INTERVINIENDO LA CIUDAD SIMULADA

Por Bárbara Echevarría*

Hace algunos días me paró por la calle una señora, personaje de película Almodóvar… primero me preguntó si yo era española, pero la decepción por mis raíces sudacas, no le impidió llamarme la atención sobre las paredes de la ciudad. Totalmente indignada, por tal muestra de vandalismo, no podía entender cómo alguien era capaz de sabotear de aquel modo la pureza del gris muro.

Lo que en verdad no podía entender era que las paredes de la ciudad hablaran, y además que lo hicieran de un modo tan subversivo. Cómo podía ser que esos muros no captaran el mensaje de progreso que respira el resto de la metrópolis. La escena era clara, en realidad esa señora simplemente estaba representando su papel de fiel ciudadana comprometida con la causa. Aceptémoslo hace tiempo que la globalización llegó y ahora más que nunca con todas sus fuerzas está gestionando una estrategia de transformación urbanística, económica y social. Un novedoso modo de dominación política se nos impone y de una manera de lo más natural, un modelo productor de sentido, de discursos que apuntan a neutralizar las relaciones sociales a través de la “desinfección del espacio público”.

Y así, casi sin darnos cuenta, un día nos despertamos y el nuestro se había convertido en el reinado de la de la soledad y la desintegración, predominio de la actualidad y la urgencia del momento presente. Es la calle el espacio de la indefinición, colmada de actores privados, que ocultos tras sus máscaras practican sus roles, exhibiendo sólo los fragmentos de su personalidad. Usuarios de este escenario codificado, o quizás turistas, que transitan, que fluctúan incesantes, para devenir en individuos públicos.

Danzantes en nuestro propio cuerpo, caminantes invisibles sobre la geografía urbana. Empapados de imágenes perfectas y discursos vacíos. Al igual que aquella señora, quisiéramos creer que este sistema funciona como tanto nos prometen los mensajes “pacificadores”, fingir que sólo debemos dejarnos invadir por la sensación de desarrollo social-económico-cultural-y que sé yo cuantas otras cosas. Pero desde adentro algo crece, una especie de indigestión sistemática que nos dice que las cosas no están funcionando como deberían. Son los espacios privatizados con su gran despliegue de técnicas de exclusión, seguridad y vigilancia los que nos hacen pensar que no todo puede ir tan bien como nos dicen, 1984 nos viene a la mente, panópticos urbanos, un gran otro que nos mira y en cualquier momento puede desenchufarnos y dejarnos fuera del sistema. Entregados a la individualidad y al paisaje efímero percibimos que algo está pasando, y esta vez la cosa nos acecha en un plano casi inconsciente, pero al mismo tiempo, sumamente tangible.

Nos encontramos frente a un acontecimiento nuevo en nuestra historia, la constitución de la Ciudad-Marca, un nuevo régimen que se basa en la movilización total de las diferencias hacia un solo proyecto, hacia una sola realidad. El territorio urbano como sede de la producción y reproducción social. En una ciudad que hace propaganda de sí misma construyendo discursos institucionales tales como el “crecimiento económico” y el “progreso social”, discursos dirigidos tanto al ciudadano como al capital interesado en invertir en un modelo así. La confluencia público-privada, en otras palabras, la intervención directa del capital en el proceso mismo de definición de las políticas territoriales, políticas que van mucho más allá de los aspectos estrictamente urbanísticos.

“Las grandes ciudades son las multinacionales del siglo XXI” (Borja y Castells)

Como parte de esta estrategia observamos la desarticulación de los espacios alternativos que “obstaculizan” el impulso de urbe ordenada. Me refiero puntualmente al desalojo de casas okupas, cierre de espacios de arte y música “no habilitados”, a la reglamentación que cada día codifica un poco más la actividad callejera, a la puesta en marcha del plan de remodelación de los barrios como Poble Nou y el Raval, entre otros. En sí, poniendo en movimiento el proceso de construcción de la Marca Barcelona, una ciudad ideal para el turismo, “la mejor tienda del mundo”. La ciudad que lava su cara para crear una nueva imagen de metrópolis pulcra, al mismo tiempo que se renueva bajo una campaña de llamativos eslóganes que promueven el multiculturalismo y la diversidad. Titulares que esconden una verdad cada vez más tangible, una ciudad que pertenece al capital. Y lo hace poniendo de forma “rentable” distintos aspectos sociales, con el objetivo de organizar y neutralizar el desarrollo de la vida urbana.

