La literatura marginal como literatura de testimonio, más allá de lo impreso
Ingrid Hapke *


De acuerdo don Seligmann-Silva (2003) entiendo la literatura de testimonio como una fase de la literatura en general y no como un género en sí. Históricamente, la literatura de testimonio en América Latina está vinculada fuertemente a los movimientos sociales, utilizando el testimonio como una opción de los “tradicionalmente subyugados y excluidos” para articularse políticamente y aumentar su propia voz en los discursos dominantes, además de crear una identidad colectiva para los que solamente eran entendidos y vistos sobre la perspectiva de alteridad. (Penna, 2003:307)
Ya el término literatura marginal o periférica denomina una producción literaria multifacética que se manifiesta desde el final de los años 90 en las periferias brasileñas, principalmente en San Pablo, y se refiere a autores que se autodefinen como parte de un movimiento que es también social y cultural. La novedad de esta producción literaria consiste en la apropiación y resignificación del universo letrado por parte del sujeto marginalizado y excluido de la sociedad brasileña y de su producción simbólica, sin mediación académica/intelectual del eterno otro que alterna o subalterniza, volviendose a sí mismo y a sus propias experiencias objeto de su escritura.
Se trata cada vez más de abrir este espacio simbólico como una arena política, para superar el locus marginalizado. Pues la literatura marginal o periférica construye ese universo letrado de una manera propia, del mismo modo que también cuestiona fuertemente los valores tradicionales del bien simbólico de las elites. En ese contexto, es necesario repensar la categoría de “autor” tradicional, teniendo en cuenta que el escritor periférico es, al mismo tiempo, objeto y sujeto de la escritura, testigo de una experiencia personal y colectiva, “autoridad” de una realidad y de una experiencia marginalizadas.
Pienso a la literatura marginal/periférica como literatura de testimonio, debido a que el movimiento en cuestión parte de la literatura y tiene como blanco la actuación política, identificándola como instancia primordial y apropiándose de ella como principal medio de transportar discursos del margen y transformar discursos hegemónicos. Los textos de autoría periférica sirven no solamente para la afirmación de los sujetos periféricos en el mundo letrado, sino también para la construcción de una autoridad colectiva y una resignificación de un olvido y una exclusión histórica en una memoria colectiva alternativa. De esa manera, una diferencia marcante con relación a la literatura de testimonio de los sobrevivientes judíos es que los autores periféricos objtan escribir con veracidad y se colocan como una especie de “autoridad” de los asuntos ligados a la marginalización y precariedad social, además de también preocuparse por hacer una defensa a la creatividad de su escritura para mantener el status de “literatura” sobre sus textos.
Pero para poder discutir la literatura periférica como literatura de testimonio en el contexto contemporáneo es necesario ir más allá del texto impreso y abarcar las dinámicas del movimiento en el cual ella se inscribe, partiendo de la práctica de los autores hasta los distintos espacios de enunciación en los que ella se construye, como los saraus literarios y las plataformas electrónicas, como blogs y medios llamados sociales, como facebook y twitter. Pues muchos de los escritores periféricos, sobre todo los más conocidos, como el novelista Ferréz, el presentador y escritor Alessandro Buzo y el poeta Sérgio Vaz, utilizan blogs para vehicular sus actividades y prácticas literarias.
Tomando el blog de Sérgio Vaz como punto de partida del análisis, el objetivo de este artículo es pensar cómo los medios digitales conforman una nueva forma de literatura testimonial, que construye una visión propia de la periferia paulistana.

