Final de temporada
Ana Antony, Nurit Kasztelan y Magdalena Martínez *


Están las tres en el balcón: Laura está limpiando las hojas de una planta con un algodón húmedo, Julieta Y María Emilia sentadas en las sillitas. Julieta está con textos de estudio en la mano y Maria Emilia se está depilando las cejas.

M.E.: Mirá si le iba a contestar eso… Creo que nunca me hubiese recuperado...
LAURA: A mí me parece saludable que por lo menos estés animándote a confrontar a la gente cuando sufrís algún tipo de atropello.
JULIETA: Eso es una guachada, no un atropello. Pero lo hace de jodida, por eso la saña. Pero ¿sabés que podés hacer? Sí, esto le va a dar en el hígado. (Se ríe) Cuando tengan la próxima prueba de vestido decile que Luli se puso uno muy similar para el casamiento de Pablo. (A Laura) ¿Por qué no bajás el toldo que hace calor?
LAURA: Yo quiero tomar sol. Che, ¿cuándo puso cortinas el chongazo de enfrente?
JULIETA: Se mudó una chica con él, ¿la vieron?
LAURA y M.E: (A la vez) No
JULIETA: Es re linda.
(Las tres se quedan tildadas mirando el balcón de enfrente.)
LAURA: Che, ¿tomamos algo?
M.E.: ¿Frío o caliente? ¿Querés hacer mate o mejor tereré?
LAURA: (entrando) Ahí me fijo
JULIETA: Pará, no sabés a quién vi el otro día en el subte. Primero me costó reconocerlo, viste cuando ves una cara que te es familiar pero no estás muy segura y tampoco quería mirar mucho porque siempre quedo desubicada. Laura, (grita) escuchá que esto te va a interesar a vos también. ¿Se acuerdan de Mauro?
LAURA: (Desde adentro): ¿De quién?
JULIETA: ¡Mauro! El pibe que era el novio de… la de Salta, la lindita. Que venía casi todos los días a verla, que nos tiraba onda a todas.
ME: No, ni idea de quién hablás…
LAURA: (Vuelve y trae el mate) No, yo tampoco me acuerdo.
JULIETA: ¡Si chicas! El alto, morocho, no tan lindo pero muy histérico.
ME: Al final, ¿haces tereré o mate-mate?
JULIETA: Si vas a hacer tereré cambiá el mate porque ese es el de mate amargo.
LAURA: Estoy haciendo mate amargo, no hay más Cley.
JULIETA: Cligth. (Le corrige la pronunciación)
ME: ¿Quieren que baje a comprar?
JULIETA: No
LAURA: Como quieras… (Vuelve a limpiar la plantita)
JULIETA: Bueno, estaba en el andén esperando que venga el subte, y lo vi. No lo reconocí al toque pero empecé a mirarlo disimuladamente hasta que me acordé quién era…
ME: ¿Y?
JULIETA: Nada, él no me reconoció, o hizo como si no me hubiese visto, qué se yo. Pero era él… está bastante hecho mierda…
ME: ¿No se va a hervir el agua?
LAURA: La puse en mínimo (Se acomoda el pantalón y deja entrever un boxer)
M. E.: (La mira de arriba a abajo) Ella a veces parece lesbiana. ¿Viste, Ju?
LAURA: No es tan así… no seas peleadora. Es que me siento más cómoda con esta ropa. Te digo más, si viniera ropa de hombre en talle de mujer, me la compraría.
M.E. Bueno, no estás tan lejos… (Se ríe, mira con complicidad a Julieta)
LAURA: Si no me importa a mí, menos te tiene que importar a vos. En realidad no me importaba, ahora que vivo acá sí me importa… un poco.
JULIETA: Qué, ¿allá todas se visten así?
LAURA: ¿Así cómo?
M.E.: Así… como un pibito de 15…
(Ríen las tres.)
LAURA: No, no es eso. Para nada, mis primas son todas unas perras, menos la monja que se viste de monja… Pero acá es mucho más importante la imagen. Depende de cómo vestís, cómo te tratan ¿Ustedes no lo notan?
M.E.: Y… yo me enfermé acá, pero no sé si por eso… o porque bueno, no tenía el control que había en mi casa…
JULIETA: Uf… tu vieja era terrible. Te ponía el plato enfrente y no te dejaba levantarte hasta que te lo terminaras, como si tuvieras tres años y vos, bueno… vos a veces hacías un escándalo como de nena de tres.