De esta manera se intenta crear una cartografía única basada en bloques de cemento y organizada a través de una minuciosa señalética urbana. La ciudad que se presenta como un manual de uso, como una guía rápida de paso, invadida por el texto que se nos impone y nos introduce en un ritual más o menos relajado y, digamos, poco comprometido.

Somos parte del proceso postfordista, que mediante la esterilización de la diferencia y la desarticulación de los ámbitos de socialización, se dispone a controlar mediante espacios formalizados toda conflictividad social que pueda interferir con el despliegue del Proyecto-ciudad. El fascismo posmoderno y la consecuente eliminación de lo político como espacio donde negociar los conflictos que produce la nueva forma de dominación. Así como la construcción de nuevos significantes, la configuración del saber, la información, la cultura y las relaciones sociales como mercancías. La comunicación transformada en materia prima, instrumento y, producto final… el lenguaje puesto a trabajar…

Pero ¿Qué sucede con las visiones antagonistas en una metrópolis que utiliza la propaganda institucional para controlar el espacio de lo político, clausurándolo, logrando así una dominación invisible, casi natural e incuestionable?

Los muros de la ciudad son la apertura hacia la crítica y la reflexión sobre nuestra experiencia cotidiana y sus múltiples construcciones de sentido, en una ciudad que desarrolla discursos institucionales que desarman la identidad política y eliminan toda resistencia provocada por la nueva forma de poder.

Se ha llegado a un punto en que la disidencia política, la crítica del sistema dominante ha dejado de tener una dimensión política, para convertirse en una patología de inadaptación. Barcelona marca registrada, un model per desarmar. Unió Temporal d’Escribes (UTE), Barcelona, Ed. Virus, 2004.

La intervención de la esfera pública apunta a la crítica de la no-cuestionabilidad de lo existente, mediante la transformación de los discursos cerrados en situaciones abiertas, tal como se plantea en el Manual de la guerrilla de comunicación “…utiliza las estructuras de poder tergiversando y apropiándose de sus códigos” El sabotaje cultural como crítica social, para reconquistar el espacio urbano.

Hace un tiempo que vengo jugando con la idea de pensar el espacio público como una representación, la calle convertida en imagen de sí misma, la simulación urbana. Sabemos que la realidad no existe, que debemos conformarnos con la percepción que de ella podamos sacar. Y qué pasa cuando los códigos cambian y alteran nuestra manera de pensar, de relacionarnos con el mundo, acaso no cambia éste por defecto. Pienso en la escritura digital sobre las paredes de la ciudad. Para proyectar un universo diseñado por nuevas prácticas visuales, capaces de generar acontecimientos, en imagen-movimiento, en imagen-tiempo. Prácticas para repensarnos en nuestros vínculos con las tecnologías. Prácticas ideológicas, a través de las cuales nos reinventamos y reinscribimos nuestro cuerpo en un mundo inmaterial.

Nuestra mente codificada en ceros y unos ha trasformado el entorno en el que nos movemos, alimentando nuevas necesidades. Propongo que reflexionemos sobre la posibilidad de llevar el hipertexto a la calle.

Quizás demasiado tiempo frente a la computadora. Pero supongo que no soy la única que después de una jornada intensa de trabajo sale a la calle y piensa en que esta vez si que las nubes parecen mal clonadas, o quizás frente a una pequeña equivocación lo primero que viene a la mente es “ctrl+z”, y esto es sólo a nivel de las pequeñeces cotidianas. Ni hablar de nuestra existencia en términos de red, los tags por los cuales nos movemos, los clicks que hacemos diariamente en nuestra rutina. Como nos gustaría tener un botón de ESC para salirnos de las situaciones impuestas.

Dejando el delirio un poco de lado, y volviendo al tema, me encuentro mirando nuevamente estos espacios, las imágenes que adjunto, y viene a mi mente la pregunta ¿qué pasaría si esos links ya existiesen? ¿Podríamos pensar la escritura sobre las paredes como hipertextos hacia otras realidades? links que nos permiten desdoblar el mapa en una infinitud de significados sobre esta red social, red de lo real.

Me interesa la escritura de las paredes porque nos remiten a otras situaciones posibles, o quizás sólo soñadas. Nos remiten a existencias, a espacios demolidos, borrados de nuestro plano.

Pero con lo que no cuentan aquellas maquinarias del “progreso” es que ya nosotros nos escapamos del plano y esas imágenes del vacío existente, esas geografías borradas, de las que ahora quedan tan sólo esas paredes, son aún más fuertes. Y esas palabras quedan al descubierto y pasan a formar parte del imaginario colectivo, son links que nos transportan fuera de la ciudad simulada.