Literatura marginal y la “crisis” de la literatura
La proliferación de producciones y prácticas literarias en las periferias paulistanas (como los saraus, la función de las editoriales alternativas en las periferias y la escritura de blogs) contradice las proclamaciones de la academia sobre una posible crisis de la literatura, muchas veces hasta agónica. Por el contrario, tal y como refiere Justino (2008), es “como si surgiese de la propia crisis la expansión posible de la literatura contemporánea”. Lo que quiero sugerir es que, frente a las innovaciones que la literatura marginal y otras manifestaciones contemporáneas nos presentan, tiene más sentido pensar en una crisis del medio académico que no se adaptó a los cambios de su “objeto de estudio”, como especifica Eslava:
(…)en raras ocasiones nos detenemos para indagar si os trazos del corpus que nos identifica como sujetos Del hacer cognitivo o simbólico son los mismos de ayer, si estos sufrieron alguna alteración orgánica o social, si todavía están ligados a la lógica original que les daba su razón de ser como unidad particular o si es pertinente seguir considerando los como elementos de un conjunto e cohecho (Eslava, 2008, p.25)
Las ya no tan nuevas tecnologías ofrecen caminos alternativos y hasta ahora inéditos de publicación y divulgación del trabajo literario, así, los autores de la literatura marginal, como muchos otros autores contemporáneos, consiguen saltar una instancia más de mediación –y con eso, de censura y edición. Y los cambios en el pensar, el mirar, el ver y el leer también se inscriben en el corpus literario y en la confección del texto: muchas veces, al trabajarse la literatura marginal periférica, se constata una falta de complejidad estética, pero lo que no se tiene en cuenta es que en esa producción hay una complejidad, que fue inclusive ampliada por la incorporación de estrategias multimedias.
Es importante recordar, en este sentido, que el mundo y la percepción del mismo no sólo está marcado por los medios, sino construido, censurado por ellos. Basándose en el filósofo Flusser, Michael (2010: 26-27) habla de una nueva semántica que sale a la superficie con los medios electrónicos y digitales: mientras que el código de cultura del libro es unidimensional y tiene que ser leído, y sólo al final, después de decodificar todo, el mensaje queda claro, ahora hay un código bidimensional, que incluye un significado imagénito, ya que texto e imagen surgen al mismo tiempo. Así, ese nuevo código va siendo “comprendido” porque está presentado sincrónicamente, creando “superficies densas”. La cultura como texto sólo está, entonces, superada.
Retomando el ejemplo de la literatura marginal periférica, una de las funciones más importantes y prácticas de internet para los autores ligados a esa producción es la de “conectarse” y así promoverse como comunidad. Las periferias de San Pablo están fragmentadas y distantes geográficamente, y los medios digitales facilitan el contacto, el cambio de información y la afirmación de un sujeto periférico, más allá del estigma de criminalidad, violencia y pobreza que recae sobre aquel. Se realiza, de cierta manera, lo que Anderson (2006) destaca como fundamental desde el surgimiento de la imprenta, y por lo tanto, de los medios de comunicación: se forma una comunidad imaginada a partir del compartir la mima lengua y un mismo registro histórico y cultural. No por casualidad, la literatura marginal periférica surgió con tanto vigor en San Pablo y no en otro lado de Brasil, una ciudad que cuenta con una fuerte inclusión digital, incluso en los barrios carenciados.
Para Appadurai (1996), el propio fenómeno de la globalización está en gran parte constituido por el mundo pos-electrónico de una transformación drástica de la “imaginación” en sí. Ella no es más el dominio de las clases abastecidas y de unos pocos genios como, por ejemplo, Harold Bloom suele reforzar, por ejemplo en Genius. A mosaic of one hundred exemplary creative minds (2002). La imaginación para Appadurai (1996) ya no se confina más a los espacios especiales del arte, del mito y del ritual, sino que llega a ser una práctica, un trabajo mental cotidiano de las personas comunes. Con eso, el proyecto de la elite letrada, “la nación” y su historia homogeneizada se deshace en una pluralidad de imaginaciones, en la transformación del discurso diario.