M.E.: Me acuerdo, de ese tiempo todavía le tengo asco al mondongo, al pescado, a las lentejas, a todas las legumbres en realidad, al brócoli, al coliflor, ughhh, coliflor, me da arcadas hasta nombrarlo. (Sale con las manos en la panza, como si fuese a vomitar.)
(Pausa)
JULIETA: (Se acerca al tender y dobla la ropa que está colgada) Ella se chupó el dedo hasta los diez años. Como de chiquita no usaba chupete para dormir, se acostumbró. Y bueno, después fue muy difícil que lo dejara… Vos la viste ahora cuando algo la pone ansiosa…
LAURA: Sí, la vi. Che, ¿y ahora dónde esta? (mirando para adentro) ¡Emilia!
JULIETA: No la llames, se pone loca si la controlás.
LAURA: No la estoy controlando. ¡Emilia!
M.E.: (desde adentro) ¿Qué?
LAURA: Traeme los cigarrillos
M.E.: No los veo…
LAURA: Ahí, en la mesa.
(Sale Laura, entra M.E. comiendo galletas de arroz)
M.E.: ¿Querés?
JULIETA: No, parecen TELGOPOR
M.E.: No me gusta que le cuentes cosas de mí.
JULIETA: ¿Qué, por lo de tu vieja? Si no es nada.
M.E.: No, por lo del dedo.
JULIETA: ¿Estabas escuchando?
M.E.: No es que escuché a propósito, pero acá se escucha… se escucha todo. Y más a esta hora que no pasa nadie por la calle. ¿Vos la escuchaste hablar por teléfono con la vieja alguna vez? Le cuenta todo, pero absolutamente todo. Además, no es lo mismo que vos y yo, nosotras nos conocemos hace mucho más.
JULIETA: Sabes que el otro día me pareció que fingía hablar por teléfono, que no estaba hablando realmente con nadie. Como que no tiene amigas de la facultad ¿viste?
M.E.: Bueno, es tímida… Pero vos sos una exagerada, mirá si va a fingir hablar por teléfono… Si es así, está mal de la cabeza…
JULIETA: No sé, me pareció. Igual no es para tanto… Digo, nosotras tenemos un montón de amigas y ella… por ahí porque vino hace poco, pero amigas suyas, propias, ¿vos le conoces alguna?
LAURA: (Entrando con los cigarrillos, el termo y el mate) No los encontraba más...
M.E.: Quizás inconscientemente no querés encontrarlos… querés dejar.
LAURA: Ah, ¿quién sos, Peretti?
JULIETA: ¡Uribelarrea! Decí el nombre de los personajes, no de los actores.
LAURA: No me sale… Igual, no me pasa solo con los puchos, me pasa con todo. Me pasa con las llaves, la billetera, el documento, con todo. ¿Sabés que me pasa? No soy metódica, no soy como esas personas que tienen un lugar fijo para cada cosa o que antes de salir hacen una revisión mental de si tienen todo y de dónde…
JULIETA: La próxima vez que te dejes la llave, te vamos a dejar afuera. Así vas a aprender.
LAURA: Dale, y cuando entro de nuevo, las echo a patadas. No te olvides quién está en el contrato de alquiler.
JULIETA: ¿No será mucho?
M.E.: Que hija de puta. Un poco desproporcionada la medida…
LAURA: ¿Y la de dejarme afuera para que aprenda a ser metódica? ¿Y si no es eso? Siempre está la duda de que no sea yo sino un duende hijo de puta (mira a Maria Emilia, Maria Emilia mira para el costado) que me cambia las cosas de lugar. Maria Emilia, ¿qué comés?
M.E.: Galletas de arroz… ¿Querés?
LAURA: No, parecen TELGOPOR. ¿Saben que TELGOPOR se escribe con mayúscula? (M.E. y Juli se miran) porque es una sigla, tela de goma porosa

(Se quedan calladas por un rato. Julieta agarra la Biblia y se pone a leerla. M.E. sigue comiendo galletas de arroz.)

LAURA: Pará de leer la Biblia nena. Si no te conociera diría que la usas como libro base para aspirar, que peinás la merca con un señalador que dice “Jesucristo es mi señor”.
JULIETA: A mí me da calma leerla. No sé, no te lo puedo explicar, es algo que está más allá de mí.