Barcelona, 2008.
BIBLIOGRAFÍA
Por una cuestión de practicidad casi he dejado de lado las citas en mi escrito. Para bien o para mal, he llegado a un punto en el que me es imposible separar mis pensamientos del de aquellos que me orientan en mi búsqueda. Pero mi discurso está empapado por grandes pensadores, son las ideas prestadas a través de las que hablo para plasmar estas inquietudes. A continuación la gran lista de referentes, con los cuales estoy sumamente agradecida, y que pongo a disposición del que le interese.

- Assemblea de Resistència al Fòrum 2004 – Espai en Blanc – Col.lectiu Ariadna Pi de l´Ínstitut Català d´Antropologia “La otra cara del FÒRUM DE LES CULTURES S.A”, España, Edicions Bellaterra, 2004.
- Augé, Marc “Los no lugares. Espacios del anonimato”, España, Gedisa, 1998.
- “Barcelona marca registrada, un model per desarmar” Unió Temporal d’Escribes (UTE), España, Ed. Virus, 2004.
- Baudrillard, Jean “Cultura y simulacro”, España, Kairós, 2005.
- Comolli, J-L “Cine contra espectáculo” en Filmar para ver: escritos de teoría y crítica de cine, Argentina, Ed. Simurg; Cátedra La Ferla (UBA), 2002.
- Delgado Ruiz, Manuel “Disoluciones urbanas”, Colombia, Ed. Universidad de Antioquia, 2002.
- Delgado Ruiz, Manuel “El animal público”, España, ANAGRAMA, 1999.
- Goffman, Irving “La presentación de la persona en la vida cotidiana”, Argentina, Amorrortu, 1981.
- Grupo autónomo a.f.r.i.k.a., Luther Blisset y Sonja Brünzels “Manual de guerrilla de la comunicación”, España, Virus, 2000.
- Lefebvre, Henri “La revolución urbana”, España, Gallimard, 1970.
- “Modos de hacer. Arte crítico, esfera pública y acción directa”, un proyecto editorial de Paloma Blanco, Jesús Carrillo, Jordi Claramente y Marcelo Expósito, España, Universidad de Salamanca, 2001.
- “Teoría de la deriva y otros textos situacionistas sobre la ciudad”, Edición a cargo de Libero Andreotti y Xavier Costa, España, ACTAR, 1996.
- Virno, Paolo “Gramática de la multitud”, España, Ed. Traficantes de Sueños, 2003.
- Virno, Paolo “Virtuosismo y revolución” España, Traficantes de Sueños, 2003.
SITIOS ON-LINE
- Slavoj Zizek, “The Matrix, o las dos Caras de la Perversión”, Acción Paralela #5.
- Slavoj Zizek, “Bienvenidos al desierto de lo real”, Aleph.
REFERENCIA PARA LAS FOTOS
01-02-08 destrucción de la casa okupa Usurpia, Sants
03-04-05 paredes, ya inexistentes, de lo que una vez fue miles de viviendas – casa okupa
06-09-10-11 demolición en el raval
07-11 vacíos del raval
12-15-16-17-18-19 lo que queda de las casas baratas de Bon pastor
13-14 vacíos del raval
20-22-23 barceloneta resiste
21 barceloneta resiste
- Diana Bagnoli: www.dianabagnoli.com / www.flickr.com/photos/dianabagnoli
*Bárbara Echevarría nació en Buenos Aires en 1980. Cursó materias de Antropología (UBA) y de Historia del Arte (UP). Se recibió de Diseñadora Audiovisual en la Universidad de Palermo. Sus producciones más recientes son Sonría, por su seguridad le estamos vídeovigilando (1º Mostra de Llibres d´Autor, Olokut - Barcelona), Insatisfacción (Instalación, noó espacio de arte - Barcelona) y Pulsión Urbana (Muestra Fotográfica, Zenbu Gallery - Barcelona). Durante el Encuentro Latinoamericano de Diseño 2007 (UP), dio una conferencia sobre el uso de los espacios urbanos y la creación de un arte de resistencia Cultura visual en el espacio urbano. También coordinó el Ciclo Video-Danza en el espacio urbano, Festival Dies de Dansa - Barcelona. Actualmente está cursando un Master en Estudios y Proyectos de Cultura Visual, UB - Barcelona; y trabaja como responsable Creativa de NOW Estudio de Diseño, en Barcelona.