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Golfo de golosinas
Maria de los Angeles Pousa*
Mi casa es tan triste.


Estoy sentada debajo de los pies de la abuela,
mundo de expresión desnuda.

Creo que se trataba del verano.

Larga sombra larga leche larga penitencia.

Una abuela explorando los limites gestuales, sabiéndose otra, criatura profanada de Dios, revuelta, que nadie le vaya a decir.

Quería ser violada / como hija única violada en un incesto / violada por tres hombres/ en un garaje/ sobre las cortinas.

El vestido celeste que usó mi hermana el año pasado, ahora no le entra; creció en el pasto (yo la molesto diciéndole que es un panadero regordete) pero es tan maricona, llora, llora sin parar hasta que vienen a retarnos.

Romperlo, destrozarlo con los dientes. Era de mi hermana, se veía tan linda con eso puesto.

Las plantas me miran la bombacha de sangre.



**


Destiempo que oprime, bien busca el principio develado; sí, algo monocorde,
enchufada al imaginario entretejido
de la conciencia ajena.


-Tengo que hablar con vos.

Tocame
decimelo llorando

tocame
más fuerte, no te escucho


Vieja puta.


Vamos a jugar, mi casa es tan triste.



**


Es una isla inmensa, se deja traer, al tiempo que rechina sus funcionalidades.
La miro
la como
la paseo
lubricada
llena de felpa.

Tendría que coserme a la materia y ponerle fin.



Gente que mastica.



**


La gente real es desagradable.
Tienen el culo gordo, arrastran las patas como lisonjas de cemento, y les cuesta hablar correctamente.



**


Refregará, armará el tiempo, correrá, soñará, casará.



**


Cortó las venas
Cortó las manos de venas
rascó entre los dedos
fue vena
inútil,
masilla
tu columna atestada de grillos
fue abeja
de cielo
con horror al batir de palmas
con horror.


Sentada mientras repiten de juegos
a los niños
retardados.


Entre los cajones de cebolla
se desvirgó la falda
metiendosé un conejo
sacándoselo de cariños.


Sentada sobre la abuela
llora
de imaginación el olor.




**


Pensar infinito la voz de arrullo
descansada
frágil
cenicienta lacrimógena.



**


Todavía niña
las tetas me salían
niña barbuda.

Que vengan los hombres feos
a llenarte de baba.


Me untaba de arena
el cuerpo roto
me hacían encima,
sobre los feos.

Es mala,
hay que tirarla a los tiburones.


Me ofrecían
la inteligencia
¡Parricidio!

La pequeña armada,
en la performance de un rayo
se tragó.



**


Crucé la calle, era de noche y hacía calor, hay calor, grité.



**


Los ojos marroncitos
una taza.


Mi hermana en el pasto, mi hermana tocándome los pies, está desnuda, da vueltas, sostengo un chancho de peluche, pido por favor que me deje salir.



**


Anoté las llaves
“eufórica o euforia”.
*Autor
Maria de los Angeles Pousa (1984), nació en la provincia de Sta. Cruz y vive varios años en Neuquén. Actualmente, reside en Córdoba.
Participó en el staff y publico en la revista ¿Qué pretende usted de mí..?. Participó de las lecturas de poesía erótica en el Nui fest Nº 3 y en el ciclo Hermoso Domingo, organizado por editorial La creciente. Participó como bailarina en la presentación del primer número de la revista Árbol de Jítara.
Escribió varios libros de poesía aún inéditos: Olga, el gato de tía Olga (2006), Golfo de golosinas (2006), Drácenas (2007), Seis partes de la memoria / Islandia (2007) y Cartas al pequeño Rainhot Marvin (2008).
Mantiene la página web www.golfodegolosinas.blogspot.com.