Sérgio Vaz
Sérgio Vaz *


Manifiesto de Antropofagia Periférica
(en Literatura, pan y poesía)

La periferia nos une por el amor, por el dolor y por el color.
De los pasillos y callejuelas ha de venir la voz que grita contra el silencio que nos condena.
Acá está lo que surge de las laderas un pueblo lindo e inteligente galopando contra el pasado.
A favor de un futuro limpio, para todos los brasileños.
A favor de un suburbio que clama por el arte y la cultura y por una universidad para la diversidad.
Agogôs y tamborins acompañados por violines, sólo después de las clases.
Contra un arte patrocinado por los que corrompen la libertad de opción.
Contra el arte fabricada para destruir el sentido crítico, la emoción y la sensibilidad que nacen de la elección múltiple.
El arte que libera no puede venir de la mano que esclaviza.
A favor del batuque en la cocina que nace en la cocina y el señor no quiere (1).
De la poesía periférica que brota en la puerta del bar.
Del teatro que no viene del “tener o no tener…”.
Del cine real que transmite ilusión.
De las artes plásticas que, de concreto, quieren substituir las casillas de madera.
De la danza que se descarga en el lago de los cisnes.
De la música que no encanta a los adormecidos.
De la literatura de las calles despertando en las veredas.
La periferia unida, en el centro de todas las cosas.
Contra el racismo, la intolerancia y las injusticias sociales sobre las cuales el arte vigente no habla.
Contra el artista sordomudo y la letra que no habla.
Es necesario arrebatarle al arte un nuevo tipo de artista: el artista ciudadano.
Ese que con su arte no revoluciona el mundo, pero que tampoco es cómplice de la mediocridad que invisibiliza a un pueblo carente de oportunidades.
Un artista al servicio de la comunidad, del país.
Que, armado de verdad, por sí mismo ejercita la revolución.
Contra el arte dominguero que defeca en nuestro living y nos hipnotiza con el cuello en los sillones.
Contra la barbarie que es la falta de bibliotecas, cines, museos, teatros y espacios para el acceso a la producción cultural.
Contra reyes y reinas del castillo globalizado y caderas ventajeras.
Contra el capital que ignora el interior a favor del exterior.
¿Miami para ellos? “¡Me ame para nosotros!” (1)
Contra los verdugos y las víctimas del sistema.
Contra los cobardes y los eruditos de acuario.
Contra el artista servicial esclavo de la vanidad.
Contra los vampiros de la plata pública y del arte privado.
El Arte que libera no puede venir de la mano que esclaviza.
Por una Periferia que nos une por el amor, por el dolor y por el color.

¡Es todo nuestro!

Omisión
(en Coleccionista de Piedras)

En el silencio de la noche,
Un grito.

En el grito de la noche,
El silencio.


(en Coleccionista de Piedras)


No hago poesía,
juego al fútbol de potrero
en el papel.


(en Coleccionista de Piedras)

Mi poesía,
a pesar de ser poca y rala
cabe en tu boca
dentro de tu habla.

A pesar de liviana y ronca,
llora en silencio
pero nunca se calla.

A pesar de la lengua sin ropa,
no traga papel,
escupe balas.
Notas
(1) Afirmación que remite a la famosa canción “Batuque na cozinha” de Martinho da Vila. [Nota de la Traductora]
(2) En português la pronunciación de “Miami” y “Me ame” es igual. [Nota de la Traductora]
Autor
Sérgio Vaz es poeta de la perfieria y agitador cultural. Vive en Taboão da Serra (Gran San Pablo) y es una presencia activa en las comunidades de Brasil. Es creador de Cooperifa (Cooperativa Cultural de la Periferia) y uno de los creadores del Sarau da Cooperifa, evento que transformó un bar de la periferia de San Pablo en un centro cultural y que todos los miércoles reúne cerca de 300 personas para escuchar y declamar poesías. Sérgio Vaz fue elegido por la revista Época uno de las 100 personas más influyentes de Brasil. Publicó 6 libros, entre ellos Colecionador de Pedras (Ed. Global, 2007).