LAURA: Yo tengo la maldición de haber ido a un colegio católico de chica. Me metieron tanta religión en la cabeza que ahora no puedo creer en nada.
ME: ¿No estaría bueno creer en Dios? Yo creo que si uno cree, al menos no se siente tan solo. Como que siempre hay alguien que te mira y está con vos. Para mi lo único bueno que tiene la religión es eso, te permite pensar que hay alguien adentro tuyo. Si lo pensás es como una penetración donde los dos se quedan dormidos y la pija de él se queda dentro tuyo.
LAURA: Pero eso es imposible.
JULIETA y ME: (A la vez, riéndose) ¡No!
LAURA: Además, la comunión con Dios es sagrada, no tiene nada que ver con lo corporal. Pareces Soledad Villamil en el capitulo ese que se garcha a Damián de Santo.
JULIETA: Otra vez con lo mismo. ¡Es Eva el personaje!
ME: Pero pensálo. Igual uno nunca siente una conexión completa con el otro. Siempre hay algo que le falta, que no está del todo. Mi ex, ponele, me decía, te quiero más adentro, más adentro….más todavía. Y les juro que más no se podía.
JULIETA: Era un enfermo.
ME: Sí, ya sé, igual eso no importa ahora.
JULIETA: Yo quiero un novio como Roque.
LAURA: Pero es gordo. Encima tiene rulos
ME: ¿Qué te pasa con los rulos?
LAURA: Nada, me gusta el pelo lacio. Mirá, trata de hacer así (se pasa los dedos por el pelo. M.E. trata y no puede.)
JULIETA: No me importa, a mí Roque me calienta. Además es grandote, te debe re abrazar.
LAURA: Mmmmm no sé….esa panza me da asco.
ME: ¿No estaría bueno armar un grupo de lectura para leer la Biblia? (silencio)
Che, ¿qué hora es?
JULIETA: Las cinco, ¿por?
ME: No, nada, quería saber cuanto falta.
LAURA: ¿Por qué no usás reloj?
ME: No me gusta, uso el celular.
LAURA: Sí, pero no lo usás. Te la pasás preguntando la hora cada dos minutos. Además, ¿cuánto falta para qué?
ME: Es que leí en la guía que hoy a las ocho repiten el especial de Leticia Bredice en Cosmopolitan.
LAURA: No me gusta Leticia Bredice
JULIETA: Pero es rubia
LAURA: Por eso. Prefiero a Julieta Díaz. (Julieta la mira) Perdón, Juana.
JULIETA: Igual ahí está bien decir Julieta Díaz porque estamos hablando de las actrices, no de los personajes.
ME: ¿Cómo que no te gusta? ¿No viste el capítulo donde nada en la piscina?
Laura: No
M.E: Es increíble, tiene una malla negra entera y un gorrito blanco.
JULIETA: Igual no se le ve bien el pelo ahí.
M.E: Sí, pero te tiene que quedar bien una malla entera.
LAURA: Bueno, pero de qué estamos hablando, de si Leticia Bredice está buena ella o si nos gusta…
M.E: Ay, habló la lesbiana.
JULIETA: ¿No estaría bueno tener una piscina?
LAURA: No puedo más. (Se levanta la remera y muestra la panza)
JULIETA: Peor es en Santa Fe.
ME: Yo no sufro tanto el calor, sufro más el frío
JULIETA y LAURA: (dicen a la vez que ME) sufro más el frío
JULIETA: Porque nunca fuiste a Santa Fe en verano. Yo creí que me iba a morir, ni en Chaco tuve tanto calor. El calor de Chaco como que te aplasta, pero el de Santa Fe te hunde.
LAURA: Estoy re chivada.
ME: Yo no transpiro nada, una vez fui al sauna y no transpiré ni una gota.
JULIETA: Como el protagonista de El Perfume.
LAURA: ¿No transpira? Qué hijo de puta.
JULIETA: Es un libro.
LAURA: Sí pero ella es una persona. Que hija de puta.
