Elizandra Souza
Elizandra Souza *


Pequeña negrita
(en Punga)

La tribu está de luto
La madre lloró
El suelo se puso bruto
El feijão se puso duro
El trigo se marchitó

La aldea entristecida
Corrió compadecida
Hasta las márgenes del río
El tumbeiro (1) partió


Sin ningún ademán partió
La lágrima cayó
De la pequeña negrita
Que el navío se llevó
Y cuando arribó
Fue enseguida encadenada
Y siendo palpada
Fue vendida como esclava
La futura Reina Nagô

Los años pasaron
La pequeña negrita
Se transfromó
En alguien que pierde la señal
Que vende dulces a cambio de un real
Que es madre a los trece
Que deja de estudiar a los doce
Que a los once ya se olvidó de soñar

Sí, pequeña
La luna te mira con tristeza
Pero está ansiosa
Pues no ve la hora de verte reinar.
Asumir tu marca quilombola (2)
Asumir tus líneas en la historia
Y ver tus ojos brillar

Madrugada
(en Punga)

Bajo del ómnibus sola
Respiración palpitante
Piernas veloces
La calle vacía y desierta
Jadeante, hasta el viento me asusta
Tropiezo con mis propias piernas
Pierdo la líneas del horizonte
En la inmensidad del camino
No veo mi casa, de tan distante
A cada paso que doy
Rezo el Padre Nuestro que estás en los cielos
Lo confundo con un Ave María
Y lo junto con un Creo en Dios Padre
Invoco a mi ángel guardián
Me desespero mirando la luna
¡Saludos mi San Jorge!
Pasan corriendo por mi mente
Escenas de violencia
Intento expulsarlas.
¡Pienso en mi día!
Mi perro ladra
En fin, temblando abro el portón.
Llegué a casa, vencí una misión más.

En legítima defensa
(Inédito)

Sólo estoy avisando, va a cambiar el placard
Ya estoy viendo en los varales los testículos de los hombres
Que no saben comportarse
¿te acordás de la peluquera que mataron el otro día
Y de las pilas de denuncias no respondidas?
Que la noticia se volvió novela e impunidad
Hay mujeres muertas por las cuatro puntas de la ciudad

Sólo estoy avisando, va a cambiar el placard
Los diarios de mañana van a mostrar una mujer
De cabeza erguida, diciendo:
-¡Maté! ¡Y no me arrepiento!
Cuando el periodista la cuestione
Ella simplemente se retocará el cabello
No quiere estar fea cuando la cámara se vuelva
Y le enfoque los ojos, los labios

Sólo estoy avisando, va a cambiar el placard
Si la justicia es ciega, el rasguño en la retina puede ser accidental
Al fin y al cabo, tirar un auto en la represa debe ser normal
Arrojarle carne a los perros, procedimiento casual

Sólo estoy avisando, va a cambiar el placard
Dicen que las mujeres saben vengarse
Tal vez ellas no maten con las manos, pero saben despedazar
Tal vez no disparen, pero saben envenenar
Tal vez no arranquen los ojos, pero saben cegar

Sólo estoy avisando, va a cambiar el placard
Nota
(1) Embarcación que transportaba esclavos [Nota de la Traductora].
(2) Quilombola, relativo a quilombo. “Quilombos fueron una de las formas de resistencia de los negros esclavizados en Brasil. Se trataba de aglomeraciones de esclavos que habían huido de las haciendas, en áreas de difícil acceso, lejos de los centros urbanos, especialmente a partir del siglo XVI. Ahí se organizaban administrativa, política y culturalmente” [Nota tomada de la nota 4 del artículo “Algunas cuestiones sobre las presencia negra en la literatura periférica brasileña”, de Mário Augusto M. da Silva, que forma parte de esta Antología]. [Nota de la Traductora]
*Autora
Elizandra Souza tiene 28 años. Es poeta, escritora y periodista. Publica en algunas antologías de literatura marginal y periférica y también en la antología de literatura afro-brasileña Cadernos Negros. En 2007 publicó el libro de poemas Punga en co-autoría con Akins Kinte, editado por Edições Toró. Integrante del Recital Corações em Punga. Editora de la Agenda Cultural de la Periferia en la Ação Educativa. Locutora del Programa Agenda da Periferia em la Rádio Heliópolis.