EL OTOÑO EN LA SANGRE (A CONTINUACIÓN) // Luis Alberto Battaglia 983

Gota que brota de copas cansadas,

para perderse después en la lluvia;

grises de un cielo vestido de escarcha,

pena de un alma rodeada de nunca.

Lluvias eternas en vidrios iguales.

Nosotros somos distintos, no somos

como las lluvias o como los vidrios.

Un niño juega con letras, las une;

forma palabras: amor, libertad.

Todas las tardes que llueve en mi calle

los automóviles pasan y al verlos

lloran mis labios sus lágrimas de aire.

Todo se acaba, son todos recuerdos;

y en una tarde lluviosa me iré,

mientras el viento sacude los árboles.

Todo el otoño del mundo,

vino a llenarme de lluvia la sangre.

Luis Alberto Battaglia