(Laura se acuesta en el piso delante de ellas)

JULIETA: ¿Clarita era la de Heidi? A veces me confundo con otro dibujito que mirábamos cuando éramos chicas. No me acuerdo bien el nombre… era…
M.E: Candy
JULIETA: Candy, sí (señala a Laura). También era huérfana… Y tenía una amiga, Clarita, venían a adoptarlas pero al final adoptaban a la amiga y Candy se quedaba sola. No se cuánto duró, pero Candy crecía y tenía novio y tenía que elegir entre dos pibes… De eso sí me acuerdo porque fue como el climax argumental y ahí dejaron de pasarla. El cable en el interior era una mierda… Era difícil seguir una historia, por eso tampoco veía novelas. Yo llegué a Buenos Aires en el 2002, a Locas de amor la agarré desde el principio.
M.E: Todas las historias de huérfanos son iguales. Son una mala copia de Mujercitas.
JULIETA: Pero Mujercitas no son huérfanas, ¿no volvía el padre de la guerra?
M.E.: Bueno, igual, ¿la película estuvo bastante bien, no? No fue lo mismo que el libro pero fue una versión digna.
JULIETA: Sí, pero la dignidad es otra cosa
LAURA: Pará, si tenés que elegir entre Julieta Díaz, Juana, o Jo, ¿con cuál te quedás?
JULIETA: Depende, ¿para que sea mi amiga, o quién me gustaría ser?
LAURA: Yo con Jo para las dos cosas (prende un cigarrillo).
M.E.: Yo no quisiera ser Juana, pero podría ser mi amiga.
JULIETA: No me puedo concentrar. Tengo que rendir en tres días y no sé nada.
M.E: Siempre decís lo mismo y después te sacas un diez.
JULIETA: No, posta, no sé nada, me falta leer un montón.
LAURA: Yo no puedo estudiar. Prefiero no hacerlo. Si estudio me da hambre.
M.E. Si tenés hambre podés comer hielo. Posta que es genial, yo me bajo como 30 cubitos por parcial.
JULIETA: Yo a veces me siento más cercana a Simona. Como que me identifico más con ella. Una vez, que estaba preparando un final, fui a la cocina a poner agua para el mate, y mientras esperaba que se calentara empecé a pasarme las uñas, así, por los brazos. Sin mucha presión pero la repetición del movimiento por el mismo lugar hizo que me saliera un poquito de sangre.
LAURA: No vas a comparar. Leticia Bredice se corta las venas.
JULIETA: Simona. Y además no me dejaste llegar al punto. Después, puse el agua en el termo y seguí estudiando, como si nada.
LAURA: Ves, vos estas comparando dos cosas que son diferentes. Una cosa es lastimarte porque estas enojada con vos misma. Que sé yo, yo cuando algo no me sale, me golpeo la cabeza contra la pared (JULIETA y ME la miran) ¿Qué? Bueno, yo… No es lo mismo que intentar matarte de una manera así, tan lenta. Leticia Bredice…
JULIETA: (la interrumpe y le grita) ¡Simona! Me saca que digas el nombre de las actrices en vez del de los personajes. Le sacas entidad
LAURA: Bueno, me resulta más fácil…
JULIETA. Es porque te la pasa dando vueltas en vez de sentarte con nosotras y prestar atención… (Entra a la casa)
M.E: Me acuerdo el día que la conocí a la mamá de Juli. Juli es del campo y vivía en una casa re linda, había chanchitos y pollitos por todas partes. Hasta tenían un gallinero.
Nos habían invitado a comer un asado a su casa porque era su cumpleaños. Había patys. ¿Te acordás de la propaganda de Paty? (canta) Paty te quiero...
LAURA: (Canta a la vez) Paty te quiero..
M.E: Qué lindo que era el chico que hacía la propaganda
LAURA: A mí me gustaba la chica.
M.E: ¿Viste?
LAURA: ¿Qué?
M.E: Bueno, la cuestión es que todos comimos dos patys menos Juli. Juli quizo repetir y cuando iba a agarrar otro paty la mamá la miró de arriba abajo y le dijo ¿te parece?
JULIETA: (Saliendo al balcón) Paraná no es el campo y eso fue en mi quinta.
ME: Es que la mamá de Juli es modelo. Bueno, era modelo, en su juventud. Es re alta y re flaca. Una vez hizo una campaña para Wrangler donde salía solamente con un jean y nada de ropa encima.
LAURA: Si, yo me acuerdo. ¿Y no trabajaba de modelo de zapatos en el programa de Marta Goiry?
JULIETA: ¿No decían que Marta Goiry manejaba putas?
LAURA: La tele en el interior es una mierda.
ME: La tele es una mierda. Lo único bueno fue Locas de amor, el resto es una porquería.