La producción de la localidad periférica
Creo interesante enfocar en este corto artículo la estructura que los blogs ofrecen y que acaban contribuyendo a la pluralidad de las imaginaciones (Appadurai, 1996), en la construcción de un relato periférico y de una “comunidad imaginada” (Anderson, 2006). La expresión Blog es un diminutivo de “Weblog”, que se compone de “web” y de “logbook” y es una designación para algo parecido a un diario digital que se actualiza frecuentemente, por una o más personas, pero que, en el caso de los escritores periféricos, normalmente, es individual.
Sérgio Vaz es uno de esos casos. Autor de seis libros, cuatro de poesías, una autobiografía y una colección de crónicas, el escritor también es uno de los creadores del Sarau da Cooperifa, que desde el 2001 realiza recitales literarios semanales en un bar de la periferia, y alimenta regularmente un blog (www.colecionadordepedras1.blogspot.com ). La foto que encabeza el blog muestra a Sérgio Vaz en su “Furia de declamación”, atrás del micrófono del sarau, y destaca la caligrafía de “Cooperifa” tatuada en el brazo derecho del poeta. Todo agrupado debajo del título Colecionador de Pedras, seguido de una auto presentación del autor como “vira-lata (1) de la literatura” y de su mail personal, facilitando, así, el contacto con el lector.
En el blog de Sérgio Vaz, encontramos muchas fotos de los eventos y saraus promovidos y que están acompañadas, la mayoría de las veces, por un registro escrito, subtitulados con los apellidos y nombres de los retratados. Hay poemas y crónicas que tratan del cotidiano y de las vivencias periféricas, llamadas relatos de eventos o recuerdos de días considerados importantes para la comunidad periférica, tales como el feriado nacional: “Día de la consciencia negra”. Además de eso, el Twitter del autor (@poetasergiovaz), linkado al blog, informa sus actividades profesionales y personales, comentarios y fragmentos de poesías casi en tiempo real.
Con las fotos y los escritos autobiográficos, el autor como figura gana cuerpo, se torna más plástico. Y la escritura gana, en cierto sentido, los componentes performáticos del sarau: una contextualización específica en el cuerpo, en el tiempo, y también en el territorio específico –la periferia paulistana. La vinculación de la poesía a un cuerpo, como ocurre en los saraus y por medio de la espectacularización en el blog, construye una cierta veracidad tal como la realidad del sujeto-autor evidencia y se basa. Pero también se necesita de la disposición del lector que no comparte la experiencia marginal, como señala Lucía Tennina:

Leer los escritos de “marginales” implica no solamente enfrentarse con un pacto ficcional, propuesto desde el momento en que se posicionan junto a la categoría “literatura”. Dichos textos también establecen un pacto “referencial” de lectura, al proponer retratos del espacio y de la experiencia “marginal”. Asimismo, estos textos plantean al lector un tercer pacto, que llamo “pacto autoral” (TENNINA, 2010), cuyo interés está en la promoción de una representación-otra de la “voz periférica”, alejada de los estigmas de crimen e ilegalidad que los medios de comunicación y, en consecuencia, el sentido común, transforman en un padrenuestro repetido y no pensado al hablar de la periferia. (TENNINA, 2010)
En los blogs, de manera general, encontramos links que nos conectan a las páginas de otros autores, -en su gran mayoría, pero no necesariamente periféricos- que nos presentan otras historias, otras perspectivas, otras imágenes y eventos: así el autor se muestra inserto en un contexto mayor, en una red, en una comunidad virtual y real, y sitúa su producto literario en este contexto colectivo. El blog está inserto en una estructura rizomática, es un hipertexto de realidades territoriales, sociales, temporales, mediáticas e interactivas, más allá de que no haya intención del autor de incluir o jugar con técnicas hipertextuales en su propio texto.
El acceso simple al blog y a la publicación de textos en este espacio virtual, con el autor participando manualmente de todo el proceso, permite disminuir la demora de comunicación inherente a cada proceso de escritura, lo que es un factor importante en la textualización de las experiencias y en su actuación.
El almacenamiento de los archivos construye una versión propia de una historia, así como la estructura temporal abierta, de continuaciones y repeticiones no torna una expresión hecha en este contexto un monumento, ya que cada texto posterior ultrapasa al primero, lo relativiza, contradice o afirma.
En este sentido, la observación de Resende en relación con la presentificación radical en la literatura contemporánea vale, parcialmente, para pensar en las formas literarias y editoriales predilectas (poesías, cuentos y minicuentos) de los autores periféricos:

Hay en la mayoría de los textos [contemporáneos] la manifestación de una urgencia, de una presentificación radical, preocupación obsesiva con el presente que contrasta con un momento anterior, de valorización de la historia del pasado, sea por la fuerza con la que vaga la novela histórica, sea por manifestaciones de ufanismo en relación con momentos de construcción de identidad nacional. (Resende 2008: 27)

