Volver Home
Editorial

Cuando decidimos emprender este proyecto hace ya mucho tiempo, lo primero que tuvimos en claro era que No Retornable iba a ser una revista literaria. Claro que en seguida nos dimos cuenta que decir eso no era decir demasiado y tuvimos que ponernos a hilar más fino sobre cuál sería nuestra política editorial. Tratamos de generar un espacio en el que se pueda leer tanto a personas de trayectoria curricular-académica como a otras que nunca han publicado. Uno de los objetivos de nuestro proyecto es mostrar lo ridícula que nos resulta esa línea divisoria. Buscamos textos que tengan algo que decir, no aparatos endebles a los que haya que adosarle un currículum debajo de una de sus patas para que se puedan sostener. Queremos generar un espacio que promueva el debate, no que lo cierre, por eso nos resulta fundamental el multiperspectivismo. Porque ¿cómo puede haber un debate si todos piensan lo mismo? ¿Cómo puede haber cuestionamientos si se deja afuera a las nuevas generaciones sólo por el hecho de no tener una larga trayectoria? ¿Cómo se puede proponer un espacio de lucha textual si lo que prima no es el texto? Apostamos a la heterogeneidad de nuestros colaboradores porque también apostamos a que nuestros lectores sean lo suficiente activos y lúcidos como para armar su propio camino entre los artículos que publicamos. Nosotros armamos los dossiers con conciencia de que cada texto propone un punto de vista, muchas veces en oposición al de otro de los textos. Con esta política editorial buscamos perderle el miedo a la diferencia, porque es un temor sostenido por el deseo de no escuchar aquello que nos puede hacer temblar el piso. Pero el piso tiene que temblar, al menos de vez en cuando, aunque el terremoto derrumbe algunos edificios teóricos.

En este nuevo número la revista dio un salto grande. Como se puede notar a simple vista, cambió su diseño. Incorporamos más imágenes y cambiamos la forma de presentación de las secciones. El hincapié en lo visual fue incentivado por nuestra propia búsqueda de ir mejorando, por algunos comentarios recibidos y por el interés de fotógrafos, diseñadores y artistas plásticos que se contactaron con nosotros. El cambio en la forma de presentación de las secciones se debió a que el formato anterior era demasiado rígido y nos forzaba a encasillar los materiales y dejar afuera algunas propuestas por no tener un lugar donde ponerlas. La idea es que ahora cada número pueda presentar sus propias secciones, manteniendo algunas fijas, pero incluyendo o excluyendo otras de acuerdo con los textos recibidos. De esta forma, además, cada número adquiere una identidad propia, siempre manteniendo la línea propuesta por la revista. Por otro lado, tomamos la decisión de fijar una periodicidad y, de ahora en más, publicaremos un número por estación del año.

En este número, No Retornable Invierno, además de mantener las secciones de cuentos, poesías, reseñas, ilustraciones y dossiers, agregamos una nueva sección dedicada a tratar un problema de la actualidad que nos moviliza: el conflicto entre el campo y la ciudad. “Vaca Loca”, como decidimos llamar dicha sección con algo de humor tragicómico, se propone abrir el debate sobre la coyuntura que atravesamos. Si bien no podemos competir, ni nos proponemos la tarea, con los diarios, la tele y la radio, nos pareció fundamental asumir la responsabilidad que creemos que implica tener un espacio de difusión. Entendemos que esta revista es uno de los tantos espacios o canales de circulación de ideas que existen en la actualidad. Es un espacio más, es verdad, pero para nosotros muy importante, en el que nos sentimos más a gusto, y es por ese motivo que lo llevamos adelante. Se nos ha vuelto un objeto urgente, indispensable para acceder al momento actual, inmersos en un clima tan problemático y fluctuante. Nos parecía que ese mismo clima (así también los cortes en las rutas, el humo proveniente de la quema de pastizales) irían entrando, de manera gradual, en nuestro imaginario. Llegamos, entonces, a la conclusión de que no podríamos fijar la atención en otro eje que no sea el de ese recorte (arbitrario, imperfecto) llamado realidad. Fueron un cúmulo de situaciones las que hicieron que este debate llegase hasta nosotros, interpelándonos. Como dijimos, no sabemos ni estamos en condiciones de afirmar que este sea el debate que, a nivel general, se esperaba. Pero sí estamos en condiciones de decir que esta es nuestra manera de sembrar el terreno, no con el abono de respuestas totalizadoras sino con una búsqueda que recopile distintas opiniones para publicarlas online al alcance de todos.

No hablar del conflicto significaba para nosotros sumarnos a la ola de silencio, incomprensión y/o partidismo de la que muchos acusan a los medios. Queríamos entonces que nuestra revista incentivara el debate y expusiera la importancia de intentar esclarecer y contribuir a la resolución del conflicto a través de la publicación de ideas y opiniones al respecto. La propuesta con la que salimos a convocar era muy amplia ya que queríamos que se hablara tanto de la situación actual, como de la historia y del imaginario que ambas despertaban en la sociedad. Cada uno de los textos que publicamos contribuye a pensar este conflicto expresado por la, quizás falsa o algo esquemática, dicotomía entre campo-ciudad. El punto de partida de los colaboradores y su punto de vista es muy variado. Nuestra revista abre, una vez más, las puertas a opiniones que conviven en un reflujo de constante tensión e inestabilidad. Desconfiamos: es preferible eso a rendirse a una tiranización de las ideas. Para nosotros, esta sección es algo así como una investigación abierta que nos permitió saber un poco más del tema y que le permitirá al lector, esperamos, plantearse nuevos interrogantes, cuestionar algunos presupuestos y sacar sus propias conclusiones.

Este número está dedicado a todos aquellos que atendieron a nuestro interés y a nuestra preocupación, está dedicado a su compromiso y sus palabras. El debate continua. Estaremos a la expectativa de los próximos movimientos. Porque como dijimos antes, esta revista se nos ha vuelto una herramienta indispensable para poder leer el presente, pero sobre todo para interactuar con él.

Editores NR
Staff
Directora & Editora General
Sol Echevarría
notedejesllevar@gmail.com
http://mataralgato.blogspot.com

Co-editor General
Marcelo López
elsrbuenosaires@hotmail.com

Editor Ilustraciones
Martín Legón
martinlegon@hotmail.com

Arte/Diseño
Germán Geninatti
sherman@estudioalmacen.com
http://www.estudioalmacen.com