LAURA: Qué bueno que estaba cuando armábamos peña en la pensión para verlo. ¿Se acuerdan el día que Salta hizo empanadas para todas? Cómo comimos.
JULIETA: ¡Esa fue la primera vez que vino Mauro!
ME: Igual para mí, lo mejor fue el final.
LAURA: Fue cualquiera el final.
JULIETA: Sí, lo terminaron re de golpe.
LAURA: Todo para que terminen juntos Peretti y Leticia Bredice.
JULIETA: ¿Me lo hacés a propósito?
ME: Yo digo nuestro final… las tres acá
LAURA: Que pedimos la picada a …
ME: Margot
JULIETA: Compramos Coca Light
ME: Si, qué bueno que estuvo
(Julieta y Laura asienten. Silencio)
JULIETA: La depiladora de la esquina no me gustó.
M.E: ¿Cuál, la de Independencia?
JULIETA: No, la que está sobre Maza, es el local chiquito, es una peluquería en realidad. Pero es mixta. ¿A quién se le ocurre depilarse en un lugar donde también hay hombres?
LAURA: Bueno, prefiero eso a ustedes dos que se depilan juntas.
ME: Al menos nos depilamos, ¿vos te viste los brazos?
LAURA: ¿Vamos a correr a la plaza?
M.E. ¿Ahora? Hace calor…
JULIETA: Sí, aunque debería correr. Ayer comí un montón. Estoy que exploto y todavía no pude ir al baño.
LAURA: No empecés. ¿Se acuerdan de Cecilia Cambas que siempre hablaba de cagar a la hora de comer? Era fija. No me gusta hablar de cómo cago, ni escuchar sobre cómo lo hacen los demás. Por algo es privado. Pero ahora ya está, lo hablan en la tele. ¡Mirá si el vago va a llegar de trabajar y a preguntarle a la mujer si caga o no caga! Y toda una terminología inventada alrededor para no decir cagar… tránsito lento, los actiregularis. En cualquier momento van a hablar de marchas piqueteras en el intestino…
M.E: (a Julieta) ¿Por qué siempre andás en plantuflas? Algún día te podrías poner zapatillas para variar.
JULIETA: Son más cómodas, que se yo.
LAURA: Pará, ¿te diste cuenta de lo que dijiste?
M.E. ¿Qué?
JULIETA: Les dice así.
LAURA: Dijiste plantuflas y se dice pantuflas. A ver decilo rápido.
M.E. Ah, pla, plan, plan… pantuflas. ¿Saben que Lichtenberg,
JULIETA: ¿El matemático?
ME: Sí, el matemático. Confesó en su diario que le había puesto nombre a sus dos plantuflas.
LAURA: (se ríe) Pantuflas…Pobre tipo. Que solo que estaba, ¿no?
JULIETA: Pará, no es tan mala la soledad. Yo creo que no existe, porque qué es, a lo sumo hay gente más selectiva que otra para la compañía.
LAURA: Sí, como vos el sábado. ¿Le contaste?
JULIETA: No
LAURA: El sábado, en el cumpleaños del Colo, se chapó como a cinco pibes. El primero uno gordito, peticito y todavía estaba sobria. El segundo, un extranjia, un yanqui que le agarraba el culo de una manera desagradable. Ya Juli no daba para más después de cuatro tequilas. Los otros no los pude ver. Me la pasé encerrada en el baño… no podía parar de llorar.
ME: (Mirando a Julieta) Me da vergüenza ajena.
LAURA: ¿por qué ajena? Es vergüenza propia, si es tuya.
ME: Bueno me da vergüenza propia. ¿Sabés que Juli fue la primera en indisponerse?
LAURA: Obvio, si es la más grande.
ME: No, pero igual, tenía diez años. Era re precoz. En todo. A los once ya tenía las mismas tetas que ahora.
JULIETA: Y me depilaba el cavado también. ¿Y qué?
ME: Es más, ¿viste Luli? Estábamos en el cumpleaños de Pato que tiene una casa con pileta y Luli se puso a llorar porque estaba indispuesta y se quería meter igual. ¿Sabés lo que hizo Juli? La metió en el baño y le puso el tampón ella… con el dedo.
LAURA: ¿Por qué me contás eso?
ME: No sé. Yo hace un año que no me indispongo.
(Silencio)
LAURA: If love is a red dress - hang me in rags … ¿qué quiere decir?
JULIETA: If Love.. .¿qué? escribilo acá (le alcanza uno de sus apuntes. Laura escribe y se lo da) Si el amor es un vestido rojo, hazme harapos.
ME: Es colgar en harapos… hang es colgar.
JULIETA: Sí, pero no se dice así en español, se dice haceme no colgame…
LAURA: Me gusta el silbidito.
ME: ¿Qué es eso?
Laura: Una canción
ME: ¿De qué?
Laura: De una peli.
ME: ¿De cual?
Laura: De Pulp Fiction
ME: ¿Y por qué te acordaste?
LAURA: No sé… ¿hacemos una sopa?
JULIETA: Yo no tengo mucha hambre, si como, como un plato nada más.
ME: Siempre decís lo mismo y al final comés un montón, bueno… como nosotras o más.
LAURA: Yo no como un montón.
ME: Porque vivís a sopitas…
LAURA: Nunca subestimes el poder de mis sopas.
JULIETA: Chicas, Chicas, no saben lo que soñé anoche. Cualquiera. Estábamos las tres encerradas en un lugar oscuro, no nos conocíamos pero yo sabía que éramos nosotras. Caminamos agarradas de la mano porque no se ve bien y entonces llegamos a un límite y ahí nos damos cuenta de que las paredes son curvas
LAURA: (a la vez) Son curvas. Yo soñé eso. Que vamos buscando una puerta o una ventana pero no hay, no hay ni siquiera una abertura.
JULIETA: Sí, pero yo soñé eso.
ME: (A Laura) Pará, ¿vos no me lo contaste a la mañana cuando te levantaste?
LAURA: Sí. Ella estaba durmiendo. ¿No lo habrás escuchado mientras dormías y se te metió?
ME: Qué, ¿se puede eso?
(Hablan las tres encimadas)
ME: ¿Puede pasar que se te meta en…
JULIETA: No sé. Me acuerdo que se escucha alguien que llora
LAURA: Soy yo
ME: Claro, ella me dijo a la mañana que estaba llorando en su sueño.
JULIETA: No sabemos donde estamos pero sabemos que algo va a pasar.
ME: ¿Pero lo dijo ella o lo dijiste vos?
LAURA: Y de golpe se abre algo arriba y entra un montón de luz.
ME: Pero no pueden haber soñado lo mismo, no está bien eso
JULIETA: Y ahí las tres entendemos donde estamos y que en cualquier momento van a caer toneladas de granos.
ME: ¿Ustedes cenaron lo mismo ayer?
JULIETA y LAURA: Y vamos a morir aplastadas y ahogadas.
LAURA: Y ella (señalando a María Emilia) decía algo
JULIETA: Sí, una boludez. Decía que la comida
ME: No entiendo…
LAURA: que la comida es como un arte, sólo para mirarla.
(Se empieza a escuchar Tu locura, de Gustavo Cerati, va subiendo el volumen hasta que tapa las voces)
JULIETA: Cualquiera…. ¿Me das un mate?
ME: Está medio lavado me parece
Aclaración
Esta pequeña obra fue publicada en el libro Perfecta Anarquía volumen I: Antología de jóvenes dramaturgos, (Editorial Jacotot, 2011), compilado por Andrea Garrote. Fue estrenada en la sala Becket, en el Festival de Teatro de Bolsillo y en abril estará en el Centro Cultural Matienzo, en el ciclo Epílogos.
*Autoras
Ana Antony (Santa Fe, 1984). Es egresada de la carrera de actuación en la EMAD. Escribió y dirigió Proyecto Hámster. Participó como actriz en Una sola, de Pedro Antony; Relatos de Sirenas hechos por tres hermanas, de Rocío Reyna; Yashika, de Flora Gro y Plan B, largometraje de Marco Berguer.

Nurit Kasztelan (Buenos Aires, 1982). Publicó Movimientos Incorpóreos (Huesos de Jibia, 2007), Teoremas (La propia cartonera, Montevideo, 2010) y este año publicará Lógica de los accidentes por la editorial Vox.

Magdalena Martinez (La Paz, Entre Rios 1978). Es actriz y bailarina, egresada de la carera de actuacion de la EMAD. Participo como asistente de dirección en obras como Cancún, Niños del limbo y Apátrida y como actriz en Circunstancial de lugar.