En uno de los tweets de Sérgio Vaz se puede leer “mi poesía no tiene futuro, escribo para vengarme del pasado”. Aquí, el poeta hace una referencia a lo efímero, que se torna irónico como venganza del pasado, que viene de las necesidades del presente y reconstruye el futuro, volviendo así, tal vez, esa venganza obsoleta. Un aspecto interesante en ese sentido es que un medio efímero, el twitter, que sirve para alcanzar inmediatamente a la comunidad de internautas, es usado para transportar frases, versos y trechos de poesías, volviéndolas presentes en el día a día, sin tener la finalidad de ser perdurables, tal como se presupone respecto de la calidad literaria tradicional. Se verifica lo que dice Appadurai (1996:7) en relación con la “imaginación” incluyendo el proyecto de una acción y transformación de vida diaria.
El uso de internet en el quehacer literario no es solo una solución de emergencia, una falta de opción. Se condice con el programa pedagógico de ampliación del público lector de los escritores periféricos. Lo que no quiere decir que esos autores apunten a excluirse categóricamente del circuito editorial, sólo señala que ellos tampoco esperan más la consagración “literaria” por parte de los representantes académicos e intelectuales. Es a partir de los textos, de los saraus y de los medios sociales que los autores de la perfieria testimonian y se representan, sin mediadores, con su cuerpo, sus palabras, prosas, poesías y sus retratos.
Finalmente, con relación a la posible pregunta un tanto hipócrita que suele hacerse en relación con el papel decisivo de esos medios para la democratización de la literatura en el contexto contemporáneo, creo que la respuesta es negativa. Ellos sólo pueden tejer un horizonte, del cual ellos no forman parte integralmente, ya que depende mucho del contenido que esos medios transportan. Por otro lado, internet puede ser visto como una arena discursiva que, técnicamente, es de fácil acceso para muchas personas y puede ser usado independientemente de los medios masivos. Tiene un enorme potencial para que los grupos “minoritarios” ganen visibilidad y voz, y la literatura marginal/periférica parece estar apropiándose de esa estrategia para crear nuevos lectores y promover la democratización del acceso a la producción literaria en Brasil.


TRADUCCIÓN: Lucía Tennina
Nota
(1) “Vira-lata” se traduce “vagabundo”, pero debido a la carga semántica negativa que tal palabra acarrea, optamos por dejar el término en portugués [Nota de la Traductora].
Referencias Bibliográficas
Anderson, Benedict (2006): Imagined Communities. Reflections on the origins and spreads of nationalism. London/New York:Verso.
Appadurai, Arjun: Here and Now. In: ___ (1996): Modernity at Large. Cultural Dimensions of Globalization. University of Minnesota: Public worlds, vol. 1.
Eslava, Fernando Villarraga: A elasticidade do corpus. Revista Letras No. 21, Dezembro 2001.
In: http://w3.ufsm.br/revistaletras/artigos_r21/3_fernando_eslava.pdf (acessado em 01.02.1012)
Justino, Luciano Barbosa (2008): Novos estatutos da memória na literatura brasileira contemporânea: os ¨marginais¨. In:Anais da ABRALIC (2008) abralic.org.br/anais/cong2008/AnaisOnline/simposios/pdf/007/LUCIANO_JUSTINO.pdf (acessado em 01.02.1012)
Michael, Joachim (2010): Telenovelas und kulturelle Zäsur. Intermediale Gattungspassagen in Lateinamerika. Bielefeld: transcript Verlag.
Penna, João Camilo: Este corpo, esta dor, esta fome: Notas sobre o testemunho hispano-americano.In: Seligmann-Silva, Márico (org., 2003): História, Memória, Literatura. O testemunho na era das catástrofes. Campinas: Ed. Unicamp.
Resende, Beatriz (2008): Contemporâneos. Expressões da literatura brasileira no século XXI.
Seligmann-Silva, Márcio: Apresentação da questão. In: ___, org. História, memória, literatura. Campinas: Ed. Unicamp, 2003.
Tennina, Lucía (2010): Paratextos y ¨saraus¨ de poesia.Mecanismos de legitimacíon de la escritura y del autor periféricos. In: Darandina Revista Eletrônica, 2010.
ufjf.br/darandina/files/2010/12/Paratextos-y-saraus-Mecanismos-de-legitimación-de-la-escritura-y-del-auor-perifericos pdf.(acessado em 01.02.1012)
Blog
Sérgio Vaz: colecionadordepedras1.blogspot.com
*Autora
Ingrid Hapke es doctoranda de Letras de la Universidad de Hamburgo, donde también fue profesora de letras latinoamericanas. Investiga la Literatura Marginal/periférica en San Pablo. En 2009/10 fue investigadora visitante de la Universidad de San Pablo, así como de la Universidad Estatal de Río de Janeiro y de la Universidad Federal de Río de Janeiro, dando continuidad las actividades de campo en San Pablo en 2011. Actualmente vive y trabaja como profesora en Berlín y colabora en revistas alternativas y publicaciones académicas.