PROYECCIONES, FOTOS Y PROYECTOS

Por Julieta Ortiz de Latierro*

El miedo, el dolor y la muerte son constantes a lo largo de nuestras vidas. La forma en que abordamos y transitamos este tipo de situaciones, como sociedad y como individuos, es la problemática que recorre la totalidad de mi obra, tanto como motivo y como eje estructurante. Pinturas, fotografías y principalmente, arte grafico componen y organizan mi trabajo. En este momento, sin embargo, me interesa desbordar estos soportes más tradicionales para intervenir directamente el espacio donde vivimos estas sensaciones a las que me refería al principio, es decir, nuestro entorno real.

Las imágenes que aquí presento son, por un lado, fotografías manipuladas digitalmente y, por el otro, registros de proyecciones realizadas en Buenos Aires. Estas forman parte de un proyecto en el cual plasmo dibujos de personajes en peligro sobre diversos espacios de la ciudad. Calles, medianeras, lomas de césped, bancos, fuentes, techos, túneles y fachadas, funcionan, al mismo tiempo como soporte y parte de cada obra. Los dibujos describen hombres y mujeres, en cuyos rostros se alternan expresiones de pánico y desesperación, y en cuyos cuerpos la tensión se hace manifiesta. Estos se recortan y se redimensionan, envolviendo y adaptándose a los diferentes lugares.

La inscripción de imágenes por medio de proyecciones se debe a que busco que su presencia sea poco concreta, algo fantasmagórica y efímera. De esta forma, una vez que desaparecen, el lugar se mantiene inalterado, inmutable, sin rastro alguno de su pasajera existencia. La oscuridad de la noche no solo es importante para la visibilidad de las mismas sino que también contribuye a provocar un clima de desolación y misterio.

Está en mis planes la idea de hacer varias proyecciones simultáneas en una plaza o estacionamiento. Intervenir distintos sectores de un mismo lugar para que las posibilidades de recorrer la obra se multipliquen. Además, me interesa aprovechar el alto transito cotidiano en estos espacios con el fin de generar movimiento y transformaciones aleatorias en los dibujos.

El fotomontaje ocupa un lugar importante dentro de este proyecto. A través del mismo, tengo la posibilidad de fingir intervenciones y de trabajar en lugares de difícil acceso sin ningún tipo de restricción.

La elección de las imágenes, tomadas de libros infantiles para colorear, responde a la necesidad de trabajar a partir de situaciones y personajes generalizados, impersonales, que permitan al espectador establecer relaciones empáticas entre ellos y su propia experiencia.

Reiteradas veces, temores, preocupaciones y malos recuerdos nos acompañan en nuestras acciones cotidianas, compartiendo con ellas un mismo tiempo y espacio. Estos fantasmas aparecen sin que nadie los llame haciéndose presentes en cualquier lugar o circunstancia.
Un hecho dramático produce cambios rotundos en nuestra vida. Sin embargo, estos acontecimientos personales no suelen alterar en absoluto nuestro entorno. Su forma y su funcionamiento permanecen intactos.

El collage de imágenes y contenidos que surge a partir de la superposición de nuestros pensamientos y de los lugares y momentos que transitamos internamente, y la yuxtaposición y el contraste que se generan entre un adentro íntimo y un afuera indiferente e inalterable, son las ideas que me impulsaron a elaborar este proyecto.

El hecho de trabajar sobre un lugar común y accesible a todos es indispensable para este trabajo ya que resulta fundamental que estas imágenes puedan irrumpir la rutina de cualquier persona, tomándola desprevenida, y que, de esta manera, puedan ser experimentadas y apreciadas no solo por un público especializado. Me interesa ir más allá del registro o montaje, para que el espectador pueda tener un encuentro directo con la obra y así experimente las ideas que aquí presento.

Asimismo creo que es necesario ampliar la estructura establecida y cerrada del mundo artístico, tomando por asalto nuestro propio contexto, creando espacios alternativos y explorando nuevos territorios que vayan más allá del objeto y la galería.

REFERENCIA PARA LAS FOTOS
Foto 1: Av. Cramer 2865
Foto 2: Av. Monroe 2829
Foto 3: Av. Monroe 3034
Foto 4: Parque Lezama

*Julieta Ortiz de Latierro Estudió Bellas Artes en la Escuela Nacional de Bellas Artes Prilidiano Pueyrredón (2002). Continúo sus estudios de grabado en el taller de Eduardo Levy, Lucrecia Urbano y en el London Print Studio (2003). Desde el año 2004 acude a las clínicas de obra a cargo de Diana Aisenberg. Participó del programa de residencias para artistas de Lugar a Dudas, Colombia (2007). Fue becada para formar parte de las Clínicas de Artes Visuales, que organiza el Centro Cultural Ricardo Rojas (2006). Participó en las siguientes muestras: Huellas fugaces y apariciones tenaces, Le Bar; La Casona de los Olivera en el Recoleta, Centro Cultural Recoleta (2007); Fotografía x 3, Punto de encuentro, CCEBA; Magazine in situ, Barrio Joven, Arte BA; Arte Chacra, Barrio Joven, Arte BA (2006); Arte Chacra, Periférica, Centro Cultural Borges; KDA, galería Crimson; Tabloids, La Casona de los Olivera (2005); Premio Proyecto A 2005 y 2004; Bienal Internacional de Arte Grafico Cluj–Napoca, Rumania; Printfest, Feria de Grabado, Inglaterra (2003); Estampa, Feria Internacional de Grabado, España (2002); Bienal Internacional de Grabado Joseph de Ribera, España (2001). Obtuvo el tercer premio en el Premio Proyecto A 2006; Mención Especial del jurado en el 21 concurso de video Georges – Melies 2003, organizado por la Alianza Francesa.
Su página es: http://www.julietaortizlatierro.blogspot.com/