego más alto
y cada vez más alto
hasta que me invade una angustia innombrable
en esta nada
y mi cabeza se hunde en el pecho
Oigo voces
veo luces
recuerdos de los tiempos en que todo se aclaraba
Hace mucho viento
y todo en mí está tan vacío y hueco
que mi cuerpo resuena grave
y tengo que caminar
indiferente al frío
Tropiezo con algo tremendo
y como si alguien
me hubiera rozado la frente
caigo
y permanezco así
sobre la fina hierba
Respiro
Respiro nuevamente
Viejas
pasadas esperanzas
se despiertan otra vez en mí:
El deseo del remanso
el recuerdo del amor lejano
o de la fresca siesta de verano
en la casa materna
o el mar que suavemente se balancea
Esas imágenes me vuelven a revelar la vida
Río y lloro
uno con cada ojo
con cada ojo
Pero si yo no fuera esto
no podría soportar la pena
Ni la vida
Y susurro:
“Paz a los corazones atormentados”
Cuando Lenz terminó de gritar
pasó a hacer muecas terribles
a gemir con voz hueca
tremenda
desesperante
para finalmente aflojar los músculos del cuello
De sus rasgos había desaparecido lo fantasmagórico
y tan solo poco a poco volvió en sí
Ya no sabía qué lo había movido antes tanto
Ya no sentía angustia ni anhelo
Ya no podía encontrarse
El 20 de Enero Lenz pasó por la tierra
Y así siguió viviendo

F I N
*Autor
Emilio García Wehbi nace en Buenos Aires en 1964. Es un artista interdisciplinario que trabaja en el cruce de lenguajes escénicos. Desde 1989 –año en que funda El Periférico de Objetos, grupo paradigmático del teatro experimental e independiente argentino- hasta la fecha, se ha destacado en sus actividades como director teatral, régisseur, performer, actor, artista visual y docente. Sus espectáculos, óperas, performances, instalaciones e intervenciones urbanas han sido presentados en los principales escenarios, festivales y ciudades de Argentina, Brasil, Chile, Uruguay, Perú, Colombia, Ecuador, Venezuela, México, Estados Unidos, Canadá, Portugal, España, Irlanda, Escocia, Francia, Suiza, Holanda, Bélgica, Austria, Alemania, Polonia, Italia, Suecia, Australia y Japón.
Su poética intenta confrontar con las categorías estéticas establecidas, hibridizando las disciplinas de tal modo de que el lenguaje creado no se ajuste a ninguna definición. Su búsqueda formal pretende establecer siempre una dialéctica con el espectador, considerándolo parte activa de la obra. Trabaja a partir de estrategias formales que incluyen conceptos como lo obsceno (aquello que está fuera de la escena), la crisis, el accidente, la provocación, la inestabilidad, lo extraordinario (lo que se aparta del orden), la memoria, la muerte y la violencia. Intenta que sus montajes sean un espacio para la convergencia de las distintas miradas.
Sus principales trabajos son: Prefiero que me quite el sueño Goya a que lo haga cualquier hijo de puta (2012), Hécuba o el Gineceo canino (2011), El (A)parecido (2010), Aura (2010), Dr. Faustus (2010), Red Light for Dr. Faustus (2010), Chacales y Árabes (2009), El Matadero. Un Comentario (2009), Heldenplatz (2008), Dolor Exquisito (2008), Jakob von Gunten (I y II; 2008), Moby Dick, oder Der Weisse Wal (2007), El Orín Come el Hierro, el Agua Come las Piedras (2007), Woyzeck (2006); Bambiland (2005), La Balsa de la Medusa (2005), El Matadero (Serie VI, V, IV, III, II, I; 2008-2005), Lucha Libre (2005), Proyecto Filoctetes (4 ediciones: Viena, Buenos Aires, Berlín, Cracovia 2007-2002), Hamlet de William Shakespeare (2004), Anna O. (2004), Moby Dick (2003), Los Murmullos (2002), Sin Voces (1999) y Cuerpos Viles: Museo de la Morgue Judicial (1999); como director de El Periférico de Objetos: Manifiesto de Niños (2005), La Última Noche de la Humanidad (2002), Monteverdi Método Bélico (2000), Zooedipous (1998), Máquina Hamlet (1995), Cámara Gesell (1994), El Hombre de Arena (2002), y Ubú Rey (1999).
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