CIUDAD PASTEL
“…cuando estaba con la idea de hacer la plaqueta, mi primera plaqueta, creo que fui a Gambito de Alfil y vi una hoja de alguien. (…)… era una hoja de Color Pastel. Gracias a eso, yo dije voy a hacer las plaquetas… sí, sí, claro, llegué a mi casa y lo mostré, mirá esto, se hace poesía, como lo puedo hacer yo, distinto…”
Noelia Rivero, en el debate Editar en los 2000, producido por Plebella #6, dic. 05

Por Romina Freschi*
(con la colaboración de Germán Weissi)

Intervenir la ciudad, cuando la intervención no la realiza una autoridad militar o una potencia extranjera, puede ser hacerse cargo de ella, proponer por la pequeña fuerza que se posea, una alternativa, mostrar en el escenario urbano, otra corriente de posibilidad. Claro, hay matices, un lockout no es un piquete, una obra de arte no es un lockout. Las intervenciones urbanas a través del arte tienen la fuerza de lo gratuito, de lo que se crea entre todos y sigue recreándose sin quitarle nada a nadie, sin negociar la libertad. Solemos pensar en una intervención como algo puntual, un boom, un efecto de quiebre. Sin embargo, muchas veces esos quiebres pueden resultar falsos, en medio de la velocidad en la que vivimos, un shock más no shockea a nadie, solo atrae atención de los medios masivos, pero nadie realmente cambia su opinión a través de lo que dicen los medios masivos. No hay shock ahí, ni luz de ningún pensamiento.

Intervenir, como proponer una fuerza y a partir de esa propuesta, generar un cambio, viene a mi mente hoy como una sutileza, como cambiar un hábito, una costumbre de la ciudad y así realmente cambiar el pasado, haciendo que el presente, paulatinamente se haga distinto, y nuestra vida cotidiana también, que sea mejor.

Color Pastel es un proyecto que nació hace 4 años como nacen todos los proyectos, entre amigos. Lo novedoso de Color Pastel no es la entrega gratuita de copias de poemas, sino la distribución que de ellos hacen. De hecho, se definen a sí mismos como una “distribución”. Lo hacen gratis, lo hacen porque sí. Caminan y dejan Color Pastel por toda la ciudad (y por todas las ciudades a donde van, y a donde sus colaboradores van) y de a poco, de a poquísimo, pero certeramente, producen eso tan inesperado y raro como una bomba, el encuentro entre el ciudadano y la poesía, gratis, porque sí, porque está bueno, porque alguien quiere leer, porque alguien quiere leer algo distinto.

A continuación, le pedí a Germán Weissi que hiciera memoria y nos contara algunas anécdotas de su paso por la ciudad y otras ciudades

En Febrero 2004, Comencé repartiendo las tres primeras ediciones de Color Pastel muy, muy tímidamente, entre mis amigos Veck Agustini, Euge Mora, Juli Repetto, que también me ayudaron a llevarlo a las primeras librerías, las mismas donde sigue distribuyéndose gratuitamente hoy en día también. Olga Orozco y Alejandra Pizarnik jamás se enteraron, pero las dos primeras ediciones fueron con poemas de ellas. Todo muy póstumo. Color Pastel de Facundo Albano fue la primera edición de un autor que me gustara y siguiera con vida.

Durante principios del 2004, comencé a repartir las ediciones de Color Pastel gratuitamente en todas las librerías, teatros, centros culturales, cines, cafés de Corrientes. Un día, descubrí que el policía del Centro Cultural San Martín esperaba que yo me diera vuelta para tirar las Color Pastel que recién acababa de dejar, y cuando le pregunté por qué? me dijo que primero yo debería subir algunos pisos en ascensor y pedir permiso a los coordinadores de acción cultural. Ese mismo día, subí, pedí permiso, volví a bajar y repuse Color Pastel. Algunos meses más tarde, una noche que Francisco Bochatón cantó en vivo, llevé especialmente Color Pastel de más de diez autores para repartirlo en mano y además desparramarlo por el Centro Cultural San Martín, pero aquel policía no me permitió dejar nada, incluso sabiendo que tenía el permiso de los pisos de arriba. Abrió Color Pastel de Ileana Kleinman, tiró alguna que otra frase al aire como rezongando, “Ahora todo es rosa/como cuando cierro los ojos/ Y negro/ como cuando cierro los ojos”. Desde ese día, jamás volvimos a repartir Color Pastel en el Centro Cultural San Martín, y doblamos la cantidad de ejemplares disponibles en el Centro Cultural Ricardo Rojas. Casualmente, Ileana Kleinman fue la primera persona fuera de mi círculo de amigos íntimos a quien le di un Color Pastel en mano, en el mes de Mayo, cuando repartíamos en Buenos Aires y Rosario la plaqueta Poemas, de Daniela Piccione.

Los chicos del taller de arte de Damián Caballero (8-14 años) pintaron decenas de ediciones Color Pastel de diferentes autores para repartirlos en Buenos Aires, y por primera vez se distribuyeron en Uruguay gracias a Romina Freschi y Karina Maccio. Compramos plasticolas, témperas, marcadores, crayones, brillantina, purpurina para que los chicos pintaran. En esa época, yo no tenía cámara digital, me parece que ningún amigo mío tenía, así que no tengo ninguna foto de esa época, ni siquiera me guardé uno de recuerdo. Los liquidamos en lecturas de poesía de Zapatos Rojos, también librerías de la calle Corrientes, galerías Bond St y Quinta Avenida, y en el Centro Cultural Alejandra Pizarnik, de Avellaneda, de la mano de Analía Franco. En el 2007, Athina, la sobrina de 4 años de Laura Mazzini, co editora de Color Pastel, nos regaló algunos ejemplares de Color Pastel pintados especialmente para regalar.

Mercedes Fraguas intervino con diferentes materiales decenas de ediciones Color Pastel de los 15 autores publicados hasta Noviembre 2004, para llevarse de viaje al sur argentino. Esta fue la primera vez que Color Pastel se distribuyó en Río Negro, Santa Cruz y Tierra del Fuego. También los repartimos en la Feria de Publicaciones Independientes de Buenos Aires, Festival Buen Día y Festival Código País. Pilones de intervenciones de Mercedes se repartieron gratuitamente en lugares que elegimos especialmente: La Fulana, Belleza y Felicidad, La nave de los sueños y Boquitas Pintadas. Y también en el Museo Macro de la ciudad de Rosario.

A fines del 2004, Camila Cepeda comenzó a reeditar las ediciones Color Pastel en la provincia de Mendoza, y distribuyéndolas simultáneamente en San Juan.

En Enero 2005, comenzamos a armar una colección especial Color Pastel - San Valentín. Convocamos a 10 autores a participar y repartimos más de dos mil plaquetas Color Pastel durante los próximos 4 meses.
Eleonora Fernández estuvo a cargo de toda la parte creativa y artística de la colección especial San Valentín, interviniendo cientos de Color Pastel con acrílicos, plasticolas de colores, brillantina, givre, papel glasé, decenas de materiales, junto a Veck Agustini, Marce Amiri, Ceci Amiri, Lau Mazzini, Euge Mora, Juli Repetto, Euge Chao, y más amigos, durante tardes enteras de facturas, galletitas de chocolate e intervención plástica. La idea de la colección San Valentín surgió a modo de chiste, teniendo en cuenta que las chicas acusaban no tener ningún novio presente ni ningún novio en vista, y entonces querían que el 14 de Febrero (y toda la locura previa al Día de los Enamorados), las encontrara muy cancheras y concentradas en otra cosa más productiva.

La revista Mamita Querida de La Plata armó un especial en su edición de verano, reseñando la colección completa de San Valentín - Color Pastel, comentando sobre sus autoras y volviendo a reproducir los poemas. Bromeaban sobre los pecados capitales de las autoras Color Pastel y los textos publicados: La gula de Gabriela Botbol (“2 tipos para mí”), la lujuria de Teresa de Elizalde (“De pronto, de día”), el orgullo de Juana Roggero (“Domingo 7”), la ira de Emilia Ossipoff (“1986”), entre otros. También bromeaban con una noticia falsa (en la portada de la revista) que festejaba la muerta inesperada del Papa Juan Pablo II, al leer la colección de poesía de Color Pastel.

La librería Ghandi sobre Corrientes no nos permitió dejar ningún Color Pastel - colección San Valentín, porque acusaban que estaban muy recargados de brillo, que la gente se iba a manchar, que íbamos a manchar el piso de la librería y a los empleados que los agarraran para correrlo. De hecho, me dijeron que eran espantosos y demasiado llamativos. No tenían problema en que dejáramos Color Pastel sin pintar, blanco y negro, pero que no querían nada de esta nueva colección intervenida con purpurina y salpicando a todo el mundo. Muy poco espíritu de San Valentín al respecto. Al mismo tiempo, Hernández y Prometeo nos felicitaron por la iniciativa, les encantó, y comenzamos a repartir Color Pastel en bolsitas transparentes de polietileno para que no se arruinaran ni desperdiciaran.

En la librería Prometeo, Marini Boero encontró Color Pastel por primera vez y me escribió un E mail para conocernos. Marini vive mitad del año en El Salvador y la otra mitad en Costa Rica, y estaba de visita en Buenos Aires porque su hija y sus nietos viven acá. Desde hace 4 años, Marini reedita cada número de Color Pastel para repartir por su cuenta a lo largo del año, y cada Diciembre viene de visita a Buenos Aires, donde nos ayuda a reeditar más de mil Color Pastel de gran cantidad de autores.

En Noviembre del 2005, Color Pastel participó por segunda vez de la Marcha del Orgullo GLBTTTI donde se repartieron más de dos mil ediciones Color Pastel de los autores 2004/2005, entre ellas una edición especial de Metade, Erica Jaquemain y Poemas, de Laura Arnes. Color Pastel participó de la feria de actividades previa a la Marcha, organizando en la Plaza de Mayo una lectura de poesía donde presentaron sus plaquetas Color Pastel: Ana Luz Vallejos, “Hipocampos” y Virginia Janza, “Pobre Marilyn”. Representantes de ATTTA y El Gondolín también nos ayudaron a repartir Color Pastel durante la feria de actividades. Durante este año también, comenzamos a llevar Color Pastel a las fiestas Divas&Divos, Club Namunkura y Eyeliner, entre otras.

A mediados del 2004, me escribió Teresa de Aduriz por primera vez, desde Chile. Había visto en la página de Zapatos Rojos información sobre Color Pastel y leído los poemas en Internet. Nos escribimos durante varios meses, y en el ínterin, una amiga de toda la vida de ella viajó a Buenos Aires y le mandamos cientos de Color Pastel para que distribuyera en Chile, entre ellos la edición especial de Ana Belén de la Torre, “Dominatrix”. En el 2005, Teresa viajó a Buenos Aires para participar de un congreso, aprovechamos para conocernos, y desde esta fecha Teresa también reedita por su cuenta Color Pastel en Chile, también entre sus amigos que lo llevan a otras ciudades y países, entre ellos España.

Comenzamos el 2006 armando un concurso (en Argentina y Uruguay) para ganarse la antología Color Pastel, 20 cajitas hermosas que diseñó Ele Fernández, con 45 números de Color Pastel dentro. Entre ellos, como sorpresa, estábamos estrenando Color Pastel de Blanca Lema, “A-parición”.

En Buenos Aires, repartimos Color Pastel en más de 25 librerías de Capital Federal, en simultáneo con otras cinco provincias argentinas, Santa Fe, Mendoza, Córdoba, Tucumán, Salta, gracias a Marcela Amiri, a nuestros coeditores, y amigos viajeros. Durante el 2005 y 2006, enviamos antologías de regalo (y Color Pastel suelto de todos los autores) a México, Bolivia y Perú, gracias a nuestra musa Color Pastel, Paola Ferrari. Además, en Buenos Aires, Rosario y Río Negro, las autoras Color Pastel presentaron sus poemas en diferentes ciclos de poesía, entre ellos Living de la Poesía, en el Centro Cultural Recoleta.

A principios del 2006, Color Pastel comenzó a repartirse junto al fanzine Circo de Pulgas en Madrid y Barcelona (España), de la mano de María Salgado. Yo viajé por un año a Europa, viví en Madrid, Barcelona y Londres. Repartí miles y miles de ediciones Color Pastel de 50 autores en librerías, lecturas de poesía, junto a otras revistas, bares, facultades, museos, etc. Trabajaba como recepcionista en Hostels, así que reeditaba Color Pastel en grandes cantidades en cada turno (sin pagar nada) y después salía a repartirlo por todos lados. También en fiestas varias: Wateke, En Plan Travesti, Puticlub, entre otras. En Madrid, conocí a La Prohibida, una de mis performers favoritas, fue muy emocionante, ella estaba promocionando su primer disco Flash, y amadrinó Color Pastel durante los meses que viví en Madrid y Barcelona, siempre me invitaba a sus shows para repartir Color Pastel y me mencionaba ante su público para que conocieran el proyecto. También perseguí a Alaska junto a su banda Fangoria por toda España, era mi sueño conocerla y lo cumplí, fue una de las cosas más maravillosas que me sucedieron alguna vez. Le regalé una bolsa llena de Color Pastel reeditado especialmente para ella, y además la edición especial de Confituras Amargas (cuentos para niños), Color Pastel de Peter Pank, editado por Laura Mazzini en Buenos Aires en simultáneo conmigo en Madrid. Conocí algunas de las librerías más, más lindas que alguna vez vi: El bandido doblemente armado, Amargord, El arrebato, entre otras

A Londres, llevé las primeras traducciones de Color Pastel edición bilingüe español-inglés, de 10 autores, entre ellos Romina Freschi, Karina Maccio, Laura Arnes, Ivana Gamarnik, Emilia Ossipoff, Ileana Kleiman, etc. Repartimos Color Pastel en el Tate Museum, Modern Collection, durante la instalación de Surasi Kusolwong, recreando un gran mercado Tailandes de regalos y trueque. También en la muestra Queer is here (Museum of London), en el marco de las actividades de visibilidad Gay, Les, Trans de la ciudad, entre otras. Repartí ediciones en español y bilingües español-inglés de Color Pastel en todas las Bibliotecas Públicas que conocí, en total fueron 12: Charing Cross, Church Street, Maida Vale, Marylebone, Mayfair, Westminster, Paddington, Pimlico, Queen's Park, St Jame's, St John's Wood y Victoria. En Londres, conocí y leí por primera vez a Dorothea Smartt y Hugo Williams, que me encantaron y armé una edición especial de Color Pastel para cada uno, primera edición realizada gracias a la Biblioteca Pública de Paddington, a 5 cuadras de Bayswater, donde viví y trabajé casi 6 meses. Después, las ediciones que le siguieron, las imprimía durante mi turno de recepcionista en el Hostel.

Una de las primeras veces que fui a la Biblioteca Pública de Victoria, a metros de la estación, me echaron y durante unas semanas no pude volver a entrar. Me acuerdo que llevaba Color Pastel de varios autores y de golpe comencé a sacar fotos adentro de la Biblioteca, pero no a la gente que estaba ahí, sino a Color Pastel entre los libros o junto a otras publicaciones de regalo. Me confiscaron Color Pastel y la cámara, me borraron las fotos, me detuvieron por 15 días mi carnet para tomar libros prestados, y me dijeron que estaba terminalmente prohibido tomar cualquier tipo de fotografía dentro de las Bibliotecas Públicas. Igualmente, me quedaban muchos meses en Londres todavía, seguí volviendo una y otra vez.

Después de trabajar casi 6 meses en Londres, me mudé a Barcelona, donde trabajé de recepcionista en otro Hostel. Barcelona por 6 meses más. Fue la ciudad que más, más me encantó de todas. Me tomé el avión de despedida de Londres 5 días antes de aquel famoso operativo de explosivos en los perfumes, desodorantes, pasta de dientes, donde desbarataron no se cuántos aviones a punto de explotar saliendo de los aeropuertos londinenses. Mientras tanto, en Buenos Aires, Color Pastel de Paola Ferrari “Poemas de amor”, y de Peter Pank “Confituras amargas (cuentos para niños)”, formaba parte del evento anual celebrando el día del arte correo alrededor del mundo, en La Barraca Vorticista . Pero antes de instalarme en Barcelona y volver a trabajar, me fui de vacaciones por Andalucía en tren, conocí las maravillosas ciudades Almería, Córdoba, Granada, Huelva, Málaga y Sevilla.

De vuelta en Buenos Aires, en el verano 2007, repartiendo Colecciones completas, Colecciones especiales, Ediciones aumentadas, Rarezas, de más de veinte autores. Reeditamos Color Pastel de varios poetas hombres para armar una colección especial bajo el nombre “Chicos”, entre ellos Mariano Blatt (“A la espera de que cosas maravillosas sucedan”) y Robinson Oberti (“Ultra-santafecino”). Se repartieron en las lecturas de poesía del Jardín Botánico, en fiestas varias de Buenos Aires, y junto a otras revistas de literatura. Mientras tanto, por primera vez Color Pastel estaba disponible en La Chascona, Fundación Pablo Neruda, en Santiago de Chile.

Una de mis librerías favoritas en Buenos Aires, La Boutique del Libro, en Palermo. En el 2007, convoqué por primera vez a varias de mis poetas favoritas para participar en Color Pastel: Fernanda Nicolini (“Once”), Laura Lobov (“El Zeide”), Noelia Rivero (“Chucherías”), entre otras.

Eleonora Fernández intervino decenas de ediciones Color Pastel de (Andi Nachon “Canciones incómodas”), Marina Mariasch “Canción de cuna para el divorcio de Angelina y Billy Bob”, entre otras, para participar de la muestra retrospectiva de Belleza y Felicidad, “Ouro Sentimental”, en el Museo de Arte Contemporáneo en Río de Janeiro, Brasil. También, en Buenos Aires, Color Pastel formó parte de la muestra Instancia poética: 7 intervenciones, en el Centro Cultural Recoleta. Festejamos nuestro aniversario de 60 autores con ediciones muy especiales de María Teresa Andruetto (“Kodak”), Mirta Rosenberg (“Revelados”) y Diana Bellessi (“Poemas”)

Eugenia Mora primero, luego el grupo de arte Malditas Culebras, y por último Salvadora Gonzalo, intervinieron Color Pastel aniversario con stickers y demás materiales. Color Pastel de más de 20 autoras, entre ellas Paula Jiménez (“Los pájaros”), Gabriela Franco (“Los que van a morir”), Natalia Fortuny (“Peregrina), Luisa Fernanda Lindo (“Manténgase fuera del alcance de los niños”), se distribuyó gratuitamente durante el XXII Encuentro Nacional de Mujeres en la ciudad de Córdoba, Jornada de Debates sobre Literatura Latinoamericana y Estudios de Género Facultad de Filosofía y Letras de Buenos Aires, y el III encuentro de Estudiantes de Letras en Mendoza, entre otros. Intervenciones de Color Pastel a cargo de Jorgelina Arena distribuyéndose durante el encuentro anual de Poesía Visual en Buenos Aires, y La noche de los museos de Buenos Aires. Ivana Gamarnik viajó a New York, San Francisco, Pórtland, entre otras ciudades, con Color Pastel de Sol Prieto (“Nadie está hablando de vos”), Diana Bellessi (“Poemas”), Romina Freschi (“Poemas”), Blanca Lema (“A-parición”), Karina Maccio (“Termina y vuelve a empezar”), y más de 25 autoras.

Mientras tanto, en Buenos Aires, repartimos reediciones Color Pastel de varios autores en librerías donde nunca había ido, por ejemplo el Centro de Documentación sobre la Mujer y Librería de la Mujer. También, Color Pastel distribuyéndose junto a Plebella, revista de poesía actual y Siamesa, revista de cine y literatura. Comenzamos el 2008 distribuyendo cientos de Color Pastel intervenidas por Norberto Martínez, Silvana Castro y Ana Verónica Suárez, en simultáneo en Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, Mendoza, Salta, Tucumán y Neuquén.
*Romina Freschi nació en Buenos Aires en 1974. Es licenciada y profesora de Letras (UBA). Se dedica con pasión a la poesía. Publicó los libros Redondel (1998/2003), Estremezcales (2000), Petróleo (2002) y El- pE-Yo (2003). Dirige la revista Plebella, de Poesía